Platja del Torn

Aquí falta la mejor parte de la historia jejej
Por cierto, yo he estado este verano bastante por allí y algo he visto pero tampoco nada especial, algún toqueteo tonto.
 
- Y dónde están estas dos perras? - Preguntó Irene refiriéndose a Laura y Carmen en un tono cariñoso.- Seguro que bañándose y contándose sus historietas!!!!
- Han ido a darse una vuelta por la playa - le indiqué
- Y tú qué tal? ¿Cómo has conocido a Laura y Aitor? - Me preguntó Irene.

Le conté que coincidí con Aitor en un proyecto y que de tanto compartir oficina, acabamos siendo amigos.
- Me "engañaron" para venir a esta playa, - el dije en un tono claramente sarcástico - Menuda la que estáis liando aquí con tanto pareo.
- Ja, ja, ja, …. Seguro que sabías a donde venías... ¿No te ha hablado Laura de nosotros?
- La verdad es que no. Me invitaron a pasar el día con unos amigos, pero os estoy conociendo ahora. De hecho no sé si estamos todos.
- Si, porque Elena y Santi no van a poder venir hoy.

Mientras hablábamos llegaron Carmen y Laura, y al acercarse Laura corrió hacia Irene para abrazarla efusivamente. - Perraaaaaaa -le espetó Laura. Debía ser el nombre cariñoso con el que se referían entre ellas.
- Qué hija de puta eres!!!. Mira cómo estás -exclamó Irene poniendo su mano el culo de Laura y apretándolo - No como el mío que está gordo.
Y no se cómo, pero me traicionó el subconsciente y se me escapó un
- Gordo dice. A mi me encanta - Tierra trágame pensé tras soltarlo sin tener claro si solo lo había pensado o si realmente lo había dicho, pero la cara de sorpresa de los seis y las carcajadas que soltaron dejaban claro que lo había dicho.
Y la reacción de Irene no fue otra que acercarse darme un beso en la mejilla apoyando las tetas en mi brazo y cogiéndome la mano la acercó a su culo a modo de palmada. Todo lo que antes era natural, con la llegada de Irene, el tono erótico había subido enteros.

- Pero qué rebonico eres!!!! -dijo Irene apretándome la mejilla con la mano.

Las chicas decidieron ir a bañarse y me volví a quedar embobado mirando los culos alejarse. Dos culos parecidos y uno diferente, que volvieron a quedar grabados en mi retina.

- Vamos a tomarnos algo al chiringuito - dijo Carlos. Y allí que nos fuimos. Fui a coger la cartera, pero Carlos insistió en que pagaba él, que no me preocupara. Si que me di cuenta que Juan Carlos, todo lo contrario que su esposa, era bastante calladito. Nos dirigimos al chiringuito y nos pedimos 4 vermuts. Nos aposentamos en la zona de la arena, en una mesa que había justo al lado de la entrada a la terraza. Mientras ellos iban contando sus batallitas, yo trataba de integrarme, pero no podía dejar de mirar a todo el personal que se acercaba a pedir. La verdad es que había bastante tráfico y a mí el hecho de ver tantos culos andando me ponía cardiaco.

En un momento dado, Carlos dijo:
- ¿Qué tal si esta noche cenamos en mi torre? Pedimos algo de delivery y ya está.
- Genial dijo Aitor. - Mirándome y así como pidiéndome con la mirada que aceptara la propuesta.
- Yo, es que.... me pilláis de sorpresa - Balbuceé tratando de buscar alguna escusa que pareciera convincente, pero sin saber porqué no quería ir. Eran los nervios de la situación.
- Si no tienes plan, no se hable más. - Me dijo Carlos cogiéndome del hombro como si de un colega de toda la vida se tratara.
- Pediremos pizza que supongo que nos gusta a todos.


Y mi cabeza volvió a divagar sobre cómo sería la cena. Me volvió la sensación extraña que tuve cuando me invitaron Aitor y Laura a su apartamento y me tranquilicé pensando que seguramente sería parecida, o sea vestidos.

Volvimos a las sombrillas y allí estaban las chicas bebiéndose una botella de vino blanco y al llegar Carlos poniéndose a mi lado me volvió a coger de los hombros y le dijo a todos:
- Esta noche cenamos pizza en la torre y además Toni se viene con nosotros.
- Guauuuuu, siiiiiii, - aplaudieron todas especialmente Irene, que era la más efusiva para todo.


Comimos entre bromas y comentarios cada vez más subidos de tono, tales como esta salchicha que me voy a comer es muy pequeña, o pásame el vino que me mojo los labios, .....

Después de comer dije yo de pagar los cafés en el bar, a lo que Laura me dijo que me acompañaba para traerlos entre los dos. Cogió un tupper grande que me dijo que utilizaríamos como bandeja para facilitar el transporte. Era la primera vez que iba a estar a solas con una de las chicas. Mientras nos acercábamos y cuando estábamos a mitad camino, Laura me cogió del antebrazo y mirándome muy seria me dijo:
- Igual ya te lo imaginas, pero las cenas que organizamos no son del todo "normales"- me dijo poniendo las manos para resaltar las comillas- Para nosotros si que lo son, pero......
- Dime a qué te refieres exactamente - Le dije - ¿Acaso también vais desnudos? - Pregunté algo nervioso.
- Si. Pero no solo eso. Somos swingers. Entendemos que si no quieres venir porque no te va este rollo, te llevamos a casa y ya está. No te sientas presionado, pero no quería que te vieras en medio de todo sin saber a lo que vas.
- La verdad es que me dejas un poco perplejo. Durante el rato que llevamos todos juntos he tenido pensamientos de todo tipo, pero al final había acabado normalizando todo lo que hacíais pensando en que eráis igual que cualquier otro grupo de gente, solo que vais desnudos. -Le dije.
- A ver. Normales somos, ja, ja, ja, ... Pero con la mente abierta. Puedes no venir, venir y mirar o venir y participar, o cualquier otra cosa que se te ocurra. De hecho si hoy estás aquí es porque el otro día me gustaste. Eres atractivo y educado. La intención de Aitor y mía era invitarte a cenar otro día y vestirme más sugerente para ligar contigo, pero en cuanto se enteró Irene, o dudó ni un segundo en organizar la velada.
- Esto que me cuentas ¿es cierto o me estás tomando el pelo? - le pregunté con los ojos muy abiertos y ante aquella oportunidad.
- Tendrás toda la tarde la comprobarlo - y salió andando hacia el bar, moviendo exageradamente el culo.

