espero que todo vaya bien y pronto puedas seguir ,un abrazoSiento la demora, están siendo días de mucho trabajo y poco descanso.
Pero a más tardar mañana continuaré.
Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Note: This feature may not be available in some browsers.
espero que todo vaya bien y pronto puedas seguir ,un abrazoSiento la demora, están siendo días de mucho trabajo y poco descanso.
Pero a más tardar mañana continuaré.
Missing in action.Siento la demora, están siendo días de mucho trabajo y poco descanso.
Pero a más tardar mañana continuaré.
Eso parece, con lo buena que es la vivenciaMissing in action.
Deje de seguirlo hace mucho por exagerado. Para mi veracidad ninguna, dejando aparte el debate sobre la veracidad o no del relato.
Yo igual, al principio piensas, bueeeno tío sobrina, noooo pero vamos a ver. Y hasta que aparece el compi Ricardo, se podría aguantar el tema, (por el morbo) pero yaaaa, hasta ahí.... No quieras echarle gasolina a una fogata, que te vas a quemar....Deje de seguirlo hace mucho por exagerado. Para mi veracidad ninguna
Y un chico de 18 años que tiene relaciones con su tia,tambien te parecerá aberrante no? Para ser coherente no,lo del incesto son tabusEl capítulo del grupo se me atragantó hasta el punto de no poderlo leer.
También pienso que la desigualdad entre vosotros es exagerada, de ahí que cuestione el consentimiento de tu sobrina. Por tu situación de poder sobre ella.
Da igual que sea mayor de edad, que tenga 18, 19 o 20 años.
Espero que la historia sea inventada, porque esa niña me da muchísima pena.
Pienso que el sexo es maravilloso, pero no hay necesidad de descubrirlo de una manera tan forzada y acelerada.
La legalidad lo marca la edad y el consentimiento,todo lo demás moralina barataTranquilo, esa niña posiblemente exista y haya despertado en nuestro amigo pasiones que para muchos de nosotros serían inconfesables. Lo más probable es que, por suerte, sea ajena a lo que aquí se fabula.
Para mí es inimaginable ver de esa forma a ninguna de mis sobrinas. El autor es consciente de lo aberrante de la situación y por eso se empeña en repetir que él no fuerza nada y que se limita a despertar el deseo sexual de la ninfa.
Lo normal cuando tienes una relación con alguien es hablar con anterioridad la introducción de nuevas experiencias, tríos, sexo grupal, penetraciones anales, etc. Aprovechar para “forzar” ciertas experiencias cuando ella está muy excitada no me parece ético.
Pero bueno, en el análisis pormenorizado del relato se aprecian actitudes incomprensibles, como que un follador experimentado y consumado como se nos presenta no sea capaz de percatarse de la virginidad de la joven o la primera penetración anal tan fácil de consumar… lo cual me induce a pensar que la posible experiencia sexual del autor se limite al porno que consuma.
Confesaré que leo ciertos relatos y visito ciertos hilos sobre los que tengo sospechas sobre su autenticidad, en algunos casos o legalidad en otros. Éste era uno de esos.
Y finalmente, desde el punto de vista del estilo, convendremos que el relato está escrito de forma correcta pero tranquilos, tampoco es algo excepcional. El nivel de los relatos en estas páginas se establece más por el nivel de excitación que consigan que por el valor literario.
Dejaremos para otra ocasión la cuestión de las fotografías, pero es un tema menor.
Saludos y disfrutemos del foro.
Buenas nochesMiércoles 13 de agosto de 2025.
Con Teresa en Madrid desde el día 3 de agosto, y yo de vacaciones en la playa desde el día 31 de julio, solo podíamos paliar nuestra distancia conversando por W******p.
Estas conversaciones (no siempre diarias) a veces versaban solo sobre cómo había sido nuestro día, y otras iban algo más allá, rememorando nuestros encuentros a solas o en grupo, recuerdos que hacían que estas conversaciones terminaran siendo subidas de tono.
Si he comenzado el relato mencionando la fecha del 13 de agosto, es porque ese día, miércoles, a las 22.36 horas, Teresa y yo comenzamos a charlar de cosas banales, hasta que ella las detuvo en seco y me escribió lo siguiente:
No niego que al terminar la conversación, me sentía excitado, muy excitado. Sorprendido, primero por la sinceridad, segundo por el deseo y tercero por la osadía de Teresa; y excitado por lo que suponía que pudiera llegar a concretarse un encuentro entre mi sobrina y Álvaro.
