Historias Con Padres

Ni siquiera me importó repetir 2º de BUP, mi padre sólo me dijo que me esforzara más y mi madre ni eso, ese verano como no teníamos dinero no nos fuimos de vacaciones y aprovechábamos para hacer cosas juntos, una de las que más me gustaba era ir a las piscinas municipales, en las duchas cuando nos cambiábamos disfrutaba mirando el pollón de mi padre y de paso empecé a fijarme en la de los demás, aunque os parezca mentira sólo había visto la de mi padre, la de mi hermano y la mía, las había de todos los tamaños y para mi sorpresa vi alguna del tamaño de mi padre, aunque no me digais por que la suya seguía siendo mi favorita, me encantaba como se le marcaban las venas.
Ese verano fue el mejor que había pasado, por las noches nos tirábamos en el sofá y no poníamos a ver la tele con el ventilador enfrente, creo que fue de los veranos más calurosos en años y aun así me dio igual, estar junto a mi padre en calzoncillos cerca de su pollón era el mejor premio que podía tener, mi padre en unos pocos meses parecía que había vuelto a estar más contento y sin darme cuenta yo también.
La primera vez que mi padre sospecho algo de mis apetencias fue viendo una película que os vais a reír cuando diga cual fue. Ese día habíamos estado en una piscina y yo había vuelto bastante cachondo después de una buena dosis de pollas y no me había podido pajear, después de cenar ponían una peli que le encantaba a mi padre "PREDATOR", fue demasiado para mi, viendo tanto tío cachas medio en pelotas se me empinó y aunque la intenté esconder mi padre se dio cuenta, ademas no me dejaba de mirar con lo que empeoraba la situación, ese día no me dijo nada pero creo que ahí se dio cuenta que yo era "diferente".
"Diferente" era el adjetivo con el que me gustaba definirme, no era igual que el resto de chavales del instituto, no me fijaba en las chicas, pero tampoco en los chicos, la única persona por la que sentía atracción sexual era por mi padre, mas que atracción obsesión, y el vivir los dos solos no hacía sino que aumentar ese sentimiento. Mi padre empezó a atar cabos por mi comportamiento, esa misma semana fuimos a otra piscina municipal que no conocíamos, esta tenia cabinas individuales para cambiarse y como había mucha gente al irnos mi padre dijo de usar los dos la misma para cambiarnos.
De todas las situaciones morbosas con las que yo fantaseaba esa ni se me había pasado por la cabeza, entramos mojados de la piscina, cuando mi padre se quitó el bañador, su pollón se enganchó con el bañador mojado, yo estaba agachado quitándome el mio y al bajar mi padre el suyo su polla salió disparada se quedo a centímetros de mi cara, eso no había pasado ni en la mejor de mis fantasías. Me quedé paralizado mirándola, creo que ni siquiera me di cuenta, mi padre no dijo nada se quedo también parado sin saber que hacer, me imagino, no se el tiempo que paso tampoco fue una eternidad, pero si el suficiente para que mi padre se diera cuenta, para acabar de arreglar la situación paso lo inevitable, tuve una erección sin poder evitarla, cuando me percaté me di la vuelta rápidamente, pero mi padre ya me había visto.
Durante el camino de vuelta a casa prácticamente no hablamos, a mi no se me iba la imagen de mi cabeza y seguía con la polla morcillona, extrañamente tuve una sensación de liberación por lo que había pasado, estaba convencido que mi padre se había dado cuenta de "mis apetencias" y su reacción no me afectó de hecho es que no hubo ninguna.
Al llegar a casa le dije que me iba a duchar para quitarme el cloro, en la piscina había tanta gente que ni lo intentamos, ya estaba más relajado y pensé en pajearme en la ducha, pero para mi sorpresa mi padre entró en el baño, se quitó la ropa y me dijo -No tardes mucho que yo también me tengo que duchar-.
Si en los vestuarios de la piscina lo había gozado, en ese momento lo pasé mal, estábamos el y yo solos y tenía miedo que mi padre me rechazara, así que cerré la cortina y me duché lo más rápido posible sin pensar en nada, lo logré y cuando iba a salir de la bañera me di cuenta que mi padre estaba de pie al lado del toallero, el baño era muy pequeño así que a no ser que mi padre se apartara la situación iba a ser embarazosa.
Pero esa situación ni siquiera se dio, antes de que pudiera decidir que hacer mi padre paso a mi lado direccion a la bañera, y al meterse su polla rozó ligeramente mi cadera, la pude sentir perfectamente, fue un milisengundo pero lo suficiente para que tuviera que coger la toalla y salir corriendo al dormitorio.
 
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Ya sabeis lo que paso en la habitación, me hice una paja de campeonato, no se me iba la sensación de la polla de mi padre en la cadera, una y otra vez en la cabeza, ademas de la visión de su polla, me empecé a encontrar mal, nunca me había pasado. La cena fue jodida, cada vez que mi padre me miraba no sabía que estaría pensando, tenía miedo a que me rechazara, a que me dijera que me fuera. Acabamos de cenar y mi padre me ayudo a recoger, yo me había puesto unos pantalones cortos, pero mi padre como era su costumbre sólo estaba en calzoncillos, tipo boxer que yo entonces llamaba de abuelo. No me preguntéis por que pero yo los odiaba, me gustaban los slip, que hacían ademas que se le marcara la polla. Cuando acabamos de recoger fuimos como de costumbre al sofá a ver la tele, esa noche los boxer se volvieron mis favoritos.
No recuerdo bien que ponían en la tele pero creo que un tostón, mi padre al poco tiempo estaba dormido y roncando y yo haciendo zapping, estaba mucho más tranquilo que por la tarde, hasta que después de un rato se me ocurrió echar un ojo a mi padre, estaba profundamente dormido con una pierna estirada y otra encogida y a que no sabéis lo que asomaba por el boxer, sólo se veía la punta pero para mi era bastante, esa era mi ocasión, no se ni como se me paso por la cabeza pero me lancé.
El estaba tirado en un lado del sofá y yo recostado en el otro lado, me cambié al lado donde estaba mi padre, su polla estaba a centímetros mia, estuve un buen rato mirando mientras sentía como la mía se iba poniendo dura, entonces se me ocurrió, levante muy suavemente el boxer para poder verla mejor, que maravilla, mi padre seguía roncando, arrimé mi cara lo máximo que pude sin tocar, no se cuanto estuve así creo que hasta que ya no aguanté mas, de pronto mi padre dio un ronquido fuerte y se despertó, estuve rápido para incorporarme un poco, por poco me pilla, pero estaba medio dormido se levantó y me dijo, te importa dormir tu hoy aquí, me voy a la cama que estoy hecho polvo. Le contesté que no se preocupara intentando esconder el bulto de los pantalones, no lo conseguí, mi padre se quedó mirando un rato pero no dijo nada y se fue a dormir.
Esa noche tuve que hacerme dos pajas para conciliar el sueño, a la mañana siguiente, me despertó el ruido de mi padre haciendo el desayuno, cuando me levanté estaba extrañamente animado, me dijo siéntate que ya he hecho el desayuno, obedecí me puso la leche y las tostadas y se sentó enfrente mio y para mi sorpresa me empezó a preguntar -¿Te gusta alguna chica del instituto?-. -No, ninguna en especial- le contesté.
-¿Pero habrá alguna que te haga tilín?- -No la verdad es que no soy muy popular entre las chicas-. -Joder pues tampoco eres feo-. La primera vez en mi vida que creo que mi padre me decía algo bueno; siguió hablando.
-Has tenido suerte que te pareces a tu madre, podías haber salido a mi.-
-Tampoco eres tan feo.- Dije, mi padre se empezó a reír.
-No lo has dicho muy convencido.- Intenté arreglarlo. -Pero tienes otras cosas buenas-.
-¿Como qué?- Hubo un silencio incomodo, ya sabéis lo que se me pasó por la cabeza, pero no me atreví a decirlo por supuesto, aunque sin darme cuenta me había puesto rojo.
-¿Eres maricón?- Suena peor escrito que realmente como lo dijo, no había ninguna maldad, mi padre no tenía mucha cultura y menos tacto, era evidente que se había dado cuenta y para mi alivio no lo decía enfadado, con rencor o con desprecio sino con curiosidad.
-No se la verdad-. Y era realmente así en ese momento yo no sabía como definirme. -¿Pero te gusta algún chico?-
-No, no me gusta ninguno-. Mi padre se me quedó mirando y no me pregunto más y para mi sorpresa empezó a hablarme de mi madre.
Dijo que había sido el amor de su vida, que sabía que era mucho mejor que el pero que no esperaba que se fuera con otro, que nunca la había sido infiel, que había sido la única mujer con la que había estado y que no sabía que iba a ser de el a partir de ese momento. Fue la primera conversación seria con mi padre, le dije que no se preocupara que ya encontraría a alguien, el no paraba de decir que quien le iba a querer si no tengo nada que dar. -Algo le habrás dado a mama todos estos años-.
 
