Gracias a la lencería

Otras veces la lencería es ignorada.

Tenía puesta una tanguita CK color celeste, con dibujos, muy linda y femenina.
Estaba en el cine, y no pasaba nada. Poca gente y parecía que la mayoría buscaba lo mismo que yo. Una polla!

Estuve en un par de salas, con poco éxito. Me levante mi camiseta, mostrando mis tetas y mis pezones erguidos. Los tome y los pellizque, a la vista de todos, mientras bajaba mis pantalones y mostraba mi deliciosa ropita. Ninguna respuesta. Me masturbe un rato, y tampoco nada.

Me fui.

Estaba parado en el corredor, dudando entre irme o probar un poco más, cuando se acerca un hombre de mi edad o muy poco menor, me agarra un pezón y, sonriendo, tira de él, llevándome a uno de los cuartitos reservados. Lo acompaño, con mucho gusto. Estos cuartitos tienen una pantalla y un par de sillones. La puerta se cierra desde adentro y se coloca un pasador si se quiere intimidad. O se deja la puerta abierta si se acepta más gente.

Creo que era uno de los que estaba mirando en la última sala, cuando me exhibí, buscando respuesta. Entramos y cerró la puerta con pasador. Seríamos solo nosotros. Por mi, estaba bien.
Era algo más bajo que yo, de físico normal, ni gordo ni flaco. Canoso, poco pelo, cara redonda y sonrisa simpática. Se sacó los pantalones y la camisa, quedando desnudo. Yo me saqué la camisa y me bajé los pantalones, mostrando mi lencería.

Nos abrazamos y nos besamos. Besaba bien. Ambas pollas ya estaban duras, atentas a lo que pudiera surgir. Me pellizcó otra vez una teta y le pedí que lo hiciera fuerte. Me gusta que me duela un poco.

Ignoró totalmente mi lencería, lo primero que hizo fue bajarla, sin ninguna consideración ni juego. Jajaja. Buscaba otra cosa!

Abrazados sentía su piel suave y cálida. Nuestras pijas se frotaban una con la otra y se la agarré, masturbándolo un poco. Me besó con más ganas y entonces me agaché y me la tragué. Deliciosa! No era muy grande ni chica, como él, normal.
La chupé con gusto.
 
En un momento, en misionero, aceleró la follada, empujaba fuerte y duro, bien adentro, me sacudía. Puso cara seria, apretó lo labios, cerró los ojos y la sacó, rápidamente la tomó y acercándose descargó en mi pecho y cara, varios trallazos de leche espesa y caliente.
Yo me agarré mi verga y también me masturbe acabando en pocos segundos. Mi
leche se juntó con la de el en mi barriga y pecho.
Se acostó arriba mío, sobre nuestras leches, y besó mi cara sin importarle los lechazos que la cruzaban. Nos besamos compartiendo su leche de mi cara.
Se despidió cariñosamente y se fue. Ambos sabíamos que no volveríamos a vernos.

Fue muy morboso y perverso al ir a ducharme por los corredores, a la vista de todos, cubierto de leche. Sentía además que tenía que caminar con las piernas separadas!
Todos me miraban y algunos se sonreían al verme así.

Por varias horas me parecía que no podía cerrar el culo, de tan abierto que me lo había dejado. No dolía nada.
Me duró varias horas también una sensación de vacío, como de que me faltaba algo ahí!

Todo el tiempo estuve con mi lencería puesta.

Me dejó un muy buen recuerdo y un vicio por las pollas grandes.
Que morbazo!! como quisiera yo que me entrara una polla así. mmmm
 
Sentí que su mano me acariciaba la cola. Mi mujer me la había depilado y estaba muy suave. Agachado, chupando, la cola se mostraba más.
La acariciaba, en círculo, y sus dedos buscaban mi agujero. Exploró la raja del medio de arriba hacia abajo. No le costó encontrar el lugar que, como siempre, ya estaba blando y lubricado. Introdujo un dedo, luego dos o tres, dilatándome.

- quieres que te la ponga? - me preguntó, mientras yo seguía disfrutando de chuparle la verga, ensalivándola bien y tragándome los jugos abundantes que producía.