La seguí ya con la cabeza en otro sitio.

Al llegar al bar pedimos los cafés y cortados en la pequeña barra lateral y mientras nos los servían, Laura me susurró al oido con un semblante muy cambiado, por no decir que ponía cara de pícara

- Cuando me he ido con Carmen, me ha confesado que se muere de ganas de probar tu polla y le he dicho que después de mi, pero a Irene no podremos pararla.......
- ¿Con quien quieres empezar?
- Madre mía, Laura, qué locas estáis.......

Nos reímos, cogimos los cafés con el tupper grande y nos fuimos hacia los pareos. Ahora con las cosas claras, ya entendía algunas miradas cómplices y sobre todo algunas posturas en las que claramente las mujeres enseñaban sus coños abiertos al resto.

Y llegó el siguiente momento morboso de la tarde. Carmen, se ofreció a hacer un masaje a Aitor, que, sin pensarlo, se tumbó boca abajo mientras Carmen se ponía arrodillada encima de su culo y posaba las manos en la parte que une el cuello y los hombros, empezando con un masaje. Y claro, como no podría ser de otra forma, Irene se acercó a mi y me dijo - Date la vuelta y va a ver esa lo que es un masaje de verdad - dijo desafiando a Carmen en un noto claramente humorístico (Carmen era fisioterapueta profesional y seguramente no tendría rival en un masaje clásico, pero creo que este masaje tenía unas connotaciones diferentes).

Me tumbé bocabajo e Irene se sentó en mi culo, empezando con el masaje, que duró poco porque se tumbó aplastando sus tetazas en mi espalda y susurrándome al oído: soy más de masaje con lengua y tetas, pero aquí no puedo que nos echan.... y me pasó la lengua por toda la oreja. Como comprenderéis todos se lo estaban pasando súper divertido con la escena, y yo con la polla dura.

Se levantó y se tumbó a mi lado. Pude ver que Carmen seguía con el masaje bajo la atenta mirada de Laura, Carlos y Juan Carlos, cuyas pollas estaban reviviendo también y que trataban de disimular frente al resto de gente de la playa. Mientras Carmen se tumbó de lado, encarada hacia a mi y como quien no quiere la cosa y con mucho disimulo, sacó la lengua, se mojó un dedo y me lo puso en la boca, que abrí tenuemente para sentirlo en los labios. Me sonrió y bajó su mano hasta su coñito, se mojó el dedo y volvió a hacer lo mismo en mi boca. Era superexcitante. Esa mujer sabía como erotizar la situación. - Después más- me dijo en tono firme y se levantó.
Se posó de pie justo entre Carlos y Juan Carlos que estaban sentados y ahora tenían el coño de Carmen a su altura. Puso sus manos en las cabezas de ambos y diciendo. - vaya dos perritos y que bien lo vamos a pasar esta noche....

Me tumbé de lado y vi como Laura me miró, señaló y polla y sonrió..... diciendo
- Chicas es hora de que nos demos un baño y los dejemos aquí solos o no llegan a la noche, ja, ja, ja....

Y así hicieron, se fueron a bañar y nosotros nos sentamos todos de forma que nuestras pollas quedaran ocultas del resto de gente porque, sobre todo Aitor, estábamos empalmados.

- Toni, espero que no te moleste esta situación.... no sabía como decírtelo. - Me dijo Aitor.
- No te preocupes. Me encanta. Admito que no me esperaba esto y estoy nervioso, pero os veo a todos tan tranquilos....

Y siguieron hablando como si nada.

Al llegar las chicas, se secaron y empezamos a recoger para irnos. Hicimos un primer viaje los hombre hasta el coche para ir dejando cosas. En el segundo viaje ya íbamos todos con apenas bártulos y nos pusimos a vestirnos en el coche. Pude comprobar que solo Laura se puso bikini, supongo que porque su vestido era totalmente transparente, pero tanto Carmen como Irene se vistieron un vestido de una pieza de tirantes. Me subí al coche de Aitor y rumbo a la Torre de Carlos y Carmen.
Ufffffffff q morbazooooooo todo, seguire x aqui 😅🤣🤣🤣🤣
 
- Y dónde están estas dos perras? - Preguntó Irene refiriéndose a Laura y Carmen en un tono cariñoso.- Seguro que bañándose y contándose sus historietas!!!!
- Han ido a darse una vuelta por la playa - le indiqué
- Y tú qué tal? ¿Cómo has conocido a Laura y Aitor? - Me preguntó Irene.

Le conté que coincidí con Aitor en un proyecto y que de tanto compartir oficina, acabamos siendo amigos.
- Me "engañaron" para venir a esta playa, - el dije en un tono claramente sarcástico - Menuda la que estáis liando aquí con tanto pareo.
- Ja, ja, ja, …. Seguro que sabías a donde venías... ¿No te ha hablado Laura de nosotros?
- La verdad es que no. Me invitaron a pasar el día con unos amigos, pero os estoy conociendo ahora. De hecho no sé si estamos todos.
- Si, porque Elena y Santi no van a poder venir hoy.