No tenía ninguna mala intención al decir eso, pero fue el tono, me quedé helado al darme cuenta y mi padre también pilló el doble sentido, se puso rojo como un tomate. -Hombre no creo que fuera sólo por eso-. Dijo el muerto de vergüenza. -Solo por eso ya merecería la pena-.
Ahí se acabo la conversación, todavía no se como pude atreverme a decir eso, bueno sí me moría de ganas de decirlo y lo solté sin pensarlo, ahora me sentía liberado.
Mi padre recogió el desayuno sin decir nada, no se en que estaría pensando pero no estaba ni enfadado ni triste, sólo pensativo, era la última semana de las vacaciones de mi padre y le pregunte que quería hacer. -Lo que tu quieras-. Me dijo.
-Pues a la piscina de ayer, me ha encantado-.
Tenía toda la doble intención del mundo y no sé si mi padre lo pilló, el caso es que fuimos y estaba igual de llena que el día anterior, comimos en el merendero que tenía y por la tarde a la hora de cerrar llegó mi momento favorito, nos metimos en la primera cabina que quedo libre, y como había pasado el día anterior mi padre se quitó el bañador y entonces a mi se me escapó un ¡BUUFF¡ Os prometo que se me escapó mi padre se quedó parado sin hacer nada mirándome y yo no podía mantenerle la mirada, se me iba ya sabéis donde.
Fue mucho mejor que el día anterior, creo que estuvimos mas tiempo del necesario, mi padre en pelotas delante mio sin saber que hacer y yo por primera vez en mi vida, cada vez que metía la pata no tenía consecuencias o no las consecuencias malas a las que tenía tanto miedo. Lo mejor fue cuando mi padre me dijo que me cambiara que nos iban a echar, me quite el bañador y obviamente la tenía morcillona, no empalmado del todo como el día anterior, pero esta vez no me escondí, mi padre se me quedó mirando y jode entonces si que aquello empezó a ponerse tenso, me empalmé tanto que mi olla me tocaba la tripa, mi padre no dejaba de mirarme sin saber muy bien que hacer o que decir, así que tuve que decirle que espabilara o nos quedábamos allí encerrados.
De vuelta casa no hablamos ni una sola palabra, a mi no se me bajaba el empalme, hasta el punto de que me empezó a doler, no me podía creer lo que estaba pasando, cuando llegamos solo pensaba en desahogarme, le dije a mi padre que me duchaba yo primero y me metí corriendo al baño, creo que no me había dado ni una sacudida cuando entro mi padre, paré automáticamente, de pronto corrió las cortinas del baño y se metió completamente desnudo, yo estaba empalmado, mi padre se me quedó mirando y ví como su polla empezó a crecer, que maravilla, lo diré una y mil veces. Sin hablar me dio la vuelta me agarro mi polla con una mano mientras sentía la suya en mi espalda, jode la tenía como una piedra, pronto sentí como la bajaba y empezaba a empujar mi culo, al principio casi me desmayo de la excitación, pero enseguida empecé a notar un dolor como si me rompieran comencé a gritar -PARA PARA- Mi padre paró me di la vuelta y jode no podía creer que tamaño tenía, el estaba allí de pié sin saber muy bien que pasaba, entonces se la agarré y le comencé a masturbar primero con una y luego con las dos manos, se lo hice tan rápido y con tanta fuerza que enseguida empezó a gemir, se tuvo que agarrar a mi para no caerse, comencemoslos a sentir las contracciones de su polla y en ese momento salió el chorro de semen. La mayoría me dio a mi pero otra parte fue a las baldosas del baño, me sorprendió lo amarillo que era y la cantidad que echó.
No dejaba de jadear y yo estaba que reventaba, no me había llegado a correr, empecé a cascármela y entonces me la cogió mi padre, fue agárramela y eyaculé como en mi vida, fue tan rápido que ni me gustó. Después de eso nos duchamos juntos estábamos manchados de semen, todavía puedo recordar el olor, nos vestimos y estuvimos un rato grande sin hablar.
 
Casi no hablamos en la cena y cuando acabamos, como todas la noches nos pusimos a ver la tele aunque esa noche poco vimos, mi padre se recostó en su lado y no dejaba de mirarle, yo le miré y otra vez se me fue la mirada a su polla, esa noche iba con slip y jode como marcaba, empezó a acariciársela y pude ver como le empezaba a engordar, me estaba poniendo ya malo cuando me dijo que me levantara, le obedecí, me agarró de la muñeca me dio la vuelta y en menos de 1 segundo me bajo el pantalón y los calzoncillos, le ayude a quitármelos, el se bajó los suyos, recuerdo que giré la cabeza por que no me cansaba de vérsela, me agarró por la cintura e intentó que me sentara encima.
El mismo resultado que en la ducha acabe chillando y diciendo que parara, me levantó y me empezó a acariciar el culo con los dedos mientras me acariciaba mi polla con la otra mano, a pesar de que melodía el culo todavía pronto empecé a notar el calor en mi cuerpo y esta vez si un placer bestial. El orgasmo fue bestial hasta ese momento el mejor que había tenido gemí y me contorsioné hasta que me corrí, esta vez fue mi padre el que me tuvo que sujetar por que se doblaron las piernas al correrme, cuando recobre un poco la compostura vi el pollón de mi padre y me tire a por el, le hice otra paja con todas mis fuerzas, esta vez tardó bastante más empezó a jadear mientras decía -Joder Joder-. Al final acabó soltando otro chorro de semen, en vez de parar seguí con más fuerza al poco el que empezó a decir "PARA PARA" fue el, estaba congestionado, sudando y jadeando, le costó volver a la normalidad y os va a parecer una tontería pero lo mejor fue la manera en que me miraba, no se explicarla como entre asombro y satisfacción.
Tenía las manos empapadas con el semen de mi padre y el estaba sudando y manchado también, esta vez nos duchamos separados, estuvimos un rato más viendo la tele y durante todo ese rato mi padre no dejaba de mirarme, estaba pensando algo pero no me dijo que, jodé a mi se me volvió a poner morcillona, no podía evitarlo, no se que me pasaba.
A la mañana siguiente cuando me desperté, mi padre ya tenía preparado el desayuno, nunca había sido muy hablador pero extrañamente esa mañana no paro de hablar. Tuve mi primera charla de sexo con mi padre, me empezó a contar cosas de mi madre en un momento dado el tema se desvió demasiado a temas escabrosos, le tuve que decir que no quería oír determinadas cosas. La verdad es que se dio cuenta y cambió de tema.
Aunque el tema nuevo era relacionado con el anterior, básicamente que no le contara a nadie lo que ocurrió ayer, le tranquilicé y le dije que a quien se lo iba a contar, el siguió hablando intentando explicar lo que había pasado. Básicamente según el yo le había provocado, me lo hubiera tomado a mal sino fuera porque también dijo algo como que con el cuerpo que tenía..... no lo recuerdo bien pero también hizo referencia a mi culo. Se estaba poniendo nervioso, en parte me hacía gracia y en un momento dado el se dio cuenta se calló y preguntó -¿Y tu que piensas?-.
 