Asentí sin dudarlo, con mi cabeza, sin soltar la presa en mi boca, pasándole la lengua por el glande, tan suave y caliente.
Me dio una palmada en la cola, fuerte, y me ordenó :

- ponte en 4 en el sillón, no tengo forro, - agregó, - pero no te preocupes, no acabo.

En realidad rompí una de mis reglas pero me daba confianza. Me dejé que lo hiciera sin forro. Cuánto mejor es!

La sentía húmeda y caliente mientras su cabeza buscaba penetrarme. Lo hizo un poco demasiado rápido, sin dar más tiempo a dejarla entrar y me dolió. Le pedía que parara un poquito, se quedó quieto, un pedacito adentro y el dolor pasó.
Empujé hacia atrás, para mostrarle que quería más, y él la metió ahora, despacio, pero sin parar. Se fue metiendo todo dentro de mi cuerpo. La sentía caliente, deslizando, frotando la piel de mi culo.
Cuando quiso empezó un mete y saca muy bien hecho, me rozaba y me abría al entrar, me dejaba vacío cuando rozaba al salir. Me apreté la polla para no venirme todavía, quería gozarlo más.
La sacó para dejarme descansar un poco. Estiré mis músculos y volví a la pósición. No se lo tuve que pedir, me la metió otra vez, pero ahora sin demora y sin esfuerzo, sin dolor, pero con mucho placer se fue bien adentro.
Asi estuvimos un rato, hasta que él dijo que no aguantaba más y la sacó.
La masturbó unas pocas veces y soltó varios chorros de leche, que cayeron al piso del lugar.

Se vistió y me pidio mi teléfono. Le pedí que me disculpara, pero no se lo di.
Estuve bien? No lo sé. Me dijo que vivía solo y que le gustaría que nos juntáramos un día en su cama. Agregó que le gustaban los hombres como yo, mayores. No quería chicos, pero era lo que más conseguía. Que sentía que podíamos ser amigos y disfrutarnos mucho.

Si se tiene que dar, nos encontraremos de nuevo acá, le respondí. sonriendo.
 
Esta vez fue una casualidad curiosa.

Estaba trabajando, recorriendo distintas sucursales de la empresa. Me acompañaba una compañera de la sección con la que me llevaba muy bien. Estaba bastante bien, menor que yo, pero ninguna niña.

Coincidíamos en muchos gustos, entre ellos la preferencia por el whisky como nuestra bebida favorita. Pasábamos bien juntos.
Empecé a verla con otros ojos pues llevo un escote muy expuesto, mostrando surco y parte de dos buenas tetas en un lindo sostén negro.

Le dije que me gustaba su camisa y como la llevaba. Le comenté, que me gustaba tambien por lo que no tapaba, hahaha. Ella tambien se rio y no se cerro el botón abierto, el que permitía la linda vista de la que yo disfrutaba. Una cosa llevo a la otra y la charla se fue calentando mientras recorríamos los distintos lugares en el auto de la empresa.
Yo sabía que era casada, incluso en una fiesta de la empresa conocí al marido, compartimos mesa en la cena. Parecía buen tipo, normal.

Eso nunca ha sido una barrera para mi, de hecho prefiero follarme a casadas, que no te van a crear un problema después.
Aunque trato de no follar en el trabajo, este caso parecía algo interesante y seguro. Mi mujer hacía días que no tenía ganas asi que se sumaba un estímulo adicional.

Terminamos la recorrida temprano y la invité a tomar algo al bar de un hotel donde voy con cierta frecuencia, Me conocen y me facilitan tomar una habitación sin documentos ni tarjetas, solo contado. Nos sentamos en la barra, uno al lado del otro. No es tan intima como una mesa, pero yo la quería cerca para tocarla y mirarla, tratando de avanzar en la relación. Tenía fundadas esperanza de que termianáramos en una de esas habitaciones.

