¿Se han follado a tu mujer?. [Hilo para tratar sobre su temática y NO para contactar]

A "Ene" Se la han follado varias veces, estando yo delante y a solas. Al principio de estar juntos teníamos una relación a distancia y ella trabajaba en una empresa en la que dos veces por semana iba a recoger mercancía a un almacén. Me dijo que había un chaval de unos 24 años (7 menos que ella en ese momento) y que la zorreaba mucho.. y ella entraba al trapo, Siempre le han puesto mucho un perfil de tío cañero, dominante y con las cosas claras.. y así siguió la cosa un par de meses hasta que su contrato se acabó. Me dijo que la apetecía cuando fuera mañana al almacén a dejar las cosas poder ver hasta donde iba en serio ese chaval. La dije que adelante. Ella dijo que había ido a "despedirse" y el chaval lo entendió perfectamente. La dijo que si quería una buena despedida volviera a las 16 Horas cuando cerrasen. Ahí quedó el órdago, y ella acudió a la cita sin tener muy claro aún si el chaval y ella estaban hablando el "mismo idioma" con esas indirectas y ese juego.. Esto que voy a contar es de las cosas con las que más nos hemos masturbado juntos mientras lo recordamos.
A las 16 ella estaba allí, entró, el chico la dijo pasa a esa sala y ahora voy a despedirme de ti. Era la típica sala de descanso de un almacén de una nave de polígono, Sillas, un microondas. mesita, envases.
Entró y en 5 minutos entró el chaval, creo que se llamaba Raúl, (ya han pasado 10 años de esto) Ella sentada en una silla en la mesa, Nada mas entrar apagó la luz y se quedó tenue todo. la pilló del pelo aun sentada y la comió la boca mientras se bajaba los pantalones y calzoncillos, Sin más la metió la polla en la boca y pilló su nuca empujando, Ene se dejó hacer, dejarse hacer y sentirse deseada, usada y dominada la pone mucho si el tío es de su agrado y sabe manejar la situación. Siempre me ha dicho que ese ha sido de los polvos sino el más donde se ha sentido usada, la folló la boca a su antojo, la desnudó entera azotando sus tetas, le folló la boca ella de rodillas, sentada, tumbada en el suelo de esa sala de descanso, la levantó y se la metió a pelo por el coño sin preguntar (ella no se opuso ni dijo nada, llevaba DIU en esa época) sin casi palabras la estuvo follando 15 minutos largos, ella se corrió 3 veces, Raúl en ningún momento se interesó por su orgasmo. A 4 patas en el suelo le tanteó el culo. la metió un dedo en el culo mientras la follaba.. y ahí se corrió. la dejó llena de leche por dentro. se levantó se sentó en una de las sillas y la dijo, - Ven limpiala! Ene estuvo mamando un buen rato. Raúl tendría como 17 cm y gorda de polla, le encantan gordas. Se la sacó de la boca y le dijo a ella, Hasta otra, ya sabes donde está la puerta.. Adiós. Ene se vistió y salió. Esa noche cuando me llamó y lo contamos cayó paja los dos..

Después hemos tenido nuestra etapa liberal, Trios con chicos y chicas, intercambios: sobre todo gozamos de los trios la verdad. Ahora tras un parón por temas personales ha retomado el zorrerío con un compañero de trabajo.
 
Esta es una de como me la han mandado para casa

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Contenta ,podía sentarse ? 😈😈
 
Ya he contado que a mi chica N se la han follado varias veces, alguna en mi presencia y otras sola, Hace tiempo estuvo con un compañero de trabajo pero no terminaron de congeniar. ha pasado el tiempo y no ha habido ningún problema de malos rollos. Ahora él ha vuelto a la carga (Con permiso y complicidad de ella) pero dejando claro que SOLO quiere darla por el culo,. Solo yo le he hecho sexo anal, no es algo que la entusiasme ni disfrute especialmente, pero la pone mucho sentirse "usada" así que la estoy empezando a preparar el culo de nuevo para su amigo..
ACTUALIZACIÓN.

