Capitulo muy duro y muy muy triste.
Aunque no sea el realmente, estoy no se lo voy a perdonar a Nico en la vida .
Ha matado porque le ha dado la gana a un pobre Perro que no le ha hecho absolutamente nada. Es un miserable.
Entiendo lo que dices, porque a mi me encantan los animales también y para mí cualquiera que mate a uno por placer, debería estar en la cárcel.
Yo lo entiendo como que Nico en ese momento no tiene voluntad, es decir, no es que quiera o sí quiera, simplemente se guía por su instinto. El perro ladra, lo encara y él se defiende. Al no controlar su poder le hace más daño de lo normal, pero al sentir la sangre en su boca se vuelve más loco, más violento.
Queda claro que cuando un ser humano tiene un contacto con la "Azulita" se transforma...
Pero.. ¿Qué hace realmente la azulita?
Las pistas que tenemos son:
Laia convirtiéndose en una versión hipersexualizada de la feminidad. Algo totalmente irresistible. Un organismo perfecto para la reproducción.
Y las repeticiones posteriores, menos intensas, como el encuentro en el metro con aquel desconocido, donde no puede reprimir su lívido.
Por otro lado, tenemos la fiesta en casa de Gustavo, donde a todos les pasó exactamente lo mismo. Cuerpos perfectos, hermosos, grotescamente sexuales.
Luego Gabi y Sofi se volvieron violentos, agresivos, los sentidos agudizados al extremo, una conexión total con el entorno.
El sentimiento de manada, la animalidad: protección, territorio, defensa...
En el primer interludio tenemos un pequeño vistazo a como la Azulita consigue devolver la vida a la tierra muerta, a descontaminar los ríos enfermos, a devolver todo a su origen...
Tenemos a África - la madre de Laia- volviendo de la muerte.
Tenemos la planta, del mismo modo, recobrando su vitalidad...
Y si... ¿ese fuera su poder?
Y si... ¿lo que han descubierto no es una cura, sino un poder que te devuelve a los orígenes?
Tendría sentido de algún modo... pues del mismo modo que Nico comprobó que la Azulita devolvía las células cancerígenas a su normalidad, en este capítulo él ha vuelto a lo que un día fue: un animal.
Aún es pronto para saberlo, y más para comprenderlo...
Esperemos que en Perú, encuentren algún sabio que pueda responder a sus preguntas...
Y esperemos, sobretodo, que nadie muera en el camino.
En el próximo capítulo Nico abrirá los ojos y despertará...
Y cuando lo haga, deseará no haberlo hecho.
Un abrazote!