Mientras hablábamos llegaron Carmen y Laura, y al acercarse Laura corrió hacia Irene para abrazarla efusivamente. - Perraaaaaaa -le espetó Laura. Debía ser el nombre cariñoso con el que se referían entre ellas.
- Qué hija de puta eres!!!. Mira cómo estás -exclamó Irene poniendo su mano el culo de Laura y apretándolo - No como el mío que está gordo.
Y no se cómo, pero me traicionó el subconsciente y se me escapó un
- Gordo dice. A mi me encanta - Tierra trágame pensé tras soltarlo sin tener claro si solo lo había pensado o si realmente lo había dicho, pero la cara de sorpresa de los seis y las carcajadas que soltaron dejaban claro que lo había dicho.
Y la reacción de Irene no fue otra que acercarse darme un beso en la mejilla apoyando las tetas en mi brazo y cogiéndome la mano la acercó a su culo a modo de palmada. Todo lo que antes era natural, con la llegada de Irene, el tono erótico había subido enteros.

- Pero qué rebonico eres!!!! -dijo Irene apretándome la mejilla con la mano.

Las chicas decidieron ir a bañarse y me volví a quedar embobado mirando los culos alejarse. Dos culos parecidos y uno diferente, que volvieron a quedar grabados en mi retina.

- Vamos a tomarnos algo al chiringuito - dijo Carlos. Y allí que nos fuimos. Fui a coger la cartera, pero Carlos insistió en que pagaba él, que no me preocupara. Si que me di cuenta que Juan Carlos, todo lo contrario que su esposa, era bastante calladito. Nos dirigimos al chiringuito y nos pedimos 4 vermuts. Nos aposentamos en la zona de la arena, en una mesa que había justo al lado de la entrada a la terraza. Mientras ellos iban contando sus batallitas, yo trataba de integrarme, pero no podía dejar de mirar a todo el personal que se acercaba a pedir. La verdad es que había bastante tráfico y a mí el hecho de ver tantos culos andando me ponía cardiaco.

En un momento dado, Carlos dijo:
- ¿Qué tal si esta noche cenamos en mi torre? Pedimos algo de delivery y ya está.
- Genial dijo Aitor. - Mirándome y así como pidiéndome con la mirada que aceptara la propuesta.
- Yo, es que.... me pilláis de sorpresa - Balbuceé tratando de buscar alguna escusa que pareciera convincente, pero sin saber porqué no quería ir. Eran los nervios de la situación.
- Si no tienes plan, no se hable más. - Me dijo Carlos cogiéndome del hombro como si de un colega de toda la vida se tratara.
- Pediremos pizza que supongo que nos gusta a todos.


Y mi cabeza volvió a divagar sobre cómo sería la cena. Me volvió la sensación extraña que tuve cuando me invitaron Aitor y Laura a su apartamento y me tranquilicé pensando que seguramente sería parecida, o sea vestidos.

Volvimos a las sombrillas y allí estaban las chicas bebiéndose una botella de vino blanco y al llegar Carlos poniéndose a mi lado me volvió a coger de los hombros y le dijo a todos:
- Esta noche cenamos pizza en la torre y además Toni se viene con nosotros.
- Guauuuuu, siiiiiii, - aplaudieron todas especialmente Irene, que era la más efusiva para todo.


Comimos entre bromas y comentarios cada vez más subidos de tono, tales como esta salchicha que me voy a comer es muy pequeña, o pásame el vino que me mojo los labios, .....

Después de comer dije yo de pagar los cafés en el bar, a lo que Laura me dijo que me acompañaba para traerlos entre los dos. Cogió un tupper grande que me dijo que utilizaríamos como bandeja para facilitar el transporte. Era la primera vez que iba a estar a solas con una de las chicas. Mientras nos acercábamos y cuando estábamos a mitad camino, Laura me cogió del antebrazo y mirándome muy seria me dijo:
- Igual ya te lo imaginas, pero las cenas que organizamos no son del todo "normales"- me dijo poniendo las manos para resaltar las comillas- Para nosotros si que lo son, pero......
- Dime a qué te refieres exactamente - Le dije - ¿Acaso también vais desnudos? - Pregunté algo nervioso.
- Si. Pero no solo eso. Somos swingers. Entendemos que si no quieres venir porque no te va este rollo, te llevamos a casa y ya está. No te sientas presionado, pero no quería que te vieras en medio de todo sin saber a lo que vas.
- La verdad es que me dejas un poco perplejo. Durante el rato que llevamos todos juntos he tenido pensamientos de todo tipo, pero al final había acabado normalizando todo lo que hacíais pensando en que eráis igual que cualquier otro grupo de gente, solo que vais desnudos. -Le dije.
- A ver. Normales somos, ja, ja, ja, ... Pero con la mente abierta. Puedes no venir, venir y mirar o venir y participar, o cualquier otra cosa que se te ocurra. De hecho si hoy estás aquí es porque el otro día me gustaste. Eres atractivo y educado. La intención de Aitor y mía era invitarte a cenar otro día y vestirme más sugerente para ligar contigo, pero en cuanto se enteró Irene, o dudó ni un segundo en organizar la velada.
- Esto que me cuentas ¿es cierto o me estás tomando el pelo? - le pregunté con los ojos muy abiertos y ante aquella oportunidad.
- Tendrás toda la tarde la comprobarlo - y salió andando hacia el bar, moviendo exageradamente el culo.