Siempre había sentido una mezcla de respeto y temor hacia mi padre, a pesar de que era bajito, era un tipo grande, me recordaba a los gorilas de los documentales de la 2, pero esa mañana viéndole tan nervioso de aquí para allá me hacía entre gracia y pena. Al hacerme la pregunta la verdad es que me pilló por sorpresa y lo único que se me ocurrió decir es; -A mi me gustó-.
Llevaba más de una hora intentando justificarse y mi contestación le dejo sin palabras, la verdad es que por mucho que lo pensara no hubiera sabido dar otra. Se produjo un silencio incomodo así que nos pusimos a recoger la cocina no paraba de mirarme y el no saber que estaba pensando me hizo sentir incomodo, cuando acabamos el se fue al sofá, yo iba a hacer la cama pero me dijo que fuera. Pensaba que me iba a decir algo, pero ma agarro de la cintura me dio la vuelta y me bajo el calzoncillo y el pantalón, me empezó a acariciar el culo, me abrió los cachetes y sentía como me acariciaba el orificio del ano, automáticamente se me empezó a poner morcillona, de pronto sentí como me metió un dedo. No se si gemí, jadee, algo hice y otra vez sentí como si se me doblaran las piernas, mi padre me sujetaba con una mano la tripa mientras con la otra no paraba de meterme y sacar su dedo, estaba completamente empalmado y entonces mi padre me agarro la polla mientras seguí metiéndome dedos, intentaba mirar pero no podía, no se cuanto estuvimos así, hasta que de pronto tuve el mejor orgasmo que había tenido en mi vida, sentía la flojera de piernas pero mi padre me sujetaba para no caerme, fue bestial.
Cuando recupere un poco la compostura me di cuenta que tenía la ropa por los tobillos, me la quite, mi padre me seguía mirando y a pesar de que me acababa de correr seguía empalmado, A mi padre se le salía la polla del slip, pero para mi sorpresa me dijo que todavía no. Me costó no tirarme encima pero me contuve me resulto muy extraño pero no me atreví a hacer nada más.
Me fui a lavar al baño y detrás vino mi padre, jode no había manera de que se me quitara la empalmada mi padre se lavo las manos, mientras yo me lavaba el rabo en el bidé. -Por cierto mañana es tu cumpleaños ¿Quieres hacer algo en especial?-
Jodé, que mal me sonó "algo en especial" y lo que acabábamos de hacer ¿No era especial? No recuerdo ni lo que dije, la verdad es que ni recordaba que era mi cumpleaños. Mi padre dijo -Venga vístete, que vamos a ver que te regalamos-.
Me sorprendió como había cambiado mi padre conmigo, siempre había sido distante y frio, no tengo recuerdos ni jugando con el, ni en ninguna otra situación padre-hijo normal, la verdad es que a mi nunca me había gustado el futbol ni los deportes y mi padre nunca me había llevado a ningún parque. De hecho aunque suene triste creo que esa era la primera actividad padre-hijo "normal" que hacía.
Pasamos todo el día fuera de casa, fuimos al cine y luego a cenar a un Telepizza, llegamos cerca de la una de la madrugada a casa y para mi sorpresa al llegar dijo que estaba cansado y se iba a dormir. Abrió el sofá cama y se metió, me fui a la habitación y me metí en la cama, no se me entró preocupación me esperaba otra cosa la verdad al llegar a casa, ya os imaginareis que.
 
Era tarde cuando me despertó mi padre, el ya había salido a comprar, entre otras cosas pasteles, me felicito mas efusivamente de lo que era habitual en el, la efusividad no era el fuerte de mi familia, de hecho recuerdo que de niño si celebraban mi cumpleaños, pero de eso hacía años, me llamaron varios amigos, cosa que me sorprendió y un poco más tarde mi madre, llevaba desde julio sin verla se había ido a la playa con su nueva pareja, estaba claro que mi hermano y ella habían mejorado, a pesar de todo lo que había pasado me entró un poco de bajón, a ellos les iba bien y a nosotros..... bueno.
Estuve casi toda la mañana hablando, abuelos, algún primo, mi tía, así que cuando acabe mi padre dijo que nos íbamos a comer fuera, estaba tirando la casa por la ventana, le dije que si no era demasiado y me dijo que con quien lo iba a gastar si no.
no dije más fuimos a un restaurante no muy lejos de nuestra antigua casa y comimos bastante bien, ese día aunque no como anteriormente, hacia calor, así que decidimos volver a casa, al llegar nos quitamos la parte de arriba y nos sentamos en el sofá, mi padre dijo -Es tu cumpleaños que te apetece hacer-.
Creo que rápido se me vio en la cara lo que quería hacer, lo estaba deseando desde la noche anterior, mi padre sonrió se levantó y se quitó los pantalones, llevaba slip y se le veía que ya la tenía morcillona, jode me di cuenta que lo estábamos deseando los dos, me volvió a coger de la muñeca y me llevó al baño. fijaros como estaba que cuando me quitó la ropa ya estaba con la polla tan dura que casi no me la podía mover, mi padre al verlo se acabo de empalmar también, cuando se quitó el calzoncillo casi me corro sólo de verlo, pero para mi sorpresa en vez de venir hacia mi abrió el mueble de debajo del lavabo y sacó un bote que me resultaba familiar. "Aceite Johnson para niños" en ese momento no me acordaba pero en nuestra antigua casa también había uno, me cogió por las caderas y me metió en la bañera.
No se ni como explicar lo que paso en ese momento, casi treinta años después solo el recordarlo me provoca erecciones, me puso de cara a la ducha, vi como echaba el aceite en la mano y cuando empecé a ser consciente de lo que iba a hacer, ya tenia los dedos de mi padre dentro de mi culo, tuve que apoyar la cabeza y los brazos contra la pared, la otra vez noté molestias cuando me metió los dedos pero esa vez solo placer, estaba completamente empalmado y a pesar de que no podía ni tocarme la polla sentía un placer bestial, mas que la ultima vez, entonces...
Sentí un dolor como si me estuvieran rompiendo, un dolor agudo y fuerte, insoportable, grité de dolor y le dije -PARA PARA-. Pero no paró, intente revolverme pero imposible, le tenia a mi espalda y me estaba presionando contra la pared del baño, seguía gritando de dolor mi padre no me hacía caso era horrible, le decía que parara y el seguía empujando, hasta que sentí como si me llenaran por dentro, una sensación extraña, ya no solo sentía dolor sino algo mas extraño, empece notar como mi padre entraba y salía de mi, me seguía doliendo pero empecé a sentir oleadas de placer mis piernas no me sostenían y empece a cambiar los gritos de dolor por los de placer, mi padre no paraba de entrar y salir, jamas pensé que se pudiera notar así alguien dentro de ti, me corrí sin ni siquiera tocarme, mi padre seguía y a pesar de haberme corrido cada vez sentía mas placer, empece a gemir y a gritar -aaaaahhh ahahhh aaaahahh- Pensé que me iba a desmayar, de verdad, si no habéis sentido eso, es casi imposible describirlo, cuando mi padre se corrió os prometo que lo pude sentir todo, fue increíble sentir sus contracciones dentro de mi, casi me vuelve loco.
 
