Unos cuantos....
Recuerdo en mi época de universidad, estaba trabajando en una pizzería por las noches... Y había un sitio muy estrecho donde había una mesa caliente... Los compañeros solían pasar rozándose con mi culo (bueno, y el de otras compañeras), yo lo sacaba más para ponerlo fácil

Ya de más mayor trabajaba en un sitio donde el chico de mantenimiento me tiraba los trastos... Muchas veces me propuso bajar con él al garaje donde tenía su "oficina"... Allí se cepilló unas cuantas, yo nunca bajé, palabrita del niño Jesús, pero cada vez que coincidíamos en un ascensor me daba unos apretones de culo que no veas. A mi me hacía gracia... Hasta que un día se le fue la mano y la boca y ya tuve que cortar con ese juego. Hay que ser justa y no calentar lo que no me voy a comer.
Pero reconozco que me encanta que me toquen el culito