Buenas a todos, empiezo otra vez el relato porque me lo han cerrado antes de que acabara de escribirlo, un poco de paciencia.
Se que este es un tema que os interesa a muchos, ya que he hablado con varios amigos y me han contado sus experiencias a través de una red social. Aunque yo no tengo ninguna, salvo verle la polla unas cuantas veces, os cuento las que me han contado ellos. Me gustaría que aprovecharais el hilo para contar también las vuestras.
PRIMERA HISTORIA.
Mi familia era completamente normal, cuatro hermanos, bueno tres hermanas y yo, que era el pequeño, una infancia maravillosa y dos padres buenos y trabajadores. cuando llegó la pubertad era el chaval mas envidiado del colegio, mis tres hermanas eran muy guapas, todas tenían cuerpazos y mis amigos no paraban de recordármelo.
Era consciente de la suerte que tenía, al ser el pequeño siempre estaba con ellas, las había visto infinidad de veces cambiarse de ropa delante mía, ademas como mis padres trabajaban los dos siempre había pasado mucho tiempo con ellas, me consideraban una mas.
Todo cambió un día de verano, la casa estaba casi vacía para lo que era normal, solo estábamos; Sara que era la hermana que iba delante mía, mi padre y yo. Sara iba con unos tangalones, como yo les llamo, que solía usar para andar por casa y que yo recordara, el año anterior no le quedaban tan pequeños, ademas llevaba una camiseta corta de tirantes y sin sujetador y cada vez que hacia algún movimiento las tetas amenazaban con salirse. Mi padre iba también con unos pantalones cortos y ese día me fijé en algo que nunca había visto. El bulto de mi padre estaba bastante mas grande de lo normal, Estábamos en el salón y mi padre no quitaba la vista de Sara, hasta el punto de que si ella se iba a otra habitación el la seguía a distancia y yo a ellos.
Como ya he dicho Sara era la pequeña de las tres, Gema y Natalia, las mayores eran más guapas, aunque no tenían las tetazas de Sara. Mi madre debió de ser también muy guapa, pero se había estropeado mucho. Ese día comprendí lo afortunado que era mi padre. A partir de ese día me empecé a fijar más en mi padre y me dí cuenta que no solo se fijaba en Sara, también miraba al resto y que tal y como me había imaginado muchas veces se le notaba el bulto en los pantalones.
Aquello hizo que tuviera mis primeras erecciones, aunque como no sabía como gestionarlo simplemente esperaba hasta que se me pasaba, ademas empecé a fijarme en el cuerpo de mis hermanas y cada vez las admiraba mas.
Todo seguía con normalidad hasta que una mañana una de mis hermanas se estaba duchando en uno de los baños, en el otro me estaba duchando yo, mi padre dijo que tenía que entra con urgencia en el baño y que no se aguantaba, así que entró en el mio.
- Lo siento hijo es que no me aguanto.-
Las mamparas de los baños son de cristal, mi padre entró, se bajó los pantalones y los calzoncillos yyy por primera vez en mi vida vi una polla, era mucho mas gorda y grande que la mía, una vez sentado se la podía seguir viendo y sin darme cuenta se me empezó a poner morcillona, me dio mucha vergüenza así que me di la vuelta para que no me viera, había acabado de ducharme pero para que mi padre no me viera seguía de espaldas a mi padre con la ducha abierta ha¡siendo que me quitaba el jabón.
Cuando mi padre acabó se levantó a limpiarse y entonces pude ver otra vez su polla y algo que antes no me había fijado, los huevazos que tenía, colganderos como se dice, a pesar de la mata de pelo se le veía todo de maravilla y no pude evitar empalmarme por completo. Lo peor fue que mientras eso pasaba mi mirada se cruzó con la de mi padre, el ni se inmutó pero yo sentí como un calor por mi cara y no sabía si me estaba sonrojando, intentaba esconder la polla con mi mano pensando que mi padre no se daría cuenta. El mientras se fue a lavar las manos y podía ver como me miraba desde el espejo del baño, que situación más ridícula, yo completamente empalmado girándome para que mi padre no me viera. Al poco acabó, salió y cerró la puerta del baño.
