Navidades para casados bisex o gays

Lo que no me gusta es besar, bueno a una mujer si, me encanta, pero ver a dos tíos besarse me desagrada. Parece mentira, es absurdo, sería capaz de chupar una polla y no de besar una boca 😆
De acuerdo contigo, me he comido un montón de pollas, les he comido el culo, pero lo de besos en la boca y morreos... No me mola nada. Y no sé por qué, pero no puedo igual que su leche en mi pecho o en el tanga que suelo llevar de mi mujer, pero en la boca va a ser que no
 
Los casados con mujeres que practicamos todo tipo de situaciones sexuales bisex o gays, que nos movemos en terrenos que no siempre son aceptados por nuestras parejas, lo tenemos chungo estos días de Navidad, nunca estamos solos, dejamos nuestras braguitas, nuestros juguetes, nuestras mascaras, nuestros disfraces nuestras ansiadas y anheladas citas, escondidas en algún cajón o lugar secreto donde nadie pueda tener acceso, guardando nuestras dudas y deseos a ojos de los que comparten nuestra otra forma de vida.
Si nuestros hijos y mujeres llegasen a saber y conocer todo ese mundo prohibido que vivimos cada día, cómo sería nuestra vida y qué podríamos contar aquí.
Si los míos pudiesen aceptar todo eso sin mover un punto, una coma, poder tener una relación con otro hombre, compartirlo con mi esposa, que me haga y nos haga el amor, nos cubramos de besos y caricias, llenar nuestro armario de hermosa lencería para disfrutarla en ese torbellino de deseo que mantiene nuestra locura.
¿Tú qué deseas?
Yo casado y cornudo, aunque solo quiere hacerlo en clubs de intercambio. No le gusta quedar con alguien, conocerlo, charlar y luego ya se verá. Allí en los clubs he compartido pollas entre nuestras bocas, la he chupado con ella, la he apuntado a su coñito para que entre. Pero no sabe nada de mi lado bisex, de qué me escapo muchas veces a un sex shop con cine X, con sus tangas sucias puestas y disfruto de los rabos que se ponen a mi alcance. Un secreto mío y muchas fantasías que me gustaría realizar
 
Yo casado y cornudo, aunque solo quiere hacerlo en clubs de intercambio. No le gusta quedar con alguien, conocerlo, charlar y luego ya se verá. Allí en los clubs he compartido pollas entre nuestras bocas, la he chupado con ella, la he apuntado a su coñito para que entre. Pero no sabe nada de mi lado bisex, de qué me escapo muchas veces a un sex shop con cine X, con sus tangas sucias puestas y disfruto de los rabos que se ponen a mi alcance. Un secreto mío y muchas fantasías que me gustaría realizar

Que pena, porque me escaparía de casa para disfrutaros a los dos
 
Atrás
Top Abajo