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Cuando me la saco sentí otra oleada de placer y luego una sensación desagradable escozor fuerte y perdón por la expresión unas ganas de cagar horribles, salí corriendo al water y me senté pensaba que me lo iba a hacer encima, efectivamente salió de todo, si lo habéis hecho no voy a contar más, entonces me fijé en mi padre, no se le había bajado del todo y la tenía marrón, no voy a decir mas, estaba congestionado y sudando, se miró la polla, cogió la alcachofa del baño y se lavó.
El culo me dolía horrores, al limpiarme me sorprendí que casi me cabía la mano dentro, el papel higiénico estaba manchado también de sangre, a pesar de que ya no salía nada, yo seguía sintiendo como si fuera a hacérmelo encima, esa sensación me duro todo el día. Cuando mi padre me dijo que me metiera para limpiarme me dio miedo, me tuvo que convencer que sólo era para limpiarme y efectivamente así hizo, cogió la ducha y me lavó.
A pesar de todo el placer que me había dado yo tenía un mosqueo de flipar y se notaba, mi padre intento disculparse, pero yo empece a gritarle, era la primera vez en mi vida que lo hacía, le dije que me había hecho mucho daño y que cuando le dije ¡PARA! tenía que haber parado. El me miró de tal forma que comprendí que lo sentía de verdad.
Había pasado más de una hora desde que empezamos, se me había pasado volando, nos sentamos en el sofá, yo con grandes esfuerzos y pusimos la tele, al poco le pregunte -¿Has hecho esto antes?- -No, tu madre nunca me dejo-.
Será cabrón pensé y a mi me ha destrozado, entonces le pregunte -¿A ti te ha gustado?- no articulo palabra tan sólo soltó un ¡BFFFF!, que lo dijo todo, si no hubiera sido por el dolor, al oír su contestación me hubiera puesto cachondo otra vez.
El dolor me duró varios días y durante uno estuve sangrando, a pesar de eso no podía evitar recordar el placer que había sentido, una y otra vez, ademas de una excitación que nunca había sentido antes, ni cuando había jugado con mi padre, el no se atrevió a proponer nada en esos días, tan sólo me preguntaba que ¿Que tal estas? Yo le respondía que mejor y sin darme cuenta, a mi padre se le acabaron las vacaciones.
Habían pasado tres o cuatro días desde el día de mi cumpleaños, no había pasado nada, mas por miedo por mi parte que por otra cosa, pero cada vez estaba más salido, mi padre llevaba dos días trabajando y el aburrimiento era insoportable, a pesar del tiempo, no se me iba de la cabeza "el regalo" que tuve el día de mi cumpleaños, ya me había hecho varias pajas recordándolo, pero al lado de lo que sentí ese día me resultaban una mierda.
Así que a pesar del miedo que tenía, mi salidez pudo más y decidí que de ese día no pasaba, quería poner cachondo a mi padre, pero no sabía bien como hacerlo, pensé muchas cosas pero después de un rato me parecieron tonterías, al final busque los slip que me quedaban más pequeños, unos que eran de hacía unos años y que ya ni me ponía, me mire delante del espejo y la verdad es que enseñaba casi mas que tapaba así que dije que eran los perfectos.
Desde que los elegí hasta que llego mi padre se me hizo una eternidad, pero la espera mereció la pena, cuando llego estaba en el sofá viendo la tele, me levanté para saludarle y se le fueron los ojos. Una cosa que no entendía y me había preguntado varias veces, es que le excitaba a mi padre de mi, fisicamente sabía que no era nada del otro mundo, era un poco más alto que mi padre pero muy delgado, se me notaban las costillas, ademas mi pene era pequeño y ridículo en comparación con mi padre, ni siquiera tenía barba y los pocos pelos que tenía eran en el pubis, ademas llevaba unas gafas de pasta horribles que no ayudaban nada. Pero como dije antes fue verme y se le pusieron unos ojos de lascivia que casi hizo que me corriera en el momento.
 
Me arrimé a el para darle un beso en la mejilla y roce aposta mi pene con su mano, mi padre se puso rígido y soltó de golpe la mochila, llevaba todo el día trabajando y venía con el mono puesto, olía a sudor y eso me ponía más burro, me miró de arriba abajo y me empalmé a una velocidad que me sorprendió, el slip era tan pequeño que mi polla aunque no era grande se me salía por arriba, no tuve ni que hablar.
Teníais que haber visto a la velocidad que se desnudo mi padre, estaba tan empalmado que le costó hasta quitarse los calzoncillos, le cogí de la mano y le llevé hasta la mesa del salón, allí estaba el bote de aceite, a mi padre se le iluminó la cara, le lleve al baño mientras no paraba de mirar su polla, joder el bamboleo al andar era superior a mi, sentía calor por todo el cuerpo, me metí en la bañera me apoye y recuerdo que puse el culo en pompa.
Sentía a mi padre jadear antes de empezar a hacer nada todavía, me le quedé mirando mientras echaba el aceite en la mano y en su polla, yo estaba tan excitado que me faltaba el aire, empezó a meterme los dedos y a jugar con mi culo, ya estaba perdiendo el control de mi cuerpo y apenas estábamos comenzando, esta vez intente volver la cabeza para ver como lo hacía cuando vi que arrimaba su polla a mi culo me puse rígido entonces la sentí en mi culo.
Joder que dolor sentí, el mismo dolor, como si me cortaran con un cuchillo, le dije a mi padre que despacio despacio, se la agarre para que entrara más despacio y el dolor se mitigó un poco, entonces volvió la sensación de la primera vez, un placer insoportable, sentía a mi padre entrando y saliendo de mi, sentía y oía sus huevazos rebotando contra mi, esta vez quería sentirlo todo, mi padre agarrándome de la cintura con las dos manos sentía su polla dentro de mi, no tarde mucho en sentir las oleadas de placer de la primera vez, volví a eyacular sin ni siquiera haberme tocado, mi padre seguía y yo gritaba no podía controlarme, otra vez sentí que se me doblaban las piernas mi padre también se dio cuenta y me sujeto y al final la misma sensación no se explicarla, de perder la noción el conocimiento, de extasis.
Sentí otra vez las convulsiones de la polla de mi padre, le dije que no la sacara pero no me salían las palabras, supliqué para que no parara, mi padre me hizo caso y siguió y....... no recuerdo bien el tiempo, perdí completamente la noción de la realidad y del tiempo no sé cuanto estuvimos, cuando sentí correrse otra vez a mi padre ma caí de rodillas, mi padre se tuvo que sentar en el borde de la bañera, estaba completamente congestionado y fuera de sí, yo me di la vuelta y me tumbe en la bañera estaba completamente exahusto.
Al poco tiempo sentía como me salía líquido del culo, a pesar de que sentía dolor y malestar como la otra vez, estaba tan satisfecho que no me importó, pensé que si ese era el peaje que tenía que pagar bienvenido sea. Tardamos unos minutos en recuperarnos un poco, estaba todo muy sucio, así que cuando me recupere un poco cogía la alcachofa de la ducha y limpie la bañera, luego me limpie yo un poco las piernas y el culo y luego fui donde mi padre. El no paraba de mirarme y aunque no estaba empalmado seguía morcillona.
A pesar de estar destrozado, la atracción que sentía por esa polla hizo que se la limpiara, primero le di una ducha, luego la enjaboné y luego la aclaré a conciencia, mi padre echaba la cabeza para atrás mientras gemía, no llegó a correrse pero los dos lo disfrutamos.
 
