Mira, esto de la escritura tiene bastante chicha y bastante tela por cortar.
La estructura de una historia, o sea el planteamiento, que tú realices una historia, puede determinar muchísimas cosas, pero lo más importante de todas es que la termines.
Te puedo decir que en un altísimo porcentaje, la gente se obsesiona tanto con la estructura de la historia, con la fórmula, con el sistema para que su historia funcione que llega incluso a bloquearse.
Yo tengo escritas cerca de 15 novelas. Y si hay algo de lo que he aprendido, es que tengo que dejarme llevar. Si alguna vez le he dado un consejo a alguien, siempre ha sido este. Deja que la pluma se mueva sola, en el sentido literario. Deja que vuele tu imaginación mientras escribes, dictas, tecleas… yo he llegado a bloquearme tanto con una novela que me ha durado 10 años.
Y sin embargo, cuando descubrí que no podía crear la fórmula perfecta, sino que tendría que dejarme llevar, la inspiración cambió por completo.
¿Qué crees que es mejor, una fórmula que creas que puede funcionar de cara público, o que saques de tu interior, lo que creas que tienes dentro?
Aunque no vaya a ser un superventas. Pero al menos ha salido de ti, y lo cuentas como tú lo estás imaginando.
Ya te digo cuando cambió mi percepción, cambió mi forma de escribir
Y mira que yo soy gráfico a la hora de escribir, porque vengo del mundo de cine