Me llamo Carla, tengo veintinueve años y llevo toda la vida huyendo hacia adelante. Cuando algo se rompe, no me quedo llorando: busco olas, sudor, velocidad. Ski en invierno, surf en cuanto sube el agua, kickboxing para descargar lo que no digo en voz alta. Mi cuerpo lo refleja: 1,65 m, cintura...