lobaana
Miembro
- Desde
- 16 Sep 2025
- Mensajes
- 16
- Reputación
- 13
Hola, os voy a contar un relato que a decir verdad, no se si ocurrió, es fantasía o un sueño de verdad.
Me llamo Juan, tengo 23 años y acabo de terminar mi carrera de magisterio, ahora ando liado con las oposiciones en una academia en la ciudad, entramos a las 8 y salimos a las dos, las tardes las dedico a estudiar y entrar a ver fotos en este foro.
Diréis, que tiene que ver toda esta chapa que nos está contando con un relato erótico. Pues todo.
Pues como os iba diciendo voy a clases en la academia, y resulta que la chica que nos prepara las oposiciones sin ser guapa, a mi me parece muy atractiva. Debe tener unos 35 años, aunque aparente muchos menos, su nombre es Natalia, medirá un metro sesenta, esta fuerte de gimnasio, su pelo es castaño largo y liso, tiene un carita muy fina, ojos verdes y una boquita de esas que no le cabe un buen pollón dentro.
Suele vestir con ropa deportiva, mallas ceñidas que marcan un culazo y ropa suelta por encima, la sensación es que es planita y trata de disimularlo con ropa holgada.
A mi me atraía y me gustaba ir a la academia y que me explicase cosas para tenerla cerca, pero lo más interesante ocurrió el sábado pasado, cuando navegando en este foro veo fotos de una chica (su cara no se apreciaba), pero que su cuerpo me recordaba a ella. En las fotos mostraba sus pechos, dos pequeños promontorios blanquitos y lechosos coronados en dos aureolas y un pequeño pezón en forma de fresón descolorido.
Indudablemente me masturbé pensando en Natalia y admirando los pechos de aquella forera.
Lo mejor vino el Lunes, cuando al llegar a clase me fijé en un anillo que llevaba en su mano izquierda, era muy parecido al que vi en el foro, sin pensarlo dos veces cogí el móvil y busqué a la susodicha. ¡Bingo!, el mismo anillo. Mi polla saltó como un resorte. Busqué más datos que pudieran llevarme a confirmar ya al 100% a la autora de las fotos, todas de medio cuerpo, sin cabeza y enseñando unos minipechos preciosos y apetecibles.
La modelo tenía un tatuaje debajo de una de sus tetitas, una especie de flor de colores, y sin pensármelo dos veces abordé a la profesora con la intención de preguntarle si llevaba algún tatuaje.
Me llamo Juan, tengo 23 años y acabo de terminar mi carrera de magisterio, ahora ando liado con las oposiciones en una academia en la ciudad, entramos a las 8 y salimos a las dos, las tardes las dedico a estudiar y entrar a ver fotos en este foro.
Diréis, que tiene que ver toda esta chapa que nos está contando con un relato erótico. Pues todo.
Pues como os iba diciendo voy a clases en la academia, y resulta que la chica que nos prepara las oposiciones sin ser guapa, a mi me parece muy atractiva. Debe tener unos 35 años, aunque aparente muchos menos, su nombre es Natalia, medirá un metro sesenta, esta fuerte de gimnasio, su pelo es castaño largo y liso, tiene un carita muy fina, ojos verdes y una boquita de esas que no le cabe un buen pollón dentro.
Suele vestir con ropa deportiva, mallas ceñidas que marcan un culazo y ropa suelta por encima, la sensación es que es planita y trata de disimularlo con ropa holgada.
A mi me atraía y me gustaba ir a la academia y que me explicase cosas para tenerla cerca, pero lo más interesante ocurrió el sábado pasado, cuando navegando en este foro veo fotos de una chica (su cara no se apreciaba), pero que su cuerpo me recordaba a ella. En las fotos mostraba sus pechos, dos pequeños promontorios blanquitos y lechosos coronados en dos aureolas y un pequeño pezón en forma de fresón descolorido.
Indudablemente me masturbé pensando en Natalia y admirando los pechos de aquella forera.
Lo mejor vino el Lunes, cuando al llegar a clase me fijé en un anillo que llevaba en su mano izquierda, era muy parecido al que vi en el foro, sin pensarlo dos veces cogí el móvil y busqué a la susodicha. ¡Bingo!, el mismo anillo. Mi polla saltó como un resorte. Busqué más datos que pudieran llevarme a confirmar ya al 100% a la autora de las fotos, todas de medio cuerpo, sin cabeza y enseñando unos minipechos preciosos y apetecibles.
La modelo tenía un tatuaje debajo de una de sus tetitas, una especie de flor de colores, y sin pensármelo dos veces abordé a la profesora con la intención de preguntarle si llevaba algún tatuaje.