La seguí ya con la cabeza en otro sitio.

Al llegar al bar pedimos los cafés y cortados en la pequeña barra lateral y mientras nos los servían, Laura me susurró al oido con un semblante muy cambiado, por no decir que ponía cara de pícara

- Cuando me he ido con Carmen, me ha confesado que se muere de ganas de probar tu polla y le he dicho que después de mi, pero a Irene no podremos pararla.......
- ¿Con quien quieres empezar?
- Madre mía, Laura, qué locas estáis.......

Nos reímos, cogimos los cafés con el tupper grande y nos fuimos hacia los pareos. Ahora con las cosas claras, ya entendía algunas miradas cómplices y sobre todo algunas posturas en las que claramente las mujeres enseñaban sus coños abiertos al resto.

Y llegó el siguiente momento morboso de la tarde. Carmen, se ofreció a hacer un masaje a Aitor, que, sin pensarlo, se tumbó boca abajo mientras Carmen se ponía arrodillada encima de su culo y posaba las manos en la parte que une el cuello y los hombros, empezando con un masaje. Y claro, como no podría ser de otra forma, Irene se acercó a mi y me dijo - Date la vuelta y va a ver esa lo que es un masaje de verdad - dijo desafiando a Carmen en un noto claramente humorístico (Carmen era fisioterapueta profesional y seguramente no tendría rival en un masaje clásico, pero creo que este masaje tenía unas connotaciones diferentes).

Me tumbé bocabajo e Irene se sentó en mi culo, empezando con el masaje, que duró poco porque se tumbó aplastando sus tetazas en mi espalda y susurrándome al oído: soy más de masaje con lengua y tetas, pero aquí no puedo que nos echan.... y me pasó la lengua por toda la oreja. Como comprenderéis todos se lo estaban pasando súper divertido con la escena, y yo con la polla dura.

Se levantó y se tumbó a mi lado. Pude ver que Carmen seguía con el masaje bajo la atenta mirada de Laura, Carlos y Juan Carlos, cuyas pollas estaban reviviendo también y que trataban de disimular frente al resto de gente de la playa. Mientras Carmen se tumbó de lado, encarada hacia a mi y como quien no quiere la cosa y con mucho disimulo, sacó la lengua, se mojó un dedo y me lo puso en la boca, que abrí tenuemente para sentirlo en los labios. Me sonrió y bajó su mano hasta su coñito, se mojó el dedo y volvió a hacer lo mismo en mi boca. Era superexcitante. Esa mujer sabía como erotizar la situación. - Después más- me dijo en tono firme y se levantó.
Se posó de pie justo entre Carlos y Juan Carlos que estaban sentados y ahora tenían el coño de Carmen a su altura. Puso sus manos en las cabezas de ambos y diciendo. - vaya dos perritos y que bien lo vamos a pasar esta noche....

Me tumbé de lado y vi como Laura me miró, señaló y polla y sonrió..... diciendo
- Chicas es hora de que nos demos un baño y los dejemos aquí solos o no llegan a la noche, ja, ja, ja....

Y así hicieron, se fueron a bañar y nosotros nos sentamos todos de forma que nuestras pollas quedaran ocultas del resto de gente porque, sobre todo Aitor, estábamos empalmados.

- Toni, espero que no te moleste esta situación.... no sabía como decírtelo. - Me dijo Aitor.
- No te preocupes. Me encanta. Admito que no me esperaba esto y estoy nervioso, pero os veo a todos tan tranquilos....

Y siguieron hablando como si nada.

Al llegar las chicas, se secaron y empezamos a recoger para irnos. Hicimos un primer viaje los hombre hasta el coche para ir dejando cosas. En el segundo viaje ya íbamos todos con apenas bártulos y nos pusimos a vestirnos en el coche. Pude comprobar que solo Laura se puso bikini, supongo que porque su vestido era totalmente transparente, pero tanto Carmen como Irene se vistieron un vestido de una pieza de tirantes. Me subí al coche de Aitor y rumbo a la Torre de Carlos y Carmen.
Ufffffff tiene q ser tope de morboso todas esas situaciones mmmmmm
 
Durante el trayecto, que apenas duró 20 minutos, estuve absorto en mis pensamientos de todo lo que me había ocurrido durante ese día, ..... y con la incertidumbre de lo que quedaba por pasar. Por mi mente pasaban todas las imágenes que me habían impactado y se producían pensamientos de lo que me imaginaba que iba a hacer esa noche.

- Bueno Toni, ¿Qué te han parecido nuestros amigos? - Me interrumpió Laura en un claro intento de deshacer el silencio.

- Son gente estupenda. Jamás he estado desnudo en grupo y me parece una experiencia y una sensación espectacular. Me ha llamado mucho la atención Inés. Es un torbellino de mujer y sin embargo su marido es calladito. - Le respondí.

- Si, los polos opuestos se atraen. La verdad es que no pegan mucho, ja, ja, ja, ... pero la familia de Juan Carlos es muy adinerada y creemos que por ahí pueden ir los tiros. Tienen varias farmacias distribuidas por España - Bromeó Laura - Que sepas que como eres la novedad del grupo, vas a tener que cumplir con las tres, ja, ja, ja...
- ¿Qué dices? Si no puedo ni con una ya.....
- Tranquilo que en estas cenas hay suplementos alimenticios de color azul........
- Quéeee? Ja, ja, ja.... - Pillé la indirecta rápidamente sin saber dónde meterme ni cómo responder ante aquella declaración de intenciones tan explícita.
- Ya sabes a lo que vamos - me indicó Aitor - Y si quieres podemos llevarte a casa. No te sientas obligado a hacer nada que no quieras o que no te apetezca.
- A ver, siendo sinceros, no sé si estoy más impactado o más nervioso. Pero quiero probarlo......
- Cuenta con nosotros si en algún momento tienes alguna duda - me calmó Laura. - Los conocimos hace unos tres meses y son gente muy maja.
- Por curiosidad, ¿Cómo los conocisteis? - Pregunté.
- En un club Swinger. Y como no, fue Irene quien se presentó porque le gustamos y ahí empezó todo.... - me explicó Laura.