Nos tomamos un par de buenos single malt cada uno y yo me lancé a morderle la oreja y a apoyarle la mano en el muslo, arriba de la rodilla. No me sacó la mano, y se rió cuando le mordí el lóbulo de la oreja. Ya estaba jugado. La invité a subir a una habitación y llevarnos una botellitas.
En esa situación, recordé que ese día usaba una tanga de mi mujer, bastante femenina. De hecho había pensado ir después al cine o a la sauna. Pero esto venia muy bien. Me encogí de hombros, y me dije que no importaba.
 
No importaba?
No lo sabía.
Y si se reía, o se enojaba, cuando viera lo que tenía puesto?
Sería mejor que no lo viera!
Debería, para lograr eso, desvestirme en el baño , solo, o ser muy rápido y sacarme todo de forma de que no viera que tenía bragas de mujer.
Pero por otro lado, no sería mejor que las viera? Y ver que decía? Y si le gustaba? A muchas le excita, entre ellas a mi mujer!
Pero si no le gustaba era un desastre! Se lo contaría a todos en la oficina? Eso no creo, porque como explicaria que los habia visto?
 
Pero nada de eso sucedió.

Apenas entramos a la habitación se arrodilló delante mío y me desprendió el cinturón. Tiro de los pantalones hacia abajo y descubrió mi polla enfundada en una braga de encajes, color melón, muy femenina.

Me miro asombrada, con una rara sonrisa.
Tomo mi braga de los costados, la bajo descubriendo mi verga y se la trago, sin decir nada.

Estaba morcillona, jugosa. Sentía su boca caliente y humeda que la absorbía, estaba toda dentro y se sentía muy rico.

La chupeteó un rato, lamiéndola y besándola, jugando con sus labios y su lengua sobre mi glande mojado con su saliva. Lo miraba mientras lo cubría y descubría, pajeándome suavemente.

- eres puto? - pregunto, mientras volvía a tragarse mi polla, Me sostenía los huevos con su otra mano y me masturbaba con la otra.

Porque mi polla no respondía.

- y entonces, si no eres puto, por que no se te pone dura? No te gusta lo que te hago? No es la respuesta que tengo siempre que chupo una pija! Soy muy buena haciendo esto. Y además usas ropa de mujer!

Se paró, y me dejo ahí, parado, con mis pantalones en los tobillos, la tanga a medio muslo y la pija caída.

Fue hacia la cama y se desvistió despacio, mirándome. Seria.

Se quitó todo, estaba muy buena la hija de puta. Lindas tetas, algo caídas, pero bien formadas todavía. Un poco de barriguita, lindas caderas y un muy buen culo, que me mostró, girándose hacia un lado y otro.
Sin decir nada más. Solo me miraba. Su expresión era para mí indescifrable.
Su coño se veía peludo y muy prolijo, con el pelo recortado. Era un coño lindo, grande y se veía hinchado.
Abrió la cama y se acostó, boca arriba. Dobló las rodillas y separó los muslos, mostrándome la concha hinchada y húmeda. La abrió con sus dedos y, buscando su clítoris, se masturbó, mostrándome cómo lo hacía y como se abría su coño hambriento.
Me miraba, de frente, a la cara, desafiante.
Parecía decirme:
-ven, fóllame, a ver si te animas.

Yo quedé congelado, al lado de la puerta, sin poder explicarme mi fracaso. Mi polla estaba aún más arrugada y chiquita.
 
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- desnúdate y acércate, - me ordenó, - quédate sólo con esa tanga de mujer que tienes, puto! - me insulto-, y como no se te para esa mierda?

Avergonzado, hice lo que me pidió. Me paré a su lado en la cama, me toqué la polla, que aún no reaccionaba.

Me miraba y se pasaba la lengua por los labios, entrecerrando los ojos. La boca entreabierta y esos labios húmedos , le daban un aspecto muy morbosa mientras se hacía la paja frotándose despacio el clítoris. Con la otra mano se agarraba un pezón como si fuera a destrozarlo. Lo apretaba y lo estiraba, gimiendo bajito. Le tenía que doler!
Soltó la teta y me agarró la polla. la apretó un poco y se la llevó a la boca. Le toqué una teta y me sacó la mano.