- Tío, perdona que te interrumpa, pero tengo que confesarte algo.
- Dime, tesoro -le respondí-.
- Igual te parezco muy basta, pero tengo que confesarte que lo estoy pasando regular después de tanto tiempo sin...
- ...Sin?
- Sin sexo.
- Pero te encuentras mal?
- No, no, qué va, tío, todo lo contrario. Estoy muy bien, tanto que estoy como "loca" por tener sexo. Echo de menos nuestros encuentros.
- Yo también, tesoro -le respondí-, ojalá pudiera estar ahí para paliar nuestros deseos.
- Y que lo digas, tío. Perdona si me estoy pasando al contarte esto, pero quería que lo supieras.
- No tengo nada que perdonarte, al contrario, me encanta que me cuentes cómo te sientes.
- Pues ya lo sabes, que tengo mucha "hambre", jajajaja.
- Jajajajaja, mira que te mando a Álvaro para que te sacie, eh? Que él no se va de vacaciones hasta la próxima semana.
- Jajaja, no me tientes, tío, que estoy muy necesitada.
- Pues lo digo en serio, tesoro. Si de verdad tienes el deseo y la necesidad, por mí encantado.
- Joooo, no me digas eso, que no me imagino nada sin ti.
- Bueno, ya sabes que yo estoy aquí para cuidarte, hacerte feliz y hacer que disfrutes. Y si no puedo ser yo pero puede hacerlo otra persona y tú quieres, yo feliz.
- Uffff, es que... Jo, me has descolocado.
- Te gustaría quedar con Álvaro?
- Ya sabes cuánto me excita ese hombre, pero es que sin ti...
- Pero te daría apuro quedar con él sin mí?
- Noooo, para nada, al contrario, sé que con él o con el resto estaría bien, pero me debo a ti.
- No te debes a nadie, tesoro, solo debes hacer lo que te apetezca en cada momento. Y si lo que te apetece es volver a sentir a un hombre dándote placer y no puedo ser yo pero puede ser Álvaro, adelante.
- De verdad que no te importaría?
- Al contrario, me encantaría que pudiérais encontraros y que luego me contárais qué tal lo habéis pasado.
- Pues... Si no te importa...
- No te preocupes, tesoro, yo le escribo para ver si él pudiera y quisiera (querer estoy seguro que sí) quedar, y si es así te lo digo.
- Vale, tío, genial. Pues muchas gracias, jo, ya me has alegrado el día y el cuerpo, jajaja.
- Jajaja, todo sea por darle alegría a tu cuerpo, Macarena, jajaja.
- Jajajajaja. Pues espero entonces tus noticias, tío.
- Cuenta con ello, mi niña. Descansa, buenas noches.
- Buenas noches, tío.
Era tarde para escribir a este último, así que esperé al día siguiente para hacerlo.
A primera hora del jueves 14 de agosto escribí a Álvaro, y tras los saludos de rigor y preguntarnos por cómo estábamos cada uno, fue al preguntarme él por Teresa cuando le conté lo que había pasado la noche anterior.
Él se quedó alucinado, y me hizo la misma pregunta que me había hecho Teresa, esto es, si a mí no me importaba que eso (un encuentro entre ellos sin mí) pudiera llegar a pasar.
Yo le respondí lo mismo que a Teresa: si ambos estaban dispuestos, quién era yo para impedírselo? Confiaba en él y sabía que ella lo pasaría bien y estaría bien cuidada, así que... Por qué no?
Álvaro me dio las gracias y me dijo que adelante, que hablara con Teresa y que cuando ella quisiera (antes del viernes 22, día en el que él saldría de vacaciones hacia Cádiz), él estaría dispuesto.
Yo le pregunté si, llegado el caso, podía darle su número a mi sobrina, para que se comunicaran entre ellos directamente, y él me dijo que sin problema, todo lo contrario.
Y así, con esa disposición por parte de ambos, esa noche escribí a Teresa para decirle que Álvaro estaría encantado de quedar con ella.
Y mi sobrina fue más sincera que nunca, pues me respondió:
Pues ya estaba hecho. Teresa y Álvaro iban a conversar entre ellos para buscar un día y quedar para follar. Era así de simple. Y así de morboso.
- Ufff, qué me dices, tío, que solo de pensarlo ya...
- Ya, qué?
- Que acabo de mojarme mucho. Ya sabes que tú me encantas, pero también sabes cuánto me enciende ese hombre.
