La primera vez que pude hablar con el chico que se había follado a mi chica, estaba muy sobrepasado de sentimientos y no sabía muy bien qué sentir, una mezcla de rabia, enfado, mezclado con algo de excitación, algo difícil de definir. Por trabajo me tocaba visitar la ciudad donde él está y sé dónde trabaja y la zona donde suele almorzar, y un día coincidimos. Creo que pasé por todas las fases antes de llegar a la aceptación de los hechos. Al principio intenté negarlo, pasé por la ira y también me pilló un gran bajón antes de poder hablar con él. La verdad es que el chaval tiene una gran sonrisa y es agradable de trato y también físicamente. Primero hablamos de cosas triviales hasta que me contó que él ya conocía a mi Laura de antes y que siempre le había gustado, aunque nunca habían tenido nada, pero que un día se encontraron en una fiesta y se enrollaron. Yo, aunque no tenía muy claro que lo entendiese, le dije que lo entendía y también le expliqué cosas de otras relaciones que yo había tenido y eso hizo que hablase más. Me contó que siempre le habían gustado las tetas de Laura y que siempre las había querido follar, y que el día de la fiesta ella le contó que salía con un chico, que era yo, pero que no estaba segura de la relación y bla, bla, bla, y entonces, él cuando vio la oportunidad no la desaprovechó y la folló. Me dio por preguntarle si había usado goma, a lo que me dijo que no y que le había encantado follarle los pechos y llenarle todo el coño de leche. Después de esa explicación, creo que ya había pasado del enfado a la excitación y me encanta imaginar cómo la follaba.