- se mira y no se toca, nena. Hazte tú la paja, que quiero verte. Acércate más, que te la voy a calentar mientras la tocas.ch

Se la tragó entera, estaba chica y blanda. Me gustó sentir el calor y la humedad de su boca. Sentí que me tomaba de la nalga para acercarme más.

- que suave que tienes el culo!, te lo depilas? mmmm da gusto acariciarlo, parece la piel de una mujer, si , eso parece, un culo de mujer. A ver...., - dijo, y metio la mano en el surco, explorando hasta encontrar el culo.- opa! qué es esto? tienes un culito lubricado y bien trabajado nena, este no es virgen, no no, de ninguna manera,
No tenía excusa.

- me lo folla mi mujer, con sus dedos y con una verga de silicona que tiene. Nos gusta a los dos

- que tiernos! te lo folla ella! se pone un arnés y te da duro? eso me encantaría hacértelo, si, me vas a dejar?

- si te portas bien y no me rezongas más, tal vez, - dije, recuperando algo de terreno, mientras sentía que me metía uno o dos dedos en el culo.

Lo hacía muy bien, se ve que no era la primera vez!

-Entonces tenía yo razón, eres puto!

-No, no la tienes, soy bisexual, me gusta con hombres y con mujeres, me caliento con ambos, pero no haría pareja con un hombre. Para eso necesito una mujer. Para coger, me calientan ambos.

Y sentí que mi pija reaccionaba! Estaba más dura, con la charla, los dedos en el culo, la mano y boca de mi compañera de trabajo.
 
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Feliz de sentir la reacción en mi verga, aproveché para follarle la boca, sosteniéndole la cabeza.

Se la metía profundamente en la boca, hasta sentir su garganta chocar con la punta de mi polla. Hacía algo raro, como que la tragaba, dejándola entrar mucho y se sentía apretada en la punta. No parecía tener ningunas náuseas. Tenía razón que la chupaba muy bien.
Era bien distinta a otras bocas que me la han chupado, de hombres y de mujeres.
Podría decir que era una verdadera garganta profunda.

- vas a cogerme? aprovecha ahora que se puso dura, hahaha.- se rio de mí, sacándosela de la boca y tirando de mi brazo hacia la cama, junto con ella.

Me arrodillé en la cama y me posicioné entre sus muslos abiertos. Su coño grande e hinchado se me ofrecía, tentador.

Me acosté, cubriéndola. Cuando me sintió sobre ella y mi verga rozó su coño sonrió, feliz. Estiró su brazo, buscó mi polla y la dirigió a su lugar correcto. Levantó el cuerpo y sentí su calor, su humedad y su suavidad envolviéndome, un placer de los más grandes que se pueden disfrutar con el cuerpo.
Presioné y se fue metiendo en la profundidad de su cuerpo, enganchándonos, compartiendo y complementándose, mi pija y su concha. Una delicia.
Suspiró.

- ahora sí que veo que eres macho, pese a tu tanga. Lléname fuerte, dame pija, la necesito, bien adentro, - me dijo, mientras empujaba levantando su cuerpo hacia el mío, introduciéndome más adentro todavía en su coño.

Inicié un mete y saca violento, duro, sacudiéndole el cuerpo, sus tetas se desplazaban hacia todos lados con mis golpes.
Qué gusto tener mi pija bien dura!, sentía que la levantaba en la verga cada vez que la golpeaba con todo mi cuerpo, mi polla en lo más hondo de su cuerpo.

Y entonces se vino, gritó y me apretó contra ella, me rodeó con sus muslos reteniéndome y no dejándome moverme mientras sentía en mi verga, muy adentro de su cuerpo, como su coño latía, apretando y soltándome la pija. Me besó, mordiéndome la boca, metiéndome la lengua y sentí sus manos arañando mi espalda mientras ella seguía convulsionando.

Pude contener mi orgasmo mientras disfrutaba el de ella.

Se aflojó toda. soltándome y dejándose caer sobre la cama, brazos y piernas bien abiertas, estiradas a los lados. Mi polla seguía adentro de su concha, que ahora sentía blanda y muy mojada.