- Lo sé, tesoro, pues lo que tienes que hacer es disfrutar de él y con él. Quieres que te dé su número para habléis entre vosotros y concretéis mejor?
- Como quieras, tío, a mí no me importa hablar con él a través de ti, pero supongo que eso te supone más lío.
- No, en absoluto, a mí no me importa, pero entiendo que es más cómodo y práctico para vosotros hablar directamente para concretar vuestra cita sin tener que pasar por mí, como si fuera un cura para daros la bendición, jajaja.
- Jajaja, qué tonto eres, tío. Vale, dame su número y hablo con él.
- Pues aquí lo tienes, 6xxxxxxxx.
- Vale, lo guardo ya. Y a qué hora crees que puedo escribirle?
- Yo lo hice por la mañana. Mañana es fiesta, supongo que no tendrá problema en responderte.
- Guay, así lo haré, tío. Muchísimas gracias otra vez.
- No tienes que dármelas, tesoro. Ya me contarás.
- Claro que sí. Buenas noches, un besito.
- Otro para ti.
No supe nada de ninguno hasta el día siguiente, viernes 15 de agosto, al mediodía. Momento en que me escribió Álvaro para darme las gracias de nuevo, pues Teresa ya le había escrito, habían estado hablando y habían quedado en encontrarse el miércoles 20.
Me dijo además que había sido una conversación muy fácil, y que apenas habían mencionado la razón de verse; simplemente, habían hablado de sus cosas, habían admitido ambos las ganas de verse y habían concretado ese día para hacerlo.
Además, también habían quedado en seguir conversando hasta que llegase ese día, sobre todo para concretar dónde encontrarse y la hora de hacerlo.
Yo le di las gracias a Álvaro por su prudencia a la hora de hablar con Teresa aun sabiendo de su deseo de someterla a sus deseos, y él me confesó que desde que conoció por mí la posibilidad de quedar con ella a solas se le estaban pasando mil cosas por la cabeza para hacer con ella, que no tenía claro qué hacer pero que en cualquier caso lo que tuviera que pasar sería siempre con respeto máximo hacia ella.
Yo le dije que no me preocupaba eso en absoluto, que por mi parte sabía que él la trataría con respeto, así que a partir de ahí que solo se preocupara de que ambos lo pasaran bien.
Quedamos en seguir hablando hasta que llegase el día 20. Lo mismo en lo que quedamos mi sobrina y yo esa noche, cuando me contó que ya había hablado con Álvaro por mensaje y que había sido muy educado y respetuoso con ella, a la par que le había dejado sentir el deseo que tenía de volver a verla, algo que a ella le hizo ponerse colorada y encenderse.
Y así pasó ese fin de semana, hasta que el martes 19 por la mañana Álvaro me escribió para decirme que había quedado el día siguiente con Teresa en recogerla a las 10 horas en la salida del metro Colombia, que desde ese momento él ya tenía todo pensado y que por supuesto no me iba a adelantar nada para que cuando terminase ese día (el 20) sorprenderme con lo que tanto Teresa como él me contasen.
A mí me pareció genial, y desde ese momento entré en un estado de excitación máximo, que subió de temperatura cuando esa noche Teresa me confirmó la cita con Álvaro y me dijo que estaba muy nerviosa (en el buen sentido) y muy excitada, y que ya habían quedado ellos en que ella se dejaría llevar por él, con todo lo que eso significaba.
Yo solo me limité a decirle que, como había pasado las veces en que habíamos estado tanto con Ricardo como con todos los amigos, solo se preocupase por relajarse y disfrutar con lo que Álvaro le tuviera preparado.
Esa noche no puede dormir, y eso que no tenía la menor idea de lo que iba a pasar entre Álvaro y mi sobrina.
- Así lo haré, tío, lo estoy deseando. Un millón de gracias por tu generosidad.
- No, tesoro, gracias a ti por ser la mujer que eres.
- Me voy a acostar, que me temo que mañana será un día largo, jejeje.
- Largo y placentero
, tesoro, descansa y mañana disfruta al máximo.
- Un besito, tío.
- Un besazo, tesoro.
Lo que él me contó y ella me corroboró la noche siguiente, después de pasar casi todo el día juntos, lo relataré a la mayor brevedad posible.
Un saludo.
Alberto.
Utilizamos cookies esenciales para que este sitio funcione, y cookies opcionales para mejorar su experiencia.