Como ayer el vídeo me iba a saltos y no pude escuchar bien el audio, y hoy va todo perfecto (incluido el empalme. El mío, no el de tu juguete), comento de nuevo.
La música incrementa mis sentimientos encontrados. Por una parte, en la que parece simular la respiración de una mujer durante el sexo, me excita, pero por la otra me traslada a una película de terror en la que, al abrir la próxima puerta en la penumbra, te vas a encontrar con un hombre con un hacha.
Tus movimientos de culo estando de espaldas me llevan a imaginarme desnudo, tumbado en la cama, disfrutando de las vistas mientras mueves las caderas y el culo, y poco a poco bajas para introducirte mi polla y cabalgarme