¿Se han follado a tu mujer?. [Hilo para tratar sobre su temática y NO para contactar]

Hola Sandalio, me preguntas, ¿Se han follado a tu mujer? Yo creo que si, estuvimos 5 años divorciados y cuando volvimos se lo pregunté y me dijo que no pero yo estoy convencido que fue que si y además bien que hizo. A mi me hubiese gustado verla follar con otro y se lo he planteado varias veces pero no hay forma, es muy recatada. En fin, veremos que sucede. Saludos
Seguro que se la han follado, cinco años sin follar son muchos años después de haberlo probado, yo creo que que alguno habrá caído
 
Mi mujer tuvo un amante hace ya un tiempo, la cosa duró sobre año y medio, al principio empezamos los tres juntos, yo mirando como la follaba y masturbándome, está es de las pocas fotos q tengo del coño de mi mujer legado por su amante, como tenía un buen corrido, la mitad de la corrida se la echaba dentro y el resto fuera, para marcar quien era el corneador. Después de follarla bien follada se fue a duchar y aproveché para limpiarle todo el coño a mi mujer, ella no quería q se lo chupase estando el presente y además ni siquiera quería q se lo limpiase con la corrida de otro, pero ese día la convenci y me di un buen atracón de lefada, a la puta de ella le gustó, se lo vi en la cara, pero no quería ver a su marido como un cornudo, con lo q me hubiera gustado a mí q él me llamase cornudo. Haber si os gusta y si queréis os cuento mas
Siiiiiiii..por supuesto....nos encantaría saber más...👏👏👏👏👏
 
Seguro que se la han follado, cinco años sin follar son muchos años después de haberlo probado, yo creo que que alguno habrá caído
Claro ya te lo he dicho yo, yo también la follé bastantes veces durante esos cinco años. Si se folló a 1 o a 25 bien que hizo, yo además estaba con otra. Saludos
 
Quiero recordaros que estos relatos no son míos están copiados de una página web selecciono los que más morbo me dan y los cuelgo aquí

Hola, me llamo Luis y estoy felizmente casado con una mujer de 45 años, Bea, de muy buen ver, va al gimnasio asiduamente, mide 1,65 y tiene un par de kilos de más, muy bien repartidos, una milf en toda regla. Yo tengo 50 años y he tenido la suerte de una genética que me ha dado un buen cuerpo y lo he mantenido, pero los años pasan para todos, ya sabéis… llevamos 20 años casados y siempre hemos disfrutado de nuestra vida sexual, al principio fantaseamos con todo tipo de situaciones, mi mujer se ponía muy caliente con la de hacer un trío. Follábamos pero luego en las charlas del día a día notaba que si sacaba el tema lo esquivaba y se ponía nerviosa. Sin embargo a mi me ponía cachondísimo no el hecho de hacer un trío, sino observar a mi mujer follandose una buena polla, sentirme un voyeur, un poco cornudo.

Veíamos de vez en cuando alguna peli porno y me imaginaba cómo me sentiría observándola follando con otro hombre y me ponía a 100, y ella se mojaba viendo escenas de tríos seleccionadas “casualmente” por mí…

El caso es que fueron pasando los años, la monotonía, la falta de tiempo… metidos en los cuarenta…. echábamos un polvo a la semana, cada 15 días… pero yo me daba cuenta de cómo otros hombres la miraban con deseo por la calle, chicos jóvenes del gimnasio, y ella también se daba cuenta pero no lo reconocía cuando intentaba calentarla con el tema y desviaba la conversación.

El caso que me picaba la curiosidad y puse un anuncio en una página de contactos, para hacer un trío pero buscando un chico joven. Después de meses seleccionando, me animé y quedé para conocer a un chico de 19 años. Se presentó y entramos en una cafetería, nos sentamos y pedimos unos cafés. La situación era muy extraña para los dos. Empezamos a hablar sobre el tema, al principio los dos estábamos muy cortados. Un chico que podía ser nuestro hijo, que quería follarse a mi mujer y yo enseñando fotos de ella desnuda y explicándole que sería una sorpresa para ella, sus gustos y detalles. Al cabo de un tiempo ya cogimos confianza, y quedamos en que la iría preparando a ver si accedía al tema. Nos despedimos y seguimos en contacto por teléfono.