Dudas tenía un montón, y pensé en preguntarles, pero no quería parecer un pardillo.


Llegamos al chalet de Juan Carlos e Irene, o torre como lo llamaban ellos. Estaba en una urbanización muy lujosa y nos detuvimos frente a una parcela rodeada de unos muros muy altos, con vegetación por detrás y con cámaras de seguridad. Mientras esperábamos al resto, Laura y Aitor se pusieron a morrearse delante mío.... pero al momento llegaron los otros dos vehículos. La portonera grande se abrió y entramos con los vehículos. Juan Carlos lo metió en un garaje y tanto Carlos como Aitor aparcaron en un lugar destinado a vehículos, de esos que tienen una chapa para protegerlos de las inclemencias del tiempo. Pude descubrir un edificio muy moderno de dos alturas (luego vi que había una planta en el subsuelo), lleno de cristaleras con un jardín enorme y una piscina de buen tamaño.

Salimos del vehículo y Carmen ya salía desnuda. Laura se desvistió en ese mismo instante, justo delante de mi y al momento apareció Irene, todavía con el vestido puesto.

Juan Carlos salió algo después con un par de mesas plegables de esas grandes. Me acerqué a él con la intención de ayudarle. Cogí una de las mesas y me indicó dónde situarlas. Mientras Aitor y Carlos se fueron a por sillas. Irene junto a Laura se metieron en la casa.

Montamos las mesas y las sillas y apareció Laura portando dos botellas de vino blanco y un descorchador. Las dejó en la mesa y se volvió junto con Carmen pidiendo ayuda para traer el resto de cosas que estaban preparando. Me ofrecí a ir, y como no podía ser de otra forma, me puse detrás de ellas, admirando el movimiento de sus culos al andar. Ver el culo de Carmen en movimiento y con todo lo que ya imaginaba que iba a pasar, hacía que mi polla ya estuviese completamente empalmada y presionaba mi bañador, que aún no me había quitado. Entramos directamente a la cocina por un ventanal de esos que llegan hasta el suelo. Allí estaba Carmen tratando de alcanzar unos vasos que estaban en un armario alto y la imagen es de esas que en cualquier otra situación habría sido súper morbosa, porque el vestidito dejaba gran parte de su culo al aire al levantar los brazos para coger los vasos. Me ofrecí a bajarlos yo y los deposité en una bandeja. Luego llenamos un barreño con hielo que sacó Carmen de un arcón congelador y me pidió que lo sacase yo a la mesa, mientras ellas también sacaban cervezas y el resto de cosas. Los otros tres ya estaban completamente desnudos. Montamos todas las mesas, pusimos la bebida en el barreño con hielo y...

- Venga vamos a la piscina!!!!! Yuuu juuuuu - Gritó Irene levantando el brazo como un jinete del oeste que quiere tirar el lazo y moviendo las caderas, lo que hacía que sus enormes tetas se movieran sin control debajo del vestido playero....

Nos fuimos hacia la piscina y pasamos por las dos duchas que estaban junto en frente. Los primeros fueron Aitor y Laura, quienes se lavaron y se quitaron la arena, después entraron Carlos y Juan Carlos quienes hicieron lo propio y entonces Irene, que ya se había quitado el vestido, me abrazó por detrás y me dijo:
- ¿A qué esperas a quitarte la ropa? ¿Acaso tienes vergüenza de enseñarlos esa polla que ya veo que tiene vida? - me dijo en tono de sorna mientras me empujaba hacia la ducha, apoyando sus tetazas en mi espalda.

- Tu te duchas conmigo- y ahí que nos metimos en el mismo chorro los dos pegados, pero yo todavía con la camiseta y el bañador.

Me soltó para levantar la cabeza y dejar que el agua que caía le diese en la parte superior de la frete y echarse el pelo para atrás. Di un salto para salir de la ducha y abrí lo brazos como diciendo "¿qué has hecho? Me has empapado la ropa", pero esa postura no hizo más que hacer reir al resto, y darme cuenta yo que aún se marcaba más el paquete.

- Yo te ayudo - Soltó Carmen, quien se puso frente a mi y cogiendo la camiseta por los lados la subió hasta sacarla por encima de mi cabeza. Mientras yo trataba de sacar los brazos, se agachó y bajó mi bañador hasta los tobillos quedando mi polla totalmente al aire a escasos centímetros de su cara.

- Ohhhhh, - aplaudió Carmen y le acompañaron el resto. Se levantó y me empujó otra vez a la ducha junto a Irene. Me lavé bien, como quitándole hierro al asunto e Irene me cogió de la mano y corrimos para tirarnos en bomba a la piscina.

A pesar de que el agua estaba fría, mi polla no bajaba y más cuando comprobé que en el borde de la piscina todavía fuera Carmen estaba de pie palpando la polla de Juan Carlos, que también estaba totalmente empalmado mientras le comía la oreja y él le palpaba el culo. Mientras tanto, hice un barrido con la mirada y pude ver cómo Laura se encontraba entre Carlos y Aitor, morreándose primero con uno y luego con el otro dentro de la piscina.


Y a partir de ahí perdí un poco el oremus.