Después de casi dos meses sin verla, un fin de semana antes de comenzar el instituto quedé a comer con mi madre, se la veía contenta, me estuvo contando lo que habían hecho y por un momento me sentí triste, habían hecho un montón de cosas y ni siquiera me había dicho si querría pasar las vacaciones con ellos. Llevaba un vestido ajustado y corto, la verdad es que mi madre era guapa y tenía un tipazo, entonces sentí una punzada de orgullo -¿Bueno algo bueno tendré yo cuando mi padre se ha olvidado de ella?
Efectivamente, desde que empezamos mi padre y yo, no volvió a hablar de ella, ademas el carácter le cambió, antes triste y poco hablador, últimamente estaba contento y hablaba conmigo de cualquier cosa. Cuando me pregunto que tal nos había ido el verano se sorprendió cuando dije -Muy bien nos lo hemos pasado muy bien.-
Mi madre se quedó extrañada, creo sobretodo por que me salió una sonrisa que pocas veces me había visto, me dí cuenta que por primera vez en muchos años era feliz. Cuando nos despedimos no sentí la pena de otras veces, ni el sentimiento de nostalgia de las despedidas anteriores.
Cuando llego a casa mi padre me pregunto -¿Que tal estaba? Yo, no mi madre, antes siempre preguntaba por ella, me di cuenta que gracias a mi se estaba olvidando de ella, de hecho enseguida cambiamos de tema y al poco tiempo ya estábamos desnudos y jugando, a veces nos tirábamos horas jugando, estábamos aprendiendo y cada día se nos ocurrían cosas nuevas, para mi sorpresa a mi padre le encantaba chupármela, no me gustaba la sensación del bigote y el se lo afeitó, creo que no le recordaba sin bigote. También le encantaba jugar con mi ano y meterme dedos, a mi me volvía loco. Como os dije cada día era descubrir algo nuevo, era nuestra principal actividad padre-hijo, mi obsesión seguía siendo la polla de mi padre, no me importaba pasarme el tiempo que fuera acariciandola, el primero en hacer una mamada como dije fue mi padre, pero la idea me encantó, ese mismo día hice mi primera mamada, las primeras no muy buenas, pero la sensación me gustó tanto que me hice adicto a la polla y al semen de mi padre.
Lo que más me sorprendió era la comunicación con mi padre, nos decíamos lo que más nos gustaba y lo que no y cambiábamos para agradar al otro, no discutíamos por nada y la única tensión que había en casa era la sexual.
El instituto comenzó y me pasaba las clases pensando en lo que hacía con mi padre, en las situaciones vividas, había veces que tenía tales empalmadas que lo llegaba pasar mal. Mis notas seguía siendo igual de malas a pesar de repetir curso, así que hablándolo con mi padre llegamos a una solución.
El se haría autónomo, iba a trabajar para varios seguros y así tendría trabajo asegurado, el sería su propio jefe y yo trabajaría con el como empleado con un sueldo. Se me dio mejor que el colegio, enseguida empece a realizar pequeñas tareas que le facilitaban el trabajo a mi padre, nos empezó a ir muy bien y el dinero dejo de ser un problema.
Pasábamos todo el día juntos y éramos la pareja perfecta, nos compenetrábamos en el trabajo, en el día a día y en lo sexual era increíble. A mi nunca me dolía la cabeza, siempre estaba dispuesto, yo disfrutaba como un loco, la penetración dejo de ser dolorosa excepto por unos pocos segundos y luego un placer a veces hasta insoportable, el sexo era nuestro hobby, nuestro deporte y nuestra afición compartida padre-hijo.
 
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Llegamos a tener tal compenetración que le preguntaba cosas de la vida sexual de mi madre y el me contaba sin cortarse, lo que he escrito en el anterior párrafo "nunca me dolía la cabeza, siempre estaba dispuesto" son palabras textuales suyas.
Según cumplía años la líbido se me disparó aun más, acabamos compartiendo cama y eso también fomentaba nuestras calenturas, a mi el tiempo me trató bien, cuando paso la adolescencia mejoré fisicamente, obedecía a mi padre en todo lo que me pedía, por ejemplo en depilarme el cuerpo entero, a mi padre no le gustaba que tuviera pelo y no dudábamos en hacer cualquier cosa que se nos viniera a la cabeza.
Con el tiempo aprendimos cosas que luego nos hacían el sexo más fácil, no os riais pero las lavativas se volvieron habituales en nuestra casa. Mi padre tenia una pera de esas medio naranjas/rojas que antiguamente había en todas las casas, no me pregunteis para que. Nosotros la usábamos para limpiarme bien y que la penetración fuera menos desagradable.
Nuestros sitios favoritos empezaron a ser la cama y el sofá y la postura favorita mía era la del misionero y la de mi padre que me pusiera a cuatro patas, me decía que le encantaba verme el culo desde esa perspectiva.
Treinta años me pasaron como un suspiro, un infarto se lo llevó y yo me quedé completamente sólo. Mi hermano dejo de tener contacto con nosotros prácticamente después del divorcio de mis padres y mi madre se fue alejando de mi hasta casi ni hablarnos en varios años, a pesar de que lo intente varias veces.
Sin amigos y sin familia y tan solo con un trabajo que me recordaba continuamente a mi padre. Empecé a frecuentar redes sociales para ver si alguien estaba en mi situación, para poder hablar con alguien y desahogarme, la mayoría sólo querían que les contara los detalles morbosos, otros intentaban etiquetarme; Hetero, homo, pasivo, activo.
Mi vida sexual pasó de 100 a 0 en un instante, no se me da bien relacionarme y las pocas veces que he quedado con alguien he tenido malas experiencias.
En palabras de este amigo con 45 se acabo su vida.
 
Increíbles los relatos, me ha encantado y deseando leer alguno más, saludos.
 