Para los que tenéis esta fantasía, deciros que para mi no fue fácil llegar a este punto, y a partir de aquí la cosa se puso más cuesta arriba. Trataba de fantasear todo lo que podía, en la cama la follaba con consoladores mientras hacía que me la chupara a cuatro patas, se volvía loca, pero cuando le sacaba el tema me llamaba loco. Pasó el tiempo hasta que un día le dije que me había lanzado por curiosidad y había puesto un anuncio, y que un chico estaba interesado. Poco menos que casi me cuesta el divorcio, estuvimos enfadados una semana hasta que volvieron las aguas a su cauce. Cuando pudimos hablar, le enseñé las fotos de Fran (así lo voy a llamar). Mide 1,80 y está delgado, con los músculos marcados, típico de hacer deporte a esa edad, bastante guapete. Cuando lo vio me miró y me dijo que menuda bobada, podría tener una chica joven y a ella ni la miraría, a lo que le aclaré que ya le había enseñado fotos nuestras y que decía que estaba muy buena. La cara de Bea era una mezcla de incredulidad e ira, pero le enseñé un par de fotos desnudo y se quedó medio boba. El chico estaba bien dotado, yo ya me había encargado de elegir lo mejor posible. Salía delante de un espejo en reposo con la polla morcillona, colgando y luego empalmado, toda horizontal y un poco torcida a un lado, lo llamativo era el grosor de la punta, se veía exagerado, y eso que tenía 20 cm más o menos. Me empezó a preguntar, a fantasear y acabamos follando como locos.

Durante la semana volvimos a sacar el tema un par de veces, pasó el fin de semana sin hablar de ello hasta que a mediados de la semana siguiente nuestro hijo adolescente nos dijo de quedarse en casa de un familiar. Le dije que podríamos salir a tomar algo y conocer a Fran. Curiosamente se quedó pensativa y no dijo nada. Pasar los días y el sábado después de comer y hechar una siesta, a media tarde me preguntó: ¿por qué no llamas al chico ese a ver que hace?

Me quedé sin palabras, sobre la marcha le escribí un mensaje. Al rato me contestó y quedamos a las siete en un centro comercial. Se lo digo a Bea y me contesta con un “vale, me voy preparando”.

Joder, ahora no estaba seguro, menuda locura, y si algún conocido nos ve? ¿Cómo iba a presentarle a mi mujer un chico para… follarla? Menudo marrón se me venía encima. Te un nudo en el estómago, y Bea aparece en el salón con un traje de una pieza ajustado por encima de la rodilla y una chaqueta a juego.

¿Qué tal estoy? Impresionante, le dije.

Dejó la chaqueta y pude ver el escote, un canalillo tremendo de su buen par de tetas de talla 105. Se giró y el vestido ajustado marcaba su culo, impresionante. No dije nada, quedé con Fran, me vestí y salimos en coche. Llegamos a la cafetería y allí estaba esperando de pie.

Al caminar se notaba el nerviosismo de todos. Llegamos, los presenté y entramos.

Nos sentamos y hasta después de llegar el camarero no pudimos hablar. Creo que todos teníamos un nudo en el estómago. Es difícil de explicar esta situación hasta que no la vives, te encuentras empezando a hablar con tu mujer y otro hombre para ver si hay feeling para luego poder disfrutar de ella en la cama… extraño, cortante…

Empezamos a hablar y después del café pedimos unas cervezas, pasó el tiempo, algunas cervezas y cuando nos dimos cuenta eran casi las diez; como empezaba a haber buen rollo entramos en un restaurante a cenar, ya se notaba que las cervezas empezaban a hacer efecto, estábamos cada vez más a gusto, hasta tal punto que Bea se fue al baño en mitad de la cena y al venir se sentó al lado de Fran, ya sin tapujos empezó a hablar con él pegada, ya que era un banco donde estaban sentados, y cuando me di cuenta el chico estaba nervioso, Bea ya estaba pasando su mano por la entrepierna del muchacho mientras hablaba, le enseñaba el generoso escote…

Como vi el tema, pedimos ls cuenta, pagamos y salimos. Ya fuera mi mujer en una de las esquinas al caminar le cogió la mano y se la llevó al culo y Fran ya se empezó a lanzar, sobando descarado.