Tal y como dije hace unas semanas, su compañero había vuelto a la carga con la "cosa" de solo darla por el culo. Ella y yo acordamos que SI, pero que yo estaría en la ubicación. Las veces que han quedado ellos no ha querido él que yo estuviera o participe pero esta vez era eso, o nada. Él aceptó. La idea fue quedar en nuestra casa. Él ya había estado allí alguna vez tomando algo con nosotros y otros amigos/as del curro de ella. Al ser una practica el anal más delicada para ella requería mi presencia en casa aunque no estuviera presente en la misma habitación que es lo que a él le "corta el rollo". Este sábado él se podría escapar con una excusa de su casa y vida familiar. Ene pactó con el la hora, y me preguntó ¿ A pelo o con goma? Sinceramente le dejé la elección a ella. y ella dijo que en frio, con goma, luego en caliente igual la cosa cambia.
El pacto era solo anal tal y como sabíamos los tres. Acordamos que avisaría por wassap a ella cuando estuviera en la puerta y le dejaría la cancela de la casa abierta sin llave solo empujar y la puerta de la casa igual. Entraría a la habitación donde ella le esperaría y yo estaría en otra habitación donde él no me vería.
Sábado 12 de la mañana. la hora pactada eran las 12:30 Ene duchada, la depilé coño y culo, puse encima de la cama varias cosas como lubricantes, condones, un pequeño dildo y un plug anal pequeño. 12:25 miro por la ventana y veo llegar su coche, Ene postrada en la cama a 4 patas. La beso, pillo su teléfono y voy hacia la puerta. cuando avisa abro la puerta de casa un par de centímetros y voy a la otra habitación. Mezclaré mi punto de vista con lo que ella me relató despues.

Como he dicho a Ene le pone mucho sentirse usada, compartida, Por lo que antes de salir de la habitación la puse nuestro antifaz negro y lo reforcé con un pañuelo sobre el propio antifaz (que a la mínima se suelta y se mueve) puse sobre la cama ya sin que ella lo viera, algunas cosas que usamos para jugar, collar, correa. mordaza de bola y sujecciones con argollas que dan mucho Juego, Él (P) entró a la habitación y cerró la puerta.

miré la hora 12:34, yo estaba durísimo y excitado.. poco pude escuchar hasta varios minutos después que oí el sonido metálico de las argollas cerrándose
POV de ENE
Escuché el sonido de la puerta cerrarse, desnuda, a 4 patas ojos vendados. Había estado con P otras veces, pero esta vez sabía que solo sería ser usada por mi culo, un culo que solo AL había usado dos veces antes en 10 años. noté sus manos acariciar mi espalda.. mis pechos, ropa caer al suelo, La polla de P no era muy grande 14 cm aprox pero si gordita. la noté dura por mi espalda cuando se puso sobre mi para besar mi nuca.
agarró mis tobillos, noté algo abrazarlos, pensé que eran sus manos pero eran (intuí) las sujeciones de argollas que tenemos, el cabrón de Al las había dejado ahí, eso me descolocó, pero me excitó más. La Misma sensación la noté en mis muñecas. tras ello escuché los clicks metálicos al cerrarse. P me había unido con las correas las manos a los tobillos.. posición del pollo asado vamos... noté algo húmedo en la entrada de mi ano, pensé que era lubricante, pero no, al notar su caliente respiración supe que me estaba comiendo el culo... Es una práctica que más que excitarme me relaja.. pero en ese momento bienvenida era.
Varios minutos después noté su dedo apoyarse en mi ano con suavidad y poco a poco entrar en mi culo... firme y dentro entero, lo dejó unos segundos y lo empezó a mover dentro y fuera suave, en círculos, sensación algo incómoda pero cero dolor... P me preguntó - ¿Todo bien? Solo asentí como pude con un mudo "hummm" otro dedo se apoyó sobre el que estaba dentro y se fue abriendo camino.. ese segundo dedo estaba húmedo y frio, y tal por como entró... imagino que estaba bien impregnado de lubricante. jadeé de placer, me notaba abierta, expuesta. a merced de un tío que era mi compañero de trabajo, que me zorreaba mucho y se las daba de cañero pero que cuando habíamos follado me había sabido a poco, Ya sabéis, muchas expectativas, poca diversión. Estaba cachondísima, notaba mi flujo chorrear por mis muslos. le pregunté ¿Has echado lubricante? - Si- me dijo,. Usa el mío natural le respondí, creo que será suficiente.
Sacó esos dos dedos... y me los llevó a la boca.. no me desagradó sabor ni olor, pero no me refería a eso... (No lo pilló) Pasó por mi ano la saliva que había impregando en sus dedos... tardó un poco en reaccionar y escuché ruidos de plástico. Se estaba enfundando el condón. Apoyó la punta en mi entrada y tras jugar ahí un poco empezó a empujar... despacio pero firme, adelante y atrás. noté abrirse mi esfinter. Hundí la cabeza en la cama y tras un firme empujón que me hizo soltar un grito ahogado de dolor y un poco de placer me sentí abierta. De ahí en adelante solo recuerdo placer con sus firmes empujones. Estaba siendo usada, Manos en mis caderas y una polla no muy larga hasta el fondo de mi ano. No era placer físico, no era placer orgásmico, era el placer de la entrega. Sentirme compartida por Al y entregada por el más cerrado de mis agujeros. No sé cuanto tiempo estuve siendo empotrada por P, Pasó por varios estados, empujones duros y secos, Suaves y con círculos. Ritmos alternos y hasta pisando mi cabeza con uno de sus pies. Estaba cachondísima, Cuando me empecé a sentir incómoda con los roces... le dije. - cuando te vayas a correr, puedes quitartelo y correrte dentro- Directamente la sacó. se lo quitó y la metió firmemente, lo que viene después lo recuerdo como uno de los momentos más morbosos de mi vida. Atropellados y duros empujones para finalmente notar como me llenaba P por dentro entera... Sentirme usada mientras Al escuchaba mis jadeos desde la otra habitación.
 