Lo primero antes de nada, dar las gracias a todos los que me habéis escrito, la verdad es que me alegra saber que mis relatos gustan.
Se de más casos de relación entre padre e hijos, cosa que me extrañó al principio por que mis intereses iban en la relación madre/hijo, pero uno es demasiado asqueroso, sucio, no se ni como definirlo para contarlo, ya imaginareis por qué.
Sin embargo gracias a estos relatos he conocido a varias personas que me han contado historias flipantes, no se si serán verdad, pero que coinciden en bastantes cosas. Lo que voy a contar es una historia inventada pero se basa en los deseos y fantasías que me han contado. Intentaré hacerlo lo mejor posible, espero que os guste.
 
Soy un tío español y hetero de más de 50 años, vivo en una gran ciudad con mi mujer de más de 50 también, con mi hija de 16 años y con mi hijo de 18, los dos trabajamos y la verdad es que económicamente nos va bastante bien, podría decir que mi vida es bastante buena sino fuera por una cosa. Que apenas follo, llevo treinta años con la misma mujer, nunca le he sido infiel, hemos tenido una vida sexual buena, pero desde que empezó con la menopausia apenas follamos una vez al mes. Para mi desgracia yo estoy sano y me cuido así que a mi las ganas no se me han quitado.
Como la mayoría en mi situación lo primero que pensé es en tirar los trastos a lo que tenía más a mano, las compañeras de trabajo, enseguida me lié con una MILF, divorciada y madre de dos hijos, al principio todo bien hasta que a los tres meses más o menos se volvió loca, quería quedar a todas horas, a mi me entró el agobio y al final la tuve que bloquear. Todavía la rehuyo cuando la veo por la oficina.
La segunda otra MILF, pero esta vez casada como yo, en principio no debería haber tenido problemas, pero después de unos seis meses también se volvió loca, quería dejar a su marido y empezar conmigo. Tardé cerca de tres mese en convencerla de que lo mejor era dejarlo y tan amigos.
El caso es que yo seguía salido perdido pero decidí que los cuernos no era lo mío, así que un día pasó lo inevitable, no recuerdo el día sólo que acababa de llegar al trabajo, entré en casa y no había nadie, fui a mi habitación a cambiarme para ir al gimnasio y entonces la ví. mi hija estaba en su habitación solo llevaba un tanga y estaba con las tetas al aire. Madre mía en ese momento pensé que era el peor padre del mundo, pero joder como estaba la niña. Estaba pensando en eso cuando ella se dio cuenta y me dijo ¡Papaaá no seas guarro! fue hacia la puerta y la cerró.
No se habló nunca de eso pero desde ese día dejé de mirar a mi hija de la misma forma, empece a espiarla sin que se diera cuenta, era fácil pues muchas veces iba ligera de ropa y otras directamente no cerraba la puerta del baño ni de la ducha.
Se que soy mal padre, pero me empecé a pajear fantaseando con mi hija y aprovechaba cualquier ocasión para ello. No se cuanto tiempo pasó, una tarde que volvía del trabajo oí la ducha del baño de mis hijos y como otras veces fui a espiar, era fácil, desde un ángulo de la puerta era fácil ver la ducha por el espejo del baño sin que te vieran a ti. Desde hacía unos meses lo que más agradecía a mi mujer es que hubiera cambiado la mampara de la ducha por una de cristal, que vistas por dios.
Me acerqué al baño con la mano en mi polla sin hacer ruido y cuando miré para mi sorpresa no estaba mi hija, sino mi hijo y como buen adolescente ya sabéis lo que se estaba haciendo. Estaba con los ojos medio cerrados y se estaba haciendo un pajote, no pude evitar quedarme a mirar, no se que me pasó por la cabeza nunca me había fijado en ningún tio pero no podía dejar de mirar a mi hijo pajeándose, de pronto vi como empezaba a gemir y las piernas se le empezaron a doblar y ví como el chorro de semen salía disparado al cristal de la mampara.
No se dio ni cuenta que le estaba mirando, pero para mi sorpresa yo estaba completamente empalmado, os diría otra cosa, pero aquello me hizo sentir mal, no se explicarlo pero en ese momento pensé que algo raro me estaba pasando.
Nunca me había fijado en ningún hombre, bueno si en las duchas del gimnasio siempre te fijas en las pollas de otros, pero os juro que nunca había pensado en hombres ni había sentido atracción por ellos.
Como os he dicho al principio, mi hijo tenía 18 años, universitario y deportista como su padre, era guapete y tenía una medio novieta que era un bombón y si también me había fijado en ella las pocas veces que habíamos coincidido, jode que modelitos me llevaba la niña y que suerte tenía el cabrón de mi hijo, había pensado siempre que la veía.
Intenté no pensar más en eso, pero la imagen de la polla de mi hijo eyaculando no se me iba de la cabeza, empecé a pensar en mi hijo follándose a la novia y en la suerte que tenía, jode mi hijo tenía una buena polla, mas grande que la mía, me sorprendió el tamaño y que era muy recta, la mía se doblaba hacia arriba, la suya me recordó a un palo.
Empecé a pensar cosas que creo que a la mayoría de los padre no se le pasarían ni por la cabeza ¿habrá visto mi mujer la polla que tiene su hijo? ¿A lo mejor con el le entran más ganas de follar?
No lo niego empecé a visitar páginas porno con temática incestuosa y creo que empece a obsesionarme con el tema, fantaseaba con situaciones en que follábamos toda la familia, me masturbaba todos los días y hasta visitaba páginas porno en el trabajo.
 