Ahora a años vista todo parece tan sencillo, pero yo con aquella edad no sabía muy bien que había pasado, había tenido erecciones pero como esa ninguna, pensaba que me iba a estallar, tampoco comprendía porque me había pasado con mi padre si casi siempre me había pasado con mis hermanas.
Pero lo que vino a cambiarlo todo es lo que pasó a los pocos días, íbamos a ver una película en video en familia, casi nunca lo hacíamos por que al ser tantos era difícil estar todos, aquello era un acontecimiento familiar, me acuerdo que era de noche y hacía muchísimo calor, íbamos todos con lo justo de ropa, en el sofá de cuatro plazas se sentaron mis hermanas y mi padre cosa rara se sentó al lado de ellas, en el otro sofá se sentó mi madre y yo a su lado.
A mi padre se le veía encantado, Sara la mas pequeña y más tetona de mis hermanas estaba a su lado y se había recostado encima de mi padre, este la abrazaba con el brazo y su mano estaba justo debajo de una de las tetas de Sara, podía ver a mi padre estar mas pendiente de las tetas que de la película. El caso es que no se si por imitación o que, mi madre estaba recostada en uno de los lados del sofá pequeño para ver la tele, como yo tampoco la veía bien, me recosté encima de ella, de tal manera que mi cara estaba encima de una de sus tetas. Las de mi madre eran muy grandes más que las de Sara, lo malo es que las tenía caídas pero aun así me sorprendió lo grandes que eran, no llevaba sujetador así que podía sentirlas en mi mejilla, aquello hizo que sin darme cuenta se me volviera a poner morcillona y que intentara esconderlo a toda costa aunque en un momento de descuido vi que mi padre estaba mirándome y se había dado cuenta de mi empalmada.
Se que este es un tema que os interesa a muchos, ya que he hablado con varios amigos y me han contado sus experiencias a través de una red social. Aunque yo no tengo ninguna, salvo verle la polla unas cuantas veces, os cuento las que me han contado ellos. Me gustaría que aprovecharais el hilo para contar también las vuestras.
PRIMERA HISTORIA.
Mi familia era completamente normal, cuatro hermanos, bueno tres hermanas y yo, que era el pequeño, una infancia maravillosa y dos padres buenos y trabajadores. cuando llegó la pubertad era el chaval mas envidiado del colegio, mis tres hermanas eran muy guapas, todas tenían cuerpazos y mis amigos no paraban de recordármelo.
Era consciente de la suerte que tenía, al ser el pequeño siempre estaba con ellas, las había visto infinidad de veces cambiarse de ropa delante mía, ademas como mis padres trabajaban los dos siempre había pasado mucho tiempo con ellas, me consideraban una mas.
Todo cambió un día de verano, la casa estaba casi vacía para lo que era normal, solo estábamos; Sara que era la hermana que iba delante mía, mi padre y yo. Sara iba con unos tangalones, como yo les llamo, que solía usar para andar por casa y que yo recordara, el año anterior no le quedaban tan pequeños, ademas llevaba una camiseta corta de tirantes y sin sujetador y cada vez que hacia algún movimiento las tetas amenazaban con salirse. Mi padre iba también con unos pantalones cortos y ese día me fijé en algo que nunca había visto. El bulto de mi padre estaba bastante mas grande de lo normal, Estábamos en el salón y mi padre no quitaba la vista de Sara, hasta el punto de que si ella se iba a otra habitación el la seguía a distancia y yo a ellos.