Hola, os cuento nuestra experiencia
Mi marido tiene un amigo al que le contamos, que subimos fotos a este foro, y se las enseñamos, incluso le pedimos ideas para hacerlas
Y un día le propusimos hacer un trio, al principio era un poco cortante, ya que no sabes cómo actuar; pero al final fuen muy placentero, ahora ya no lo hacemos pero nos reímos cuando sale la conversación.
y teneis algo del dia del trio que se pueda mostrar ya que seugro que ella quedo bien follada por los dos
 
Bueno, como la gente no se anima a contar las experiencias, voy a subir algunas experiencias relatadas en otra página web que me han gustado.
 
Queridos amigos, mi nombre es Laura y vivo en Perú. Hace dos semanas tuve la mas gloriosa experiencia de mi vida y creo vale la pena contarsela.

YO, LAURA

Después de haber publicado Wilfredo, mi marido, un aviso en Latinparejas, un día respondió una persona llamada Eduardo quien dio una descripción suya bastante interesante. Wilfredo concertó una cita en un café de Miraflores.

Nosotros llegamos primero y mientras disfrutábamos de un sabroso capuccino conversábamos sobre diversos tópicos hasta que llegó Eduardo. Era una persona de unos 35 años, fornido, no mal parecido pero que tenía algo que no terminaba de convencerme. Después de conversar un buen rato, quedamos en que nos llamaría mas adelante. Yo le dije a Wilfredo que había algo que no me terminaba de gustar y que prefería no salir con él (la verdad era que todavìa no estaba muy convencida de tener una experiencia de trio).

Sin embargo Eduardo llamó a Wilfredo en las dos siguientes semanas tratando de concretar una cita definitiva y ante tanta insistencia e interés demostrado, aceptamos reunirnos con él , quedando en encontrarnos un viernes a las 8:00 PM en un hostal bastante discreto y tranquilo donde permiten el ingreso a una misma habitación a tres personas o dos o tres parejas sin hacer de ello un problema. Nosotros vamos con cierta frecuencia por allí y sabemos que es un lugar donde siempre la pasamos bien.

Cuando llegamos al hostal, Eduardo nos estaba esperando y luego de alquilar una habitación subimos los tres. Ingresamos a la habitación alfombrada que tenía una cama amplia, dos veladores, un televisor con cable y circuito cerrado donde pasan películas porno y un baño con ducha fría y caliente. Casi de inmediato tocó la puerta un muchacho que nos traía tragos de cortesía (tres cuba libres ), y procedimos a brindar a fin de ponernos algo mas cómodos.

Yo estaba algo nerviosa y apurè mi cuba libre para sentirme mas relajada. Conversamos sobre diversos temas y esperamos que nos trajeran otra ronda de tragos. Tocaron la puerta y Wilfredo se acercò a la misma y la abriò, apareciendo un muchachito de unas 20 años con una bandeja sosteniendo una botella de ron , hielo y coca cola. Mientras el muchacho ingresò a la habitaciòn para servir el trago, me sentìa bastante incòmoda pues estando sentada sobre la cama tenìa la falda muy subida dejando ver mis bien contorneadas piernas y parte de mis bragas. La situaciòn era extraña para mì, pues yo estaba en un dormitorio con dos hombres y un muchacho al que se le iban los ojos tratando de captar lo mas posible el panorama completo que ofrecìan mis piernas. Para hacer algo apurè casi de un solo sorbo el vaso que me sirvieron, comenzando a sentir un leve cosquilleo en la cabeza y en el cuerpo al mismo tiempo que notaba una extraña calentura que me iba invadiendo.