Tengo que reconocer que me empecé a sentir incómodo, no me hacía gracia ir así por la calle, menos mal que hasta el parking no nos cruzamos con ningún conocido. La situación me tenía el corazón a mil por hora, quería dar marcha atrás, pero llegamos al coche, abrí y entraron en la parte trasera. Arranqué y salimos rápido en dirección a casa, eran diez minutos, pero en el primer semáforo, ya vi por el retrovisor cómo sobaba las tetas de mi mujer y ella empezaba a gemir. Fui todo lo rápido que pude, aparqué y subimos a casa. Rápido nos dijo que nos sentásemos y ella se fue rápido. En un instante volvió, sólo llevaba puesto un sujetador con una braga de encaje a juego, liguero y medias negras.

Nos miró y nos dijo: hoy es mi noche, ordeno y mando yo, esas son las reglas… y sin más, se puso de rodillas y empezó a quitarle los pantalones al muchacho. Mientras él se quitó la camisa y luego le bajó el boxer. La polla salió como un muelle, empalmado totalmente. Bea la miró y suavemente la cogió con una mano y cerrando los ojos metió la punta en la boca. Apenas podía meter más que la cabeza y empezó a chuparla y pajear con la mano.

Era el momento más excitante de toda mi vida. Siguió chupando un par de minutos lentamente, se levantó, se quitó la braga y lentamente se puso de rodillas encima, con la mano entre las piernas agarró la polla y la dirigió a su entrada. La frotó contra sus labios vaginales un par de movimientos y luego puso la cabeza en la entrada. El chico de un movimiento le metió la punta y ella se movió y le hizo señal de tranquilidad, no estaba preparada para ese tamaño todavía. Se movió lentamente y el cuarto o quinto movimiento ya desaparecía más de la mitad. Empezó a botar más hasta que veía como el culo de mi mujer tocaba los huevos de aquel semental.

La primera vez que ves a tu mujer penetrada por otro hombre es una mezcla de sentimientos encontrados, indescriptible.

Cabalgó esa polla un minuto, muy poco tiempo, se levantó, se giro y se volvió a sentar dándole la espalda, esta vez de frente a mi. Pude ver cómo la polla del chico desapareció dentro de mi mujer, completamente abierta de piernas mirándome de frente y subiendo y bajando, mientras los labios acariciaban ese aparato brillante cuando entraba y salía. Al cabo de unos cinco minutos noté que Fran se tensaba, Bea lo notó y aceleró el ritmo, durante el movimiento empezó a salir semen, se notaban los espasmos, uno, dos, tres… Creo recordar unos siete u ocho, la corrida salía a borbotones del coño, hasta que lentamente Bea se quitó, se giró y poniéndose de rodillas empezó a pajear lentamente. Se notaba que el muchacho estaba sensible por lo que se empleó con cuidado y sin dejar que se le bajara, empezó a chuparla le otra vez. Veía a mi mujer de rodillas, con el culo ahora hacia mí y parte de la corrida goteando del chumino chupando la polla de un crío que se acababa de correr en cinco minutos y seguía como una roca.

Estoy caliente como una perra, le dijo. Follame bien, déjame agusto, y se puso de pies, apoyada en la mesa, se levantó rápidamente, le puso la polla por detrás y volvió a penetrarla. Ahora bombeaba él y ella se dejaba. Parecían perros en celo. Los movimientos se tomaron salvajes, mi mujer vino como pudo hasta mi sillón y me empezó a chupar. Apenas podía con el movimiento y la postura forzada. Yo veía como Fran la agarraba de la cadera y la follaba salvajemente, me corrí y ella seguía chupando, fue uno de mis mejores orgasmos.