Soy un tío español y hetero de más de 50 años, vivo en una gran ciudad con mi mujer de más de 50 también, con mi hija de 16 años y con mi hijo de 18, los dos trabajamos y la verdad es que económicamente nos va bastante bien, podría decir que mi vida es bastante buena sino fuera por una cosa. Que apenas follo, llevo treinta años con la misma mujer, nunca le he sido infiel, hemos tenido una vida sexual buena, pero desde que empezó con la menopausia apenas follamos una vez al mes. Para mi desgracia yo estoy sano y me cuido así que a mi las ganas no se me han quitado.
Como la mayoría en mi situación lo primero que pensé es en tirar los trastos a lo que tenía más a mano, las compañeras de trabajo, enseguida me lié con una MILF, divorciada y madre de dos hijos, al principio todo bien hasta que a los tres meses más o menos se volvió loca, quería quedar a todas horas, a mi me entró el agobio y al final la tuve que bloquear. Todavía la rehuyo cuando la veo por la oficina.
La segunda otra MILF, pero esta vez casada como yo, en principio no debería haber tenido problemas, pero después de unos seis meses también se volvió loca, quería dejar a su marido y empezar conmigo. Tardé cerca de tres mese en convencerla de que lo mejor era dejarlo y tan amigos.
El caso es que yo seguía salido perdido pero decidí que los cuernos no era lo mío, así que un día pasó lo inevitable, no recuerdo el día sólo que acababa de llegar al trabajo, entré en casa y no había nadie, fui a mi habitación a cambiarme para ir al gimnasio y entonces la ví. mi hija estaba en su habitación solo llevaba un tanga y estaba con las tetas al aire. Madre mía en ese momento pensé que era el peor padre del mundo, pero joder como estaba la niña. Estaba pensando en eso cuando ella se dio cuenta y me dijo ¡Papaaá no seas guarro! fue hacia la puerta y la cerró.
No se habló nunca de eso pero desde ese día dejé de mirar a mi hija de la misma forma, empece a espiarla sin que se diera cuenta, era fácil pues muchas veces iba ligera de ropa y otras directamente no cerraba la puerta del baño ni de la ducha.
Se que soy mal padre, pero me empecé a pajear fantaseando con mi hija y aprovechaba cualquier ocasión para ello. No se cuanto tiempo pasó, una tarde que volvía del trabajo oí la ducha del baño de mis hijos y como otras veces fui a espiar, era fácil, desde un ángulo de la puerta era fácil ver la ducha por el espejo del baño sin que te vieran a ti. Desde hacía unos meses lo que más agradecía a mi mujer es que hubiera cambiado la mampara de la ducha por una de cristal, que vistas por dios.
Me acerqué al baño con la mano en mi polla sin hacer ruido y cuando miré para mi sorpresa no estaba mi hija, sino mi hijo y como buen adolescente ya sabéis lo que se estaba haciendo. Estaba con los ojos medio cerrados y se estaba haciendo un pajote, no pude evitar quedarme a mirar, no se que me pasó por la cabeza nunca me había fijado en ningún tio pero no podía dejar de mirar a mi hijo pajeándose, de pronto vi como empezaba a gemir y las piernas se le empezaron a doblar y ví como el chorro de semen salía disparado al cristal de la mampara.
No se dio ni cuenta que le estaba mirando, pero para mi sorpresa yo estaba completamente empalmado, os diría otra cosa, pero aquello me hizo sentir mal, no se explicarlo pero en ese momento pensé que algo raro me estaba pasando.
Nunca me había fijado en ningún hombre, bueno si en las duchas del gimnasio siempre te fijas en las pollas de otros, pero os juro que nunca había pensado en hombres ni había sentido atracción por ellos.
Como os he dicho al principio, mi hijo tenía 18 años, universitario y deportista como su padre, era guapete y tenía una medio novieta que era un bombón y si también me había fijado en ella las pocas veces que habíamos coincidido, jode que modelitos me llevaba la niña y que suerte tenía el cabrón de mi hijo, había pensado siempre que la veía.
Intenté no pensar más en eso, pero la imagen de la polla de mi hijo eyaculando no se me iba de la cabeza, empecé a pensar en mi hijo follándose a la novia y en la suerte que tenía, jode mi hijo tenía una buena polla, mas grande que la mía, me sorprendió el tamaño y que era muy recta, la mía se doblaba hacia arriba, la suya me recordó a un palo.
Empecé a pensar cosas que creo que a la mayoría de los padre no se le pasarían ni por la cabeza ¿habrá visto mi mujer la polla que tiene su hijo? ¿A lo mejor con el le entran más ganas de follar?
No lo niego empecé a visitar páginas porno con temática incestuosa y creo que empece a obsesionarme con el tema, fantaseaba con situaciones en que follábamos toda la familia, me masturbaba todos los días y hasta visitaba páginas porno en el trabajo
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Soy un tío español y hetero de más de 50 años, vivo en una gran ciudad con mi mujer de más de 50 también, con mi hija de 16 años y con mi hijo de 18, los dos trabajamos y la verdad es que económicamente nos va bastante bien, podría decir que mi vida es bastante buena sino fuera por una cosa. Que apenas follo, llevo treinta años con la misma mujer, nunca le he sido infiel, hemos tenido una vida sexual buena, pero desde que empezó con la menopausia apenas follamos una vez al mes. Para mi desgracia yo estoy sano y me cuido así que a mi las ganas no se me han quitado.
Como la mayoría en mi situación lo primero que pensé es en tirar los trastos a lo que tenía más a mano, las compañeras de trabajo, enseguida me lié con una MILF, divorciada y madre de dos hijos, al principio todo bien hasta que a los tres meses más o menos se volvió loca, quería quedar a todas horas, a mi me entró el agobio y al final la tuve que bloquear. Todavía la rehuyo cuando la veo por la oficina.
La segunda otra MILF, pero esta vez casada como yo, en principio no debería haber tenido problemas, pero después de unos seis meses también se volvió loca, quería dejar a su marido y empezar conmigo. Tardé cerca de tres mese en convencerla de que lo mejor era dejarlo y tan amigos.
El caso es que yo seguía salido perdido pero decidí que los cuernos no era lo mío, así que un día pasó lo inevitable, no recuerdo el día sólo que acababa de llegar al trabajo, entré en casa y no había nadie, fui a mi habitación a cambiarme para ir al gimnasio y entonces la ví. mi hija estaba en su habitación solo llevaba un tanga y estaba con las tetas al aire. Madre mía en ese momento pensé que era el peor padre del mundo, pero joder como estaba la niña. Estaba pensando en eso cuando ella se dio cuenta y me dijo ¡Papaaá no seas guarro! fue hacia la puerta y la cerró.
No se habló nunca de eso pero desde ese día dejé de mirar a mi hija de la misma forma, empece a espiarla sin que se diera cuenta, era fácil pues muchas veces iba ligera de ropa y otras directamente no cerraba la puerta del baño ni de la ducha.
Se que soy mal padre, pero me empecé a pajear fantaseando con mi hija y aprovechaba cualquier ocasión para ello. No se cuanto tiempo pasó, una tarde que volvía del trabajo oí la ducha del baño de mis hijos y como otras veces fui a espiar, era fácil, desde un ángulo de la puerta era fácil ver la ducha por el espejo del baño sin que te vieran a ti. Desde hacía unos meses lo que más agradecía a mi mujer es que hubiera cambiado la mampara de la ducha por una de cristal, que vistas por dios.
Me acerqué al baño con la mano en mi polla sin hacer ruido y cuando miré para mi sorpresa no estaba mi hija, sino mi hijo y como buen adolescente ya sabéis lo que se estaba haciendo. Estaba con los ojos medio cerrados y se estaba haciendo un pajote, no pude evitar quedarme a mirar, no se que me pasó por la cabeza nunca me había fijado en ningún tio pero no podía dejar de mirar a mi hijo pajeándose, de pronto vi como empezaba a gemir y las piernas se le empezaron a doblar y ví como el chorro de semen salía disparado al cristal de la mampara.
No se dio ni cuenta que le estaba mirando, pero para mi sorpresa yo estaba completamente empalmado, os diría otra cosa, pero aquello me hizo sentir mal, no se explicarlo pero en ese momento pensé que algo raro me estaba pasando.
Nunca me había fijado en ningún hombre, bueno si en las duchas del gimnasio siempre te fijas en las pollas de otros, pero os juro que nunca había pensado en hombres ni había sentido atracción por ellos.
Como os he dicho al principio, mi hijo tenía 18 años, universitario y deportista como su padre, era guapete y tenía una medio novieta que era un bombón y si también me había fijado en ella las pocas veces que habíamos coincidido, jode que modelitos me llevaba la niña y que suerte tenía el cabrón de mi hijo, había pensado siempre que la veía.
Intenté no pensar más en eso, pero la imagen de la polla de mi hijo eyaculando no se me iba de la cabeza, empecé a pensar en mi hijo follándose a la novia y en la suerte que tenía, jode mi hijo tenía una buena polla, mas grande que la mía, me sorprendió el tamaño y que era muy recta, la mía se doblaba hacia arriba, la suya me recordó a un palo.
Empecé a pensar cosas que creo que a la mayoría de los padre no se le pasarían ni por la cabeza ¿habrá visto mi mujer la polla que tiene su hijo? ¿A lo mejor con el le entran más ganas de follar?
No lo niego empecé a visitar páginas porno con temática incestuosa y creo que empece a obsesionarme con el tema, fantaseaba con situaciones en que follábamos toda la familia, me masturbaba todos los días y hasta visitaba páginas porno en el trabajo.
Con ganas de la continuación.
 