Wilfredo, que estaba muy caliente, se acercò a mí y tomàndome de la manos me ayudò a bajar de la cama besandome ardientemente en la boca y comenzó a acariciarme mis senos con una mano y mientras con la otra me levantaba la falda y me presionaba las nalgas. Al ver ello, Eduardo se acercó por atrás apretándome contra su cuerpo, acariciándome mis senos y mis bragas por la parte delantera. El trago ingerido comenzò a hacer sus efectos pues de pronto me sentìa absolutamente desinhibida y cada vez mas dispuesta a disfrutar de la ocasiòn.

Me peguè a Eduardo presionando mi trasero hacia èl y sentí nìtidamente que su bulto crecía a medida que se restregaba contra mis nalgas. Me gustó la percepción del aumento operado y por un momento me olvidè de Wilfredo, dandome vuelta ofrecì mis labios para que me los besara, Eduardo me atrajo hacia èl y me introdujo su lengua, jugando con la mía, besandonos con desesperaciòn. Yo me sentìa muy caliente y mi ocasional amante, apretándose contra mi cuerpo me hacìa sentir con mas nitidez el gran tamaño de su bulto. Wilfredo primero y después Eduardo se quitaron la ropa quedándose en calzoncillos y luego comenzaron a desnudarme acompañando esta acción con besos en todo el cuerpo y caricias cada vez mas audaces.

Yo ya estaba bastante excitada y sentía una gran humedad en mi sexo. Procedí a bajarle el calzoncillo a Wilfredo besando como a el le gusta su rico pene ( mide unos 13 o 14 cms. y es bastante grueso) . Me sentìa eufòrica porque al fin podía cumplir con una de mis caras fantasías, estar con dos hombres a la vez y seguía disfrutando de manera golosa el rico aparato de mi marido mientras Eduardo me rozaba las nalgas con algo que cada vez era mas duro y que trataba de ser encajado entre mis nalgas por encima de mis pequeñas bragas que apenas resistían tamaña presión. Me di vuelta, comencé a besar y mordisquear el pecho de Eduardo y deslizando mi lengua por su torso hacia abajo lleguè al inicio de su slip color negro notando la cada vez mas evidente forma que adoptaba su ya pronunciada carpa. Comencé a bajarle el calzoncillo a Eduardo y con ello liberé un enorme pene que saltó balanceándose frente a mi cara (calculo que medía unos 20 cms.) Yo estaba impresionada por la magnitud del hallazgo pues honestamente no pensaba que fuera tan grande.

Impresionada pero a la vez fascinada. Su sola vista me producía una intensa humedad y comencé a sentir como algunas gotas recorrían mis muslos. Tomé el hermoso ejemplar entre mis manos y comencé a besarlo recorriendo con mi lengua los 20 centímetros de gloria que se me ofrecía hasta llegar a la base del monumento rodeada de pelos ensortijados que tenían un aroma indescifrable que poco a poco me hacía perder la cabeza.

Traté de introducirlo en mi boca pero fue prácticamente imposible por su gran tamaño, así que comencé a saborearlo como si fuera un delicioso chupete o un helado en barquillo que necesita ser repasado continuamente con la lengua. Wilfredo, que siempre me dijo que las mejores mamadas de su vida se las había dado yo y que tenía una habilidad inusual para el sexo oral, estaba también impresionado por el descomunal aparato y acercándose a mi oído me dijo suavemente que esta era mi noche y que estaba seguro de que yo alcanzaría mi satisfacción total.

Seguí succionando a placer la poderosa verga que tenía entre mis manos, humedeciendo y lamiendo toda su extensión desde la punta de su cabeza hasta la casi redondez de sus huevos, sintiendo como Eduardo se estremecía moviendo acompasadamente su pelvis mientras me tomaba con fuerza la cabeza. Al mismo tiempo, mi amor se banqueteaba con mi coñito introduciéndome la lengua y moviéndola hábilmente en el interior y en los costados, recorriéndola a plenitud , deteniéndose sabiamente en mi clítoris, bordeando su entorno con un fino y rápido movimiento haciéndome estremecer de placer, inundando su rostro con un chorro abundante de mis exquisitos jugos. Eduardo me tendió en la cama y ante la espectaciòn de mi marido, comenzó a introducir su enorme pene en mi sexo que se encontraba totalmente humedecido