Se giró y fue como pudo hasta que se puso de rodillas en el sofá, y sin parar de follar veía aquel aparato entrar y salir del coño desde detrás, la vista era espectacular, una película porno en vivo.

El chico que se acababa de correr follaba con un poseso el chumino de mi mujer, y ella, medio girada, con las tetas botando como locas, le agarró de un brazo y empezó a gritar que se corría. Se dejó caer contra el sofá y follando como un loco durante otros diez minutos aproximadamente el chico se volvió a correr. Se quedó inmóvil y dejó que la polla saliese lentamente. Sonó un “plop” y se dejaron caer. Los tres descansamos. Las sensaciones eran extrañas…. Sólo un hombre que comparte a su mujer me entenderá, y la historia continúa.
 
Quiero recordaros que estos relatos no son míos están copiados de una página web selecciono los que más morbo me dan y los cuelgo aquí
Soy Luis otra vez y éste será nuestro segundo relato. Varios de los lectores nos han escrito elogiando nuestra primera historia, gracias a todos. Después de nuestra primera experiencia estuvimos unas semanas dándole vueltas al asunto, creo que los dos nos sentíamos culpables, con remordimientos. El caso es que pasaron los días y empezamos a hablar del tema otra vez. Nos planteamos las dudas, los pros y los contras, y le dije a mi esposa que por mi fenomenal, yo había estado nervioso pero ahora el planteamiento era diferente. Ella me confirmó lo mismo, se sintió cohibida, pero poder sentir una polla joven dentro mientras yo la veía la había hecho gozar como nunca antes. Nos planteamos volver a repetir y mejorar los detalles incómodos, y me dijo que esta vez sería ella la que me diera la sorpresa a mi. La condición que le puse que fuese un chico de no más de 25 años. Así fue. Quedamos en que ella se ocuparía de buscar, poner un anuncio o lo que sea y a esperar.

Pasaron los días y yo buscaba en la página de contactos, a ver si encontraba alguno con alguna foto que reconociera pero nada. Mientras Bea seguía como si nada, salía de compras, con alguna amiga, tan normal como siempre.

Cuando menos me lo esperaba, un día de tarde en el trabajo recibo una llamada en el móvil y era ella.

-hola cielo, estoy de compras en el centro comercial siam mall. Me voy a comprar algo sexy, que te apetece?

Me chocó porque ella nunca va al sur de la isla y menos a comprar a la zona de los turistas. No le di importancia, pensé que estaría con alguna amiga, asi que le seguí el juego, y la verdad que me puso algo cachondo, diciéndome que si medias, que si ligero, y todas esas cosas…

Colgamos y seguí a lo mío. Hasta que me llega una foto al móvil en un probador. Era Beatriz con un sujetador y braga de encaje que le quedaban de vicio. Buffff. Empezamos a chatear y al rato me envía una con medias, liguero y el conjunto anterior. Mi mujer estaba buenísima, para comérsela. Seguimos chateando y me dice que se van a tomar una café.

Que se “van”??? Quiénes??? Di por hecho que estaría con alguna amiga, lo dicho.

Al rato me envía una foto sacada por debajo de la mesa, se le veía todo el conejo, sin ropa interior, abierta de piernas y depilada completamente. Aquello me puso a cien, y ya caí. No creo que le pida a ninguna amiga que le haga ese tipo de fotos… La muy….. Empiezo a preguntarle y me responde que ya era hora que me diera cuenta, que llevaba más de 10 días de compras por ahí y yo sin enterarme.

Vaya, esa era la sorpresa! Mejor la llamo,pensé.

  • Hola.
  • Hola, contestó con tono de niña superbuena.
  • Que me tienes que contar?
  • Pues nada, que hoy quiero darte una sorpresa a ver si te gusta. Te animas?
  • Claro! Ya lo daba por acabado! ¿Qué tienes preparado?
  • Quiero que veas una cosa a ver si te gusta y me das el visto bueno.
  • Ok, le contesté, nos despedimos y colgamos.
Al rato empezamos a chatear otra vez. Me pregunta si me sigue gustando la fantasía de rol madre hijo.