- por favor, levántate y tráeme mi copa. Eso estuvo muy bueno. Necesitaba mucho eso.

Eso hice, traje las copas de ambos y me tendí en la cama a su lado. Ella totalmente desnuda, yo con mi tanga color melón y mi verga, que saliendo por la pierna de la tanga, seguía apuntando al frente. No se había aflojado nada. Misterios del sexo.

Me fui a sacar la tanga y no me dejó. Me dijo: - quédatela puesta, puto, me gusta como te queda, es un lindo contraste con tu pija dura, hahahaha.
 
Seguía teniendo éxito mi lencería en poner cachondos a hombres y a mujeres!
Me pidió que no me la sacara, porque le ponía verme con ella.

Se sentó en la cama y me pidió que me sentara a su lado. Tome mi copa y lo hice. Apoyó su cabeza en mi hombro y me dio un beso.

- hacía tiempo que queria follarte, tu no?, - pregunto.

- yo también, pero trato de no involucrarme con colegas del trabajo. No quiero líos ahi.

- nooo, yo tampoco, pero me parecías razonable, bien casado, que no ibas a ser un problema. Tu mujer es muy agradable. Conmigo tampoco tendrás problema. Quiero a mi marido y estoy muy casada con el. Por favor, que no se entere! Sería un problema que no quiero! No lo entenderia. Tu mujer, sabe que la corneas?

- si, no nos engañamos. ella también lo hace, somos liberales.

- y no te importa que folle con otros?

- no, a la inversa, me gusta.

- eso si que no lo entiendo. Si mi marido me engaña lo mato! Y le vas a decir a tu mujer que cogimos hoy? Preferiría que no lo sepa, me sentiría molesta cuando la viera. No se. Y que ella sepa que mi esposo es un cornudo. No me gusta. No le digas.

Me reí, era gracioso, decirme eso cuando estábamos desnudos, en la cama de un hotel, donde habíamos recién follado.

- si, no te rías, yo puedo hacerlo, pero el no. Es lo que cada uno siente lo que importa. Sea o no justo. Tampoco lo dejaría usar
lencería femenina como usas tu! A tu mujer, no le molesta? No le importa que parezcas medio puto?

- no le miento, pero puedo no decir nada si no surge. Si me preguntara directamente si me acosté contigo no le voy a mentir.
La lencería, como a ti, le gusta, como también le gusta follarme, si tiene ganas.

Se me quedó mirando, asombrada.
 
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- tu mujer te folla?! No te puedo creer!

- por que? Que tiene de raro?

- a mi eso no me gusta nada. Entonces, eres puto!

- ya te dije que no, me gusta todo en el sexo, pero no viviría con un hombre!

- pero te gusta que te follen? Si te gusta tener una verga en el culo, eres puto, para mi.

- y si me gusta follar una concha, que soy? O a ti, como te follé recién? Oye, ya estás para el segundo? yo todavía no me corrí!

- yo que sé, no hablemos más, ven, fóllame de nuevo. No me eches la leche adentro, eh? en la cara, la quiero.

Y volvimos a follar, no duré mucho.
Le di toda la leche en la cara, como ella quería.
La hija de puta, después de que que llene la cara de leche, me hizo besarla y comerme mi lecha de ahí.
Se reía, creyendo que me estaba jodiendo, porque no sabe cuanto me gusta!

Pero ella no llegó a venirse, por lo que no "tuve" otra opción que hacerle una buena comida de coño hasta que se vino ruidosamente en mi boca y en mi cara. Debo reconocer que ahora fue ella la que me limpió la cara de su corrida, muy abundante.

Se durmió después.

La dejé dormir media hora. Luego la desperté, con la idea de follar otra vez, pero no quiso porque era muy tarde, por su marido.

Igual quedamos bien prometiéndonos nuevos polvos.

- hoy aprendí muchas cosas nuevas e interesantes de ti. Tenemos que seguir hablando

- y follando! , - le dije, riendo!

-claro, y follando! - me contestó, dándome un fuerte morreo, - vas a querer que te folle? Eh? Puto! Jajaja!
 
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