Irene, se colgó de mis hombros y su boca buscó la mía. Me metió la lengua y la movía con mucha rapidez, mientras con su mano me acariciaba la nuca. Esa actitud me recordaba a los primeros besos de las chicas más ligeras del instituto, que no separaban su boca de la tuya, aunque luego no se dejaran tocar. Pero Irene sí que se dejaba tocar. Puse mis manos en su culo, atrayendo su cuerpo para que su pubis se pegara a mi polla hasta que conseguí el objetivo de que nuestros cuerpos se juntaran totalmente. Logré zafarme de su boca y me dispuse a besarla por el cuello, tratando de acomodar mi polla en su coño pero aprovechó para darse la vuelta y ponerse de espaldas a mi, con lo la cogí por detrás, ella echó la cabeza hacia atrás y me dispuse a seguir comiéndole el cuello, mientras mi polla ahora apretaba su culo y mis manos masajeaban sus tetazas. Me encontraba en la gloria. Masajeando unas tetas enorme mientras mi polla se restregaba en un culo también grande y duro. Me cogió una mano y me la bajó hasta su coño, que empecé a acariciar, centrándome en su clítoris. No sé cuanto tiempo estuve así, desconectado del resto del mundo hasta que Irene se separó de mí, me cogió de la mano y me invitó a salir del agua.

Nos dirigimos a las tumbonas que había allí. Ahora sí que me percaté de la situación del resto. Laura estaba tumbada en otra tumbona con las piernas abiertas recibiendo una comida de coño por parte de Carlos, mientras que Carmen estaba arrodillada en el césped comiéndose las pollas de Aitor y Juan Carlos. Los gemidos de Laura eran muy evidentes.

Irene se tumbó en otra tumbona y abrió las piernas. Pude apreciar como se abría el coño y sin pensarlo me tiré al suelo para comérselo. Empecé a succionar el clítoris, mientras mis dedos se abrían paso hacia el interior. A pesar de estar húmedos de la piscina, se notaba que era una fuente de licor, porque estaba encharcado. Tras comerme bien el clítoris, bajé mi boca hasta la entrada del ano. Le abrí los cachetes del culo y metí mi lengua como follándomelo. Cada vez Irene respiraba más entrecortadamente. Creo que trataba de contener los gritos de placer. Continué alternando culo, coño y clítoris hasta que se tensó, me cogió de la cabeza y me dijo:

- No pares ahora cabrón.... sigue con el clítoris, que me corro, ahhhhh, ugggg, ohhhhhh… jodeeeer qué gustazo.... - exclamó mientras se corría y su coño no dejaba de chorrear.

Levanté la cabeza y ví como Carlos estaba penetrando a Laura, que también gemía de placer, a un ritmo elevado como queriendo correrse también, mientras que Carmen seguía comiéndole la polla a Aitor, puesto que Juan Carlos parecía haberse corrido ya.

Me quedé observando la escena sin saber muy bien como continuar, y vi como Carlos la sacaba del coño de Laura para correrse en su vientre y tetas y al momento oí a Aitor correrse en la cara de Carmen, que no dudó en relamerse y tragárselo. Entonces Irene, me la cogió y se dispuso a comérmela a mi, que todavía no había recibido nada y al momento, se me acercó Carmen y me dijo:

- Veo que quedamos tu y yo..., ven..

Irene me soltó y Carmen me tumbó en la tumbona hacia arriba. Puso una pierna a cada lado de mi cuerpo, me cogió la polla y empezó a rozarla contra su clítoris y a pasársela entre los labios del coño hasta que finalmente se la clavó entera. Empezó a cabalgarme mientras yo me dejaba hacer y miraba sus enormes tetas moverse sin control. Se me acercó Laura y tuve la oportunidad de cogerle el culo, que lo tenía muy duro, como de una chavala de 20. Intenté ir más allá, metiéndole la mano por detrás para acariciar su coño, pero sin pensárselo, se puso en posición contraria a Carmen, solo que poniéndome el coño y el culo en mi cara. Le abrí las nalgas con las manos y comencé el mismo ritual que con Irene, o sea a comerme aquellos dos maravillosos agujeros que sabían a néctar. Y en esa que Carmen se corrió con mi polla dentro, con unos espasmos que ponían en peligro la integridad física de mi miembro y que me estaban haciendo temblar todo el cuerpo. Se salió de mi polla y rápidamente Laura tomó el testigo con la boca. sin apartarse de mi cara, inclinó más el cuerpo para llegar a comerme la polla, lo que hizo que su culo se abriera un poco más y pudiera jugar mejor con mi lengua. Su forma de mover la lengua y el trajín anterior, unido a lo excitante de la situación hizo que mi polla explotara en su boca una cantidad de leche inusual en mi...….

Y así fue como acabó aquella tarde...…

- Habrá que pedir algo de cena, que tenemos que recuperar fuerzas, ….- Dijo Carmen.
 
Durante el trayecto, que apenas duró 20 minutos, estuve absorto en mis pensamientos de todo lo que me había ocurrido durante ese día, ..... y con la incertidumbre de lo que quedaba por pasar. Por mi mente pasaban todas las imágenes que me habían impactado y se producían pensamientos de lo que me imaginaba que iba a hacer esa noche.

- Bueno Toni, ¿Qué te han parecido nuestros amigos? - Me interrumpió Laura en un claro intento de deshacer el silencio.

- Son gente estupenda. Jamás he estado desnudo en grupo y me parece una experiencia y una sensación espectacular. Me ha llamado mucho la atención Inés. Es un torbellino de mujer y sin embargo su marido es calladito. - Le respondí.