  • Si, claro, me pone mucho.
  • Ok, y si le damos un toque sorpresa?
  • Por mi perfecto.
Y además yo ya estaba cachondísimo imaginando cualquier cosa al llegar a casa.

Ahora me empiezan a llegar mensajes y me cuenta que está tomando algo con un chico de 18 años, que ya se han visto más veces pero que no han hecho nada, es virgen y además cree que me va a gustar. Han quedado unas seis o siete veces antes para conocerse y le ha dejado tocarle el culo y las tetas, pero nada más.

Le pregunto por el cambiador de la tienda y me responde que bueno, como responde muy bien y es muy paciente y buen chico le pajeó un poco pero sin importancia, y que me va a gustar mucho, seguro. Me dice también que ya se vuelven a casa.

Perfecto, llegaremos seguido. Ese viernes intenté salir rápido a las seis pero se complicó un poco la cosa, casi a las siete estaba arrancando el coche. La llamo y me contesta que llevan rato en casa y ya se han tomado un par de martinis, que suba rápido que desde el principio le había dicho al chico lo de follar delante de su marido y no quería porque era virgen y tal, pero después de quedar varias veces y calentarlo, ya se había decidido, me estaban esperando desde hacía una hora calientes a más no poder. Llegué a casa y no pude abrír, la llave estaba hechada, llamé y me abrió ella. Iba vestida con el conjunto de las fotos, las medias y liguero, todo negro y casi transparente.

  • Hace 2 semanas que me lo compré para la ocasión, hay que ver cómo os hacéis de rogar los hombres, y luego os quejáis por ahí de lo poco que follais…
Pasé rápido al salón y allí estaba Noé, ni presentó, lo miré bien y vi a un chico de 18 años delgaducho, de metro setenta y pico, un poco más bajo que yo y de piel blanquecina. Rápidamente mi mujer empezó a acariciarle y a preguntarme si me gustaba y que tal.

Hombre, no estaba mal, pero no era para tirar cohetes, vamos. Creo que se dio cuenta y entonces me empujó al sillón frente al sofá y me sentó. Cambió la tele y puso música, lo agarró del cuello y empezó a bailar con él.

Veía a mi hembra abrazada al chico, en ropa interior y otra vez tenía aquel nudo en el estómago. Empezó a quitarle la camiseta, era muy delgado. Le aflojó el cinturón y le dejó caer los pantalones a los tobillos. Tenía un bóxer elástico y marcaba un paquete tremendo. Y si os digo esto ds porque no me creía que eso fuese real. Empezó a acariciarle y bajarle lentamente el bóxer. Empecé a ver ese aparato y cuando salió hizo como un muelle, pero se quedó horizontal. Mi mujer me miró y sonrió.

  • No te dije que si te daba yo la sorpresa sería genial?
Y empezó a masturbar al chico lentamente. No me había dado cuenta, me fijé y pude ver que aquella polla agarrada con las dos manos de mi mujer todavía sobresalía, además de que no conseguía apretarla completamente. Luego ya me confirmaron que media unos 24 cm y de grosor no entra en un vaso de tubo.

Mi mujer lo sentó en el sofá, y empezó a chupar de pies, agachándose abierta de piernas, para que yo pueda ver su culo en pompa, su chochito abierto y sus tetas colgando al vaivén de la mamada. De vez en cuando me mira desde esa posición con la punta en la boca, eso me vuelve loco y lo sabe. Nos deja y se va a la habitación, vuelve con un consolador y lubricante.

