Hay una parte de la sexualidad que tenía desatendida, entiendo que por heridas del pasado, que una vez sanadas, ha florecido con fuerza en mí, y quería saber de vuestras impresiones.
De un tiempo a esta parte, el percutir como taladro en hormigón ha dejado de ser la prioridad en mis relaciones. Últimamente disfruto mucho más con una sexualidad pausada, más llena de miradas cómplices, de una tarde de cucharita y peli, suaves besos, mordisquitos, caricias, roces sutiles...
Las prisas por meterla han desaparecido, y no me sale lo de decir a mi compañera de juegos lo de perra, guarra, y esos etcéteras..., y me nace más hablar con la mirada y el tacto, y las palabras suenan más profundas.
Las penetraciones son más lentas y cálidas, lo de demostrar vigor ha pasado a un segundo plano, y solo me centro en sentir.
Evidentemente estos es cosa de 2 (como mínimo) que han de hablar ese mismo lenguaje. Pero lo cuento desde mi prisma, pues mi manera relacionarme con el sexo es la que ha mutado de una forma evidente de un tiempo a esta parte, y así me lo hacen saber, y así lo noto yo también.
La vivencia de la cocción lenta, de sentir sin buscar terminar, me tiene cautivado.
¿Alguien se siente identificado con esta manera de disfrutar la sexualidad?
¿Lo veis como una parte del sexo que quizás la gente de este foro tenemos más desatendida, o la disfrutáis con plenitud, solo que aquí no se relata?
¿Podéis compaginar encuentros más soft como estos que os cuento, con momentos más perros como los que detallamos habitualmente en el foro? ¿se da con la misma persona, o tenéis un rol sexual según como os relacionáis con esa persona?
Y lo más importante de todo, ¿Me mandas un mimito?
De un tiempo a esta parte, el percutir como taladro en hormigón ha dejado de ser la prioridad en mis relaciones. Últimamente disfruto mucho más con una sexualidad pausada, más llena de miradas cómplices, de una tarde de cucharita y peli, suaves besos, mordisquitos, caricias, roces sutiles...
Las prisas por meterla han desaparecido, y no me sale lo de decir a mi compañera de juegos lo de perra, guarra, y esos etcéteras..., y me nace más hablar con la mirada y el tacto, y las palabras suenan más profundas.
Las penetraciones son más lentas y cálidas, lo de demostrar vigor ha pasado a un segundo plano, y solo me centro en sentir.
Evidentemente estos es cosa de 2 (como mínimo) que han de hablar ese mismo lenguaje. Pero lo cuento desde mi prisma, pues mi manera relacionarme con el sexo es la que ha mutado de una forma evidente de un tiempo a esta parte, y así me lo hacen saber, y así lo noto yo también.
La vivencia de la cocción lenta, de sentir sin buscar terminar, me tiene cautivado.
¿Alguien se siente identificado con esta manera de disfrutar la sexualidad?
¿Lo veis como una parte del sexo que quizás la gente de este foro tenemos más desatendida, o la disfrutáis con plenitud, solo que aquí no se relata?
¿Podéis compaginar encuentros más soft como estos que os cuento, con momentos más perros como los que detallamos habitualmente en el foro? ¿se da con la misma persona, o tenéis un rol sexual según como os relacionáis con esa persona?
Y lo más importante de todo, ¿Me mandas un mimito?