Al principio tenía algo de temor y pensé que no lo iba a resistir por lo que le pedì que fuera delicado , pero luego de cierta dificultad, lo recepcioné con placer moviéndome cada vez mas a gusto mientras sentía que paulatinamente, Eduardo empujaba con mas fuerza su ya encabritado potro, ocupando totalmente mi cavidad. Creo que perdí la noción del tiempo pues en ese momento solo existía la inenarrable sensación de estar siendo "ocupada" literalmente por una pieza monstruosamente bella Esta nueva dimensión del placer se acrecentaba porque tenía en mi boca la también formidable (por su grosor) pieza de Wilfredo. Así pasamos un buen rato intercambiándose ellos arriba y abajo y yo explotando permanentemente ante cada descarga de mis fluidos.

Calculo que hasta ese momento habría tenido no menos de nueve orgasmos por lo que los tres estábamos totalmente mojados haciéndose evidente en la gran mancha húmeda de las sábanas. Yo estaba encabritada y sentìa como mis dos amantes disfrutaban a placer todos los rincones de mi cuerpo, no querìa que se acabe la mas gloriosa follada de mi vida y se los hice saber gritando que continùen, que me penetren , que yo les pertenecìa y que podìan hacerme lo que quisieran. Besando desesperadamente a Eduardo le repetìa al oido que me lo meta, que querìa sentirlo todo dentro de mì, Eduardo me abriò las piernas separàndolas cun tal fuerza que comencè a sentir un fuerte dolor en las caderas y tomàndome por los tobillos me encajò brutalmente la totalidad de su pieza sacando y metiendo, anchando cada vez nas mi hasta ayer reducida gruta. Sentìa que la cabeza de tan formidable ariete me golpeaba internamente, de manera desesperada y tenìa la impresiòn que deseaba atravezarme, lo cual no me importaba en absoluto. En un momento, Wilfredo se separó y fue al baño.

Nos quedamos solos Eduardo y yo. Sentìa que el mundo se habìa reducido a nosotros dos y juntàbamos nuestros cuerpos, unìamos nuestros alientos, sentìa su sudoraciòn impregnarme cada milìmetro de mi cuerpo y querìa mas, mucho mas, no estaba dispuesta a renunciar a tan maravilloso regalo que se me habìa ofrecido esa noche y le dije que era suya que hiciera de mì lo que quisiera. Ante esa peticiòn, Eduardo dejò de empujar su gloriosa verga dentro de mì y la sacò dejandome un vacìo desesperante que reclamaba ser llenado nuevamente, yo sentìa que estaba quebrando todos mis records de venidas, siempre fuì multiorgàsmica y la vez que mas vaciadas tuve fuè en otra jornada gloriosa con mi marido donde tuve 17 orgasmos.

Eduardo me ayudò a levantarme y cambiando de posiciòn me puso doblada sobre mis rodillas en posición de perrito, luego se colocò detràs mio y sentì el dedo de Eduardo humedeciendo mi ano, introduciéndolo y girando por los entornos despertando una extraña sensación . Adivinaba lo que vendría y un estremecimiento recorrió mi espina dorsal cuando Eduardo comenzó a besarme las nalgas apretándolas con sus manos , acercando su lengua a mi ano e introduciéndola mientras con sus dedos separaba cuidadosamente mis nalgas, luego me colocó su enorme pieza y comenzó a introducirla.

Por un momento se me paralizó la sangre al pensar en la para mí infructuosa empresa de tratar de introducir tan descomunal arma en un orificio tan reducido y delicado, pues Wilfredo muchas veces trató de ingresar por esa vía sin resultados ya que su enorme cabeza no lograba pasar produciéndome solo dolor. Grande fue mi sorpresa al sentir como se introducía dentro de mí sin mayor esfuerzo hasta llegar a aplastar sus huevos contra mis nalgas. Parecía mentira, mi pobre culito había recibido en toda su magnitud y esplendor esa formidable lanza que taladraba sin miramientos mis profundidades. Yo sentìa que le pertenecìa, nunca antes habìa sentido tal disfrute, todo desapareciò, incluso mi marido, en ese momento glorioso solo existìamos los dos , yo y mi amante furioso que sacaba y metía su enorme verga con fuerza y velocidad. Nunca antes habìa sentido lo que era ser dominada literalmente y me sentía desfallecer.

La sensación era extremadamente agradable y su intensidad era tal que comencé a convulsionar estallando en una serie ininterrumpida de orgasmos que mojaron por completo mis piernas , aumentando groseramente el borde humedecido de las sábanas.