Se pone delante de mi, que ya me estaba haciendo una paja, y lubricando todo bien se sienta en mi polla dándome la espalda, se la mete bien entera apretando bien y se mantiene un par de minutos así. Se levanta y me susurra al oído :

  • Me hace falta cielo, pero ahora mira y disfruta.
Cuando la vi ir de frente al chico, que ya se había puesto lubricante y se la sujetaba mirando al techo la entendí. Se puso encima de él y apuntó el capullo brillante a su entrada, empujó y dejándose caer se lo metió. Soltó un pequeño quejido, intentando botar pero no conseguía que entrase nada más. Se levantó un poco y aplicando lubricante en cantidad lo pajeó un poco más. El chico gemía con los ojos cerrados y ella se volvió a acomodar. Esta vez entró un poco más y empezó un vaivén. Aquella polla entraba unos diez centímetros y mujer gemía y se quejaba a la vez. Estuvo así un poco y el chico empezaba a intentar bombear y mi mujer le frenaba con las manos en el pecho. Se veía impaciente.

La de pajas que se hará el chaval y ahora tu e por fin la mete de verdad no puede darle caña, pensé.

Mi mujer aceleró un poco el ritmo y consiguió bajar un poco más de la mitad. Se veía fabuloso. Los labios del coño abrazaban aquella polla brillante y entraba cada vez más. En un intento casi se la había metido entera y Bea se relajó, fue bajando y pude ver como los huevos del chaval encajaban en el culo de mi mujer. Fabuloso, no tengo palabras. Ella arqueó la espalda y pude escuchar un profundo SIIIIII, MÁSSSS, y empezó un vaivén con la cadera. Así un poco hasta que el chico le hizo seña como que se corría y se quitó.

Se puso de rodillas en el sofá a su lado, y le dijo que tuviera cuidado, lentamente. El chico se acomodó detrás y le clavó lentamente la punta en el coño. Empezó a bombear un poco patoso y al rato ya tenía un ritmo bueno, la metía casi entera y luego la sacaba hasta más de la mitad, pero claro, eso ya eran unos 20 centímetros de recorrido, yo estaba alucinado, y me di cuenta de la cara de mi mujer mirándome de lado. Una mezcla de gusto, dolor, intentaba hablar pero cuando le entraba se le cortaba el habla. De repente acelera el movimiento y las tetas de mi mujer botaban como nunca las había visto. Acelera más el movimiento y ya veo que mi mujer se tensa más y más. Empieza a quejarse, a intentar apartarse pero la agarra de las caderas como un animal y a darle rápido y fuerte, Bea aguanta como puede y veo que él se tensa, frena y le vienen los espasmos, uno, dos, tres, hasta siete u ocho, y con el primero mi mujer lanza un gemido de gusto como nunca la escuche,

  • Siiiiiii, dios, sigue maaaasssss, que bueno, que potencia, siiiiiii…..
Me extrañó un poco, ya que ella no suele chillar ni hablar mucho follando, y acto seguido sigue el movimiento y empieza a salir la corrida goteando abundante del clitoris. Se notaba que se le había aflojado un poco he intentaba darle el orgasmo a ella, pero empezaba a tener dificultades. Ella estiró el brazo tranquilizandolo y poco a poco se echó hacia adelante hasta que se salió de él. La polla que la llenó ahora estaba flácida, apuntando hacia el suelo pero gorda y larga como antes, y la verdad que verla me ponía muy cachondo. Me levanté, me puse detrás y la penetré. Entró sola, estaba inundada y dilatada, dejé que empujara hacia atrás como a ella le gusta y en un momento se corrió, apretando y frotándose con los dedos de una mano. Yo me conseguí aguantar y como sabe que me vuelve loco me agarró y chupando hizo que me corriese. Fue un polvo genial. Nos duchamos, preparamos algo de cenar y después nos fuimos a la cama juntos y volvimos a follar los tres juntos, yo me corrí otra vez y el chico otras tres veces, la última ya apenas empalmado pero como un campeón.

Espero que os guste.
 
Hola Sandalio, me preguntas, ¿Se han follado a tu mujer? Yo creo que si, estuvimos 5 años divorciados y cuando volvimos se lo pregunté y me dijo que no pero yo estoy convencido que fue que si y además bien que hizo. A mi me hubiese gustado verla follar con otro y se lo he planteado varias veces pero no hay forma, es muy recatada. En fin, veremos que sucede. Saludos
Después de estar 5 años separados como fue vuestro polvo de reconciliación? Ha cambiado su manera de follar?
 
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