- Si, los polos opuestos se atraen. La verdad es que no pegan mucho, ja, ja, ja, ... pero la familia de Juan Carlos es muy adinerada y creemos que por ahí pueden ir los tiros. Tienen varias farmacias distribuidas por España - Bromeó Laura - Que sepas que como eres la novedad del grupo, vas a tener que cumplir con las tres, ja, ja, ja...
- ¿Qué dices? Si no puedo ni con una ya.....
- Tranquilo que en estas cenas hay suplementos alimenticios de color azul........
- Quéeee? Ja, ja, ja.... - Pillé la indirecta rápidamente sin saber dónde meterme ni cómo responder ante aquella declaración de intenciones tan explícita.
- Ya sabes a lo que vamos - me indicó Aitor - Y si quieres podemos llevarte a casa. No te sientas obligado a hacer nada que no quieras o que no te apetezca.
- A ver, siendo sinceros, no sé si estoy más impactado o más nervioso. Pero quiero probarlo......
- Cuenta con nosotros si en algún momento tienes alguna duda - me calmó Laura. - Los conocimos hace unos tres meses y son gente muy maja.
- Por curiosidad, ¿Cómo los conocisteis? - Pregunté.
- En un club Swinger. Y como no, fue Irene quien se presentó porque le gustamos y ahí empezó todo.... - me explicó Laura.


Dudas tenía un montón, y pensé en preguntarles, pero no quería parecer un pardillo.


Llegamos al chalet de Juan Carlos e Irene, o torre como lo llamaban ellos. Estaba en una urbanización muy lujosa y nos detuvimos frente a una parcela rodeada de unos muros muy altos, con vegetación por detrás y con cámaras de seguridad. Mientras esperábamos al resto, Laura y Aitor se pusieron a morrearse delante mío.... pero al momento llegaron los otros dos vehículos. La portonera grande se abrió y entramos con los vehículos. Juan Carlos lo metió en un garaje y tanto Carlos como Aitor aparcaron en un lugar destinado a vehículos, de esos que tienen una chapa para protegerlos de las inclemencias del tiempo. Pude descubrir un edificio muy moderno de dos alturas (luego vi que había una planta en el subsuelo), lleno de cristaleras con un jardín enorme y una piscina de buen tamaño.

Salimos del vehículo y Carmen ya salía desnuda. Laura se desvistió en ese mismo instante, justo delante de mi y al momento apareció Irene, todavía con el vestido puesto.

Juan Carlos salió algo después con un par de mesas plegables de esas grandes. Me acerqué a él con la intención de ayudarle. Cogí una de las mesas y me indicó dónde situarlas. Mientras Aitor y Carlos se fueron a por sillas. Irene junto a Laura se metieron en la casa.

Montamos las mesas y las sillas y apareció Laura portando dos botellas de vino blanco y un descorchador. Las dejó en la mesa y se volvió junto con Carmen pidiendo ayuda para traer el resto de cosas que estaban preparando. Me ofrecí a ir, y como no podía ser de otra forma, me puse detrás de ellas, admirando el movimiento de sus culos al andar. Ver el culo de Carmen en movimiento y con todo lo que ya imaginaba que iba a pasar, hacía que mi polla ya estuviese completamente empalmada y presionaba mi bañador, que aún no me había quitado. Entramos directamente a la cocina por un ventanal de esos que llegan hasta el suelo. Allí estaba Carmen tratando de alcanzar unos vasos que estaban en un armario alto y la imagen es de esas que en cualquier otra situación habría sido súper morbosa, porque el vestidito dejaba gran parte de su culo al aire al levantar los brazos para coger los vasos. Me ofrecí a bajarlos yo y los deposité en una bandeja. Luego llenamos un barreño con hielo que sacó Carmen de un arcón congelador y me pidió que lo sacase yo a la mesa, mientras ellas también sacaban cervezas y el resto de cosas. Los otros tres ya estaban completamente desnudos. Montamos todas las mesas, pusimos la bebida en el barreño con hielo y...

- Venga vamos a la piscina!!!!! Yuuu juuuuu - Gritó Irene levantando el brazo como un jinete del oeste que quiere tirar el lazo y moviendo las caderas, lo que hacía que sus enormes tetas se movieran sin control debajo del vestido playero....

Nos fuimos hacia la piscina y pasamos por las dos duchas que estaban junto en frente. Los primeros fueron Aitor y Laura, quienes se lavaron y se quitaron la arena, después entraron Carlos y Juan Carlos quienes hicieron lo propio y entonces Irene, que ya se había quitado el vestido, me abrazó por detrás y me dijo:
- ¿A qué esperas a quitarte la ropa? ¿Acaso tienes vergüenza de enseñarlos esa polla que ya veo que tiene vida? - me dijo en tono de sorna mientras me empujaba hacia la ducha, apoyando sus tetazas en mi espalda.

- Tu te duchas conmigo- y ahí que nos metimos en el mismo chorro los dos pegados, pero yo todavía con la camiseta y el bañador.

Me soltó para levantar la cabeza y dejar que el agua que caía le diese en la parte superior de la frete y echarse el pelo para atrás. Di un salto para salir de la ducha y abrí lo brazos como diciendo "¿qué has hecho? Me has empapado la ropa", pero esa postura no hizo más que hacer reir al resto, y darme cuenta yo que aún se marcaba más el paquete.

- Yo te ayudo - Soltó Carmen, quien se puso frente a mi y cogiendo la camiseta por los lados la subió hasta sacarla por encima de mi cabeza. Mientras yo trataba de sacar los brazos, se agachó y bajó mi bañador hasta los tobillos quedando mi polla totalmente al aire a escasos centímetros de su cara.