Como ya he dicho Sara era la pequeña de las tres, Gema y Natalia, las mayores eran más guapas, aunque no tenían las tetazas de Sara. Mi madre debió de ser también muy guapa, pero se había estropeado mucho. Ese día comprendí lo afortunado que era mi padre. A partir de ese día me empecé a fijar más en mi padre y me dí cuenta que no solo se fijaba en Sara, también miraba al resto y que tal y como me había imaginado muchas veces se le notaba el bulto en los pantalones.
Aquello hizo que tuviera mis primeras erecciones, aunque como no sabía como gestionarlo simplemente esperaba hasta que se me pasaba, ademas empecé a fijarme en el cuerpo de mis hermanas y cada vez las admiraba mas.
Todo seguía con normalidad hasta que una mañana una de mis hermanas se estaba duchando en uno de los baños, en el otro me estaba duchando yo, mi padre dijo que tenía que entra con urgencia en el baño y que no se aguantaba, así que entró en el mio.
- Lo siento hijo es que no me aguanto.-
Las mamparas de los baños son de cristal, mi padre entró, se bajó los pantalones y los calzoncillos yyy por primera vez en mi vida vi una polla, era mucho mas gorda y grande que la mía, una vez sentado se la podía seguir viendo y sin darme cuenta se me empezó a poner morcillona, me dio mucha vergüenza así que me di la vuelta para que no me viera, había acabado de ducharme pero para que mi padre no me viera seguía de espaldas a mi padre con la ducha abierta ha¡siendo que me quitaba el jabón.
Cuando mi padre acabó se levantó a limpiarse y entonces pude ver otra vez su polla y algo que antes no me había fijado, los huevazos que tenía, colganderos como se dice, a pesar de la mata de pelo se le veía todo de maravilla y no pude evitar empalmarme por completo. Lo peor fue que mientras eso pasaba mi mirada se cruzó con la de mi padre, el ni se inmutó pero yo sentí como un calor por mi cara y no sabía si me estaba sonrojando, intentaba esconder la polla con mi mano pensando que mi padre no se daría cuenta. El mientras se fue a lavar las manos y podía ver como me miraba desde el espejo del baño, que situación más ridícula, yo completamente empalmado girándome para que mi padre no me viera. Al poco acabó, salió y cerró la puerta del baño.
Ahora a años vista todo parece tan sencillo, pero yo con aquella edad no sabía muy bien que había pasado, había tenido erecciones pero como esa ninguna, pensaba que me iba a estallar, tampoco comprendía porque me había pasado con mi padre si casi siempre me había pasado con mis hermanas.
Pero lo que vino a cambiarlo todo es lo que pasó a los pocos días, íbamos a ver una película en video en familia, casi nunca lo hacíamos por que al ser tantos era difícil estar todos, aquello era un acontecimiento familiar, me acuerdo que era de noche y hacía muchísimo calor, íbamos todos con lo justo de ropa, en el sofá de cuatro plazas se sentaron mis hermanas y mi padre cosa rara se sentó al lado de ellas, en el otro sofá se sentó mi madre y yo a su lado.
A mi padre se le veía encantado, Sara la mas pequeña y más tetona de mis hermanas estaba a su lado y se había recostado encima de mi padre, este la abrazaba con el brazo y su mano estaba justo debajo de una de las tetas de Sara, podía ver a mi padre estar mas pendiente de las tetas que de la película. El caso es que no se si por imitación o que, mi madre estaba recostada en uno de los lados del sofá pequeño para ver la tele, como yo tampoco la veía bien, me recosté encima de ella, de tal manera que mi cara estaba encima de una de sus tetas. Las de mi madre eran muy grandes más que las de Sara, lo malo es que las tenía caídas pero aun así me sorprendió lo grandes que eran, no llevaba sujetador así que podía sentirlas en mi mejilla, aquello hizo que sin darme cuenta se me volviera a poner morcillona y que intentara esconderlo a toda costa aunque en un momento de descuido vi que mi padre estaba mirándome y se había dado cuenta de mi empalmada.