Yo gritaba sin ningùn tipo de control y le pedìa que me lo metiera mas profundamente, pero ya no habìa mas que meter, pues sentìa el golpeteo constante de sus huevos contra mis nalgas. Hubiera dado mi vida para que ese instanta supremo continuara, que nunca acabara, yo seguìa convulsionando ante cada ataque feroz de mi adorado amante. Sentìmos el ruido de la puerta del baño y le comenté a Eduardo que mi marido nunca pudo hacerlo pues cada vez que lo intentò solo me causaba un gran dolor y seguramente le ba a parecer increible lo que estaba viviendo. Efectivamente, Wilfredo retornó del baño y se quedó atónito ante el espectáculo que se ofrecía ante sus ojos. Vio a su mujer totalmente encapsulada por detrás, gimiendo y gritando de placer mientras su furioso jinete empujaba y sacaba violentamente su poderoso armamento.

No lo podía creer, se negaba a aceptar lo que veía y se acercó para comprobarlo constatando que efectivamente el enorme pene de Eduardo entraba y salía con pasmosa facilidad y su mujercita, a la cual nunca pudo sodomizar disfrutaba hasta el delirio. Eduardo sacó su hermoso juguete y me invadió un gran alivio pues sentía como si me hubieran descorchado, pero a la vez también sentía que me faltaba algo, que por alguna extraña razón se me había formado un vacío interior que necesitaba llenar pues en ese momento hubiera jurado que el habitàculo natural de ese monstruoso aparato era mi cavidad anal.

En ese momento Wilfredo tuvo una brillante idea y nos propuso hacer una doble penetración. A estas alturas yo estaba dispuesta a todo y verdaderamente deseaba sentir desesperadamente esta nueva experiencia. Eduardo se echó de espaldas sobre la cama mojada y yo me subí sobre el poniéndome en cunclillas, tomé su enorme pieza con la mano, presionándola con placer y la introduje de a pocos en mi ano, comencé a hacer presión al sentarme sobre el, sintiendo como se llenaba totalmente mi interior y disfrutando de esta nueva sensación moviéndome hacia arriba y hacia abajo, midiendo calculadamente mis movimientos a fin de asegurarme mayor placer. Wilfredo mientras tanto me besaba en la boca con sus labios y lengua experta trabándonos en una desenfrenada y desesperada orgía bucal.

Yo estaba sentada sobre Eduardo, dándole la espalda y me recosté ligeramente hacia atrás, luego, mi amor se acercó por delante, se arrodilló y comenzó a introducir su pene en mi vagina, primero con mucha dificultad y luego de manera abierta y decidida, llevándome al paroxismo. Lo que sentía en ese momento era algo increible, ni en mi imaginación mas audaz me había acercado algo a lo que estaba viviendo. Mis dos hombres introducían y sacaban sus miembros a la vez produciéndome una gama de sensaciones que estremecían de manera intensa todo mi cuerpo, sus enormes, queridas y monstruosas piezas ocupaban totalmente mis interiores yo me sentía desfallecer alcanzando una serie ininterrumpida de orgasmos que hacían brotar los líquidos cual fuente milagrosa.

Yo gritaba de placer y los ojos se me llenaban de lágrimas de gratitud por el sublime momento que estaba viviendo y quería que pararan ya de una vez, pero al mismo tiempo deseaba que nunca se acabara el ejercicio. Mi ano y mi vagina se habían unido en un solo elemento. Creo que si alguien hubiera tomado una fotografía en ese momento, yo aparecía con una cara de loca desatada pues en verdad el momento fue sublime y extraordinario, intenso y emocionante por la novedad del exitoso experimento.

Sentía que todo se nublaba y me mojé varias veces. Wilfredo no pudo resistir mas y se vació llenándome de leche caliente que se comenzó a derramar por mis muslos alcanzando también a Eduardo quien no pudo resistir mas y estalló en convulsiones mientras descargaba un potente chorro caliente que llenó mis entrañas mientras yo me estremecía con varios orgasmos desatados en cadena.

Fue en verdad una noche para recordar en la que tuve tal vez unos cuarenta orgasmos y que hicieron de mì una fervorosa devota del sexo anal. Hoy tengo dos hombres que se comprenden muy bien y que siempre estàn dispuestos a satisfacer mi cada dia mas fuerte adicciòn pues después de haber probado este delicioso manjar, siento que es una experiencia absolutamente repetible​
 
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