- Ohhhhh, - aplaudió Carmen y le acompañaron el resto. Se levantó y me empujó otra vez a la ducha junto a Irene. Me lavé bien, como quitándole hierro al asunto e Irene me cogió de la mano y corrimos para tirarnos en bomba a la piscina.

A pesar de que el agua estaba fría, mi polla no bajaba y más cuando comprobé que en el borde de la piscina todavía fuera Carmen estaba de pie palpando la polla de Juan Carlos, que también estaba totalmente empalmado mientras le comía la oreja y él le palpaba el culo. Mientras tanto, hice un barrido con la mirada y pude ver cómo Laura se encontraba entre Carlos y Aitor, morreándose primero con uno y luego con el otro dentro de la piscina.


Y a partir de ahí perdí un poco el oremus.

Irene, se colgó de mis hombros y su boca buscó la mía. Me metió la lengua y la movía con mucha rapidez, mientras con su mano me acariciaba la nuca. Esa actitud me recordaba a los primeros besos de las chicas más ligeras del instituto, que no separaban su boca de la tuya, aunque luego no se dejaran tocar. Pero Irene sí que se dejaba tocar. Puse mis manos en su culo, atrayendo su cuerpo para que su pubis se pegara a mi polla hasta que conseguí el objetivo de que nuestros cuerpos se juntaran totalmente. Logré zafarme de su boca y me dispuse a besarla por el cuello, tratando de acomodar mi polla en su coño pero aprovechó para darse la vuelta y ponerse de espaldas a mi, con lo la cogí por detrás, ella echó la cabeza hacia atrás y me dispuse a seguir comiéndole el cuello, mientras mi polla ahora apretaba su culo y mis manos masajeaban sus tetazas. Me encontraba en la gloria. Masajeando unas tetas enorme mientras mi polla se restregaba en un culo también grande y duro. Me cogió una mano y me la bajó hasta su coño, que empecé a acariciar, centrándome en su clítoris. No sé cuanto tiempo estuve así, desconectado del resto del mundo hasta que Irene se separó de mí, me cogió de la mano y me invitó a salir del agua.

Nos dirigimos a las tumbonas que había allí. Ahora sí que me percaté de la situación del resto. Laura estaba tumbada en otra tumbona con las piernas abiertas recibiendo una comida de coño por parte de Carlos, mientras que Carmen estaba arrodillada en el césped comiéndose las pollas de Aitor y Juan Carlos. Los gemidos de Laura eran muy evidentes.

Irene se tumbó en otra tumbona y abrió las piernas. Pude apreciar como se abría el coño y sin pensarlo me tiré al suelo para comérselo. Empecé a succionar el clítoris, mientras mis dedos se abrían paso hacia el interior. A pesar de estar húmedos de la piscina, se notaba que era una fuente de licor, porque estaba encharcado. Tras comerme bien el clítoris, bajé mi boca hasta la entrada del ano. Le abrí los cachetes del culo y metí mi lengua como follándomelo. Cada vez Irene respiraba más entrecortadamente. Creo que trataba de contener los gritos de placer. Continué alternando culo, coño y clítoris hasta que se tensó, me cogió de la cabeza y me dijo:

- No pares ahora cabrón.... sigue con el clítoris, que me corro, ahhhhh, ugggg, ohhhhhh… jodeeeer qué gustazo.... - exclamó mientras se corría y su coño no dejaba de chorrear.

Levanté la cabeza y ví como Carlos estaba penetrando a Laura, que también gemía de placer, a un ritmo elevado como queriendo correrse también, mientras que Carmen seguía comiéndole la polla a Aitor, puesto que Juan Carlos parecía haberse corrido ya.

Me quedé observando la escena sin saber muy bien como continuar, y vi como Carlos la sacaba del coño de Laura para correrse en su vientre y tetas y al momento oí a Aitor correrse en la cara de Carmen, que no dudó en relamerse y tragárselo. Entonces Irene, me la cogió y se dispuso a comérmela a mi, que todavía no había recibido nada y al momento, se me acercó Carmen y me dijo:

- Veo que quedamos tu y yo..., ven..

Irene me soltó y Carmen me tumbó en la tumbona hacia arriba. Puso una pierna a cada lado de mi cuerpo, me cogió la polla y empezó a rozarla contra su clítoris y a pasársela entre los labios del coño hasta que finalmente se la clavó entera. Empezó a cabalgarme mientras yo me dejaba hacer y miraba sus enormes tetas moverse sin control. Se me acercó Laura y tuve la oportunidad de cogerle el culo, que lo tenía muy duro, como de una chavala de 20. Intenté ir más allá, metiéndole la mano por detrás para acariciar su coño, pero sin pensárselo, se puso en posición contraria a Carmen, solo que poniéndome el coño y el culo en mi cara. Le abrí las nalgas con las manos y comencé el mismo ritual que con Irene, o sea a comerme aquellos dos maravillosos agujeros que sabían a néctar. Y en esa que Carmen se corrió con mi polla dentro, con unos espasmos que ponían en peligro la integridad física de mi miembro y que me estaban haciendo temblar todo el cuerpo. Se salió de mi polla y rápidamente Laura tomó el testigo con la boca. sin apartarse de mi cara, inclinó más el cuerpo para llegar a comerme la polla, lo que hizo que su culo se abriera un poco más y pudiera jugar mejor con mi lengua. Su forma de mover la lengua y el trajín anterior, unido a lo excitante de la situación hizo que mi polla explotara en su boca una cantidad de leche inusual en mi...….

Y así fue como acabó aquella tarde...…

- Habrá que pedir algo de cena, que tenemos que recuperar fuerzas, ….- Dijo Carmen.
Putalokura ufffffffffff, q morbazoooooooooooo 😳💦💦💦💦💦💦💦💦
 
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