Buenas, no soy escritor, pero relataré en estos micro-relatos las experiencias que me ha dado la vida, me he movido mucho por el mundo y he trabajado en muchos sitios… Todo es real, de algunas personas no me acuerdo ni del nombre, de otras conservo su amistad y algo más. Espero que os gusten:
La tienda de zapatos I.
Mi gusto por las señoras mayores, franja de 40-70 años, me viene porque de muy joven trabajé en una zapatería. Los primeros días me los pasaba ordenando cientos de cajas de zapatos en la enorme trastienda, tenía allí una mesa y casi no salía a la zona de exposición y venta. Poco a poco me dejaron atender al público, la dueña que era una señora judía muy avispada me tenía muy controlado. Llegaba una señora y mientras la dueña hablaba con ella, yo allí arrodillado en la alfombra le ayudaba a calzarse numerosos pares de zapatos. De hurtadillas veía sus muslos, blanquitos, flácidos, a algunas les veía las bragas, me ponía malísimo y en cuanto se iba con sus bolsas de zapatos, me llevaba las cajas sobrantes a ordenarlas en la trastienda. Me sentaba en mi mesa y me hacía unas pajas tremendas pensando en la señora que acababa de atender.
Después sigo… Saludos.
La tienda de zapatos I.
Mi gusto por las señoras mayores, franja de 40-70 años, me viene porque de muy joven trabajé en una zapatería. Los primeros días me los pasaba ordenando cientos de cajas de zapatos en la enorme trastienda, tenía allí una mesa y casi no salía a la zona de exposición y venta. Poco a poco me dejaron atender al público, la dueña que era una señora judía muy avispada me tenía muy controlado. Llegaba una señora y mientras la dueña hablaba con ella, yo allí arrodillado en la alfombra le ayudaba a calzarse numerosos pares de zapatos. De hurtadillas veía sus muslos, blanquitos, flácidos, a algunas les veía las bragas, me ponía malísimo y en cuanto se iba con sus bolsas de zapatos, me llevaba las cajas sobrantes a ordenarlas en la trastienda. Me sentaba en mi mesa y me hacía unas pajas tremendas pensando en la señora que acababa de atender.
Después sigo… Saludos.