Al poco de lo último que he contado me pasó algo que cada vez que lo recuerdo se me puso dura y que fue el detonante de lo que pasaría unos meses después. Era sábado por la mañana y me iba a hacer la compra, oi a mi mujer y a mi hijo hablando en "nuestro baño" y fui para ver si querían que comprara algo en especial. Antes e entrar vi una escena que me hizo tener una erección como hacía años que no tenía.
mi mujer estaba meando y mi hijo estaba justo delante de ella, a escasos centímetros, no paraba de mirarle el coño y a ella no parecía importarle, lo mejor fue cuando cogió el papel higiénico y comenzó a limpiarse, podía ver a mi hijo que no la quitaba ojo, incluso juraría que pude distinguir su empanada, jode no me lo podía creer, que situación.
Por primera vez en mi vida pensé que podría cumplir una de mis fantasías, tener una familia incestuosa, estaba convencido que al igual que yo, mi mujer se había dado cuenta de donde miraba su hijo y de la empalmada que tenía. El problema es que era más fácil fantasear que intentar llevarlo a cabo. Estuve. varios días dando vueltas a mi cabeza, intentando sacar la conversación con m i mujer, pero no había manera, siempre que intentaba sacar el tema, ella cambiaba de conversación o directamente ni contestaba.
Como por ahí no vi progresos lo intenté con la otra parte, empece a vigilar a mi hijo, me di cuenta que lo de espiar a la familia debía ser genético, siempre que podía le echaba un ojo a su madre, cosa que me extrañaba, teniendo a su hermana que a mi entender estaba mucho más buena que su madre. El caso es que pensé que mi descubrimiento me ayudaría a idear un plan, sólo el hecho de planearlo hacía que me pusiera burrísimo, si siempre he sido de paja diaria, a raíz de eso había días que caían dos.
Estuve días sin poder avanzar nada, no encontraba la forma, hasta que un fin de semana se me dio la ocasión de manera fortuita. Estábamos los cuatro viendo una peli en el salón, mi mujer se había tumbado en mi regazo y mi hijo estaba en el sofá de al lado, mi hija tumbada en su pfff o como se llame, que es donde la gusta ponerse, el caso es que era principios de verano y hacía bastante calor, mi hija iba ligera de ropa al igual que mi mujer, llevaba una camiseta larga de manga corta y al rato se quedo dormida. La verdad es que estaba tan absorto viendo la peli, que no me di cuenta de que mi hijo estaba más pendiente de su madre que de lo que estábamos viendo, entonces me fijé, disimuladamente hice como que la acariciaba y comencé a subirla la camiseta hasta que casi la tenía por la cintura, yo mientras disimulaba y hacía que no me daba cuenta, pero mi hijo ya ni siquiera hacía por ver la película, mi mujer llevaba puesto un tanga y me imagine la visión que tendría.
Ahí estaba mi oportunidad, cuando me percaté que estaba mirándola, me giré a mirarle, el ni se dio cuenta, seguí mirando hasta que en un momento se percató, se quedó helado, entonces lejos de enfadarme o tapar a su madre, le sonreí. Tendríais que haber visto la cara de asombro, en ese momento creo que no comprendía nada, hice como que seguía viendo la película mientras acariciaba el culo de su madre, el enseguida volvió a mirarla, le hice ver que sabía que la miraba pero que a mi o me importaba. La trampa ya estaba tendida.
 
Cuando acabo la película mi mujer se despertó medio dormida y dijo que se iba a la cama, mi hija dijo lo mismo y al final nos quedamos el y yo. Es un chico muy hablador, pero esa noche recuerdo que se pasó varios minutos sin abrir la boca, para romper el hielo le pregunte por su novia, me dijo que -Se había ido de fin de semana con sus padres- No se si no quise o es que no pude aguantar, el caso es que enseguida le dije
-Jode te has puesto las botas con tu madre-
No supo que contestarme, se puso rojo como un tomate, yo seguí -Ya me he fijado que también la disfrutas cuando esta en el baño-
Seguía sin contestar, rojo y creo que no sabía ni que hacer, entonces le solté -No sé como te puede gustar tu madre teniendo el pibón que tienes por novia-
Aquello creo que le despertó y me contestó -Papaaa no digas burradas-
-Joe que me he dado cuenta de como la miras y donde, no pasa nada es normal a tu edad-
Teníais que haber visto la cara de flipar que tenía, no solo no me había enfadado ni le había regañado, sino que le estaba justificando. Ya no estaba rojo pero seguía con cara de asombro, yo no pensaba perder una ocasión, que ni en mis mejores sueños se me habría ocurrido y seguí
-Lo mejor es que a tu madre no le molesta, lo mismo hasta la gusta, porque no hace nada por taparse-
Hacía un par de años que había tenido la primera "charla sexual" padre-hijo, pero fue lo típico de ten cuidado, usa protección, asegúrate no sea que te metas en un problema.... Vamos la típica charla, pero esa noche lo estaba disfrutando, el no sabía que decir, callado, pero tampoco me rebatía nada, yo seguía como si hablando como si fuera nomás normal del mundo, hasta que al no contestar ya le tuve que preguntar -¿No tienes nada que decir?-
-Es que no se que decir ¿Desde cuando te había dado cuenta?-
-Un año- Mentí, al ver que el no decía nada le pregunte -¿Cuanto llevas en realidad?-
-Desde los 13 años más o menos, no se que me pasa, pero es que fue la primera mujer que vi desnuda-
Me sorprendió muchísimo su confesión, jode que momento, como lo estaba disfrutando, estaba tan excitado que me empalmé casi sin darme cuenta, yo seguí con el interrogatorio. -¿Y en que piensas cuando la ves desnuda?-
Se quedó callado, no supo o no quiso contestarme, entonces como vi que había sido demasiado directo intente suavizar. -Bueno es normal, a tu edad con las hormonas y ademas somos tíos-
Os repito que ni en mis mejores sueños se me hubiera ocurrido algo como lo que estaba pasando -Ademas creo que a tu madre la gusta, si no ya te habría echado la bronca-
Como estaba disfrutando, empezaba a sentir el líquido preseminal en mis calzoncillos, jode que cachondo me estaba poniendo, entonces me preguntó -¿Tu a tu madre también la veías desnuda?-
Me reí, le dije -Yo es que era más de tías, que estaban muy buenas jeje-
El se rió por primera vez, la verdad es que no quería forzar más la situación y le dije que nos fuéramos a la cama que ya era tarde, el asintió. Esa noche intenté follarme a la parienta y como ya os imaginareis, me soltó un bufido al despertarla que no me quedó más remedio que hacerme una paja.
 
Cuando acabo la película mi mujer se despertó medio dormida y dijo que se iba a la cama, mi hija dijo lo mismo y al final nos quedamos el y yo. Es un chico muy hablador, pero esa noche recuerdo que se pasó varios minutos sin abrir la boca, para romper el hielo le pregunte por su novia, me dijo que -Se había ido de fin de semana con sus padres- No se si no quise o es que no pude aguantar, el caso es que enseguida le dije
-Jode te has puesto las botas con tu madre-
No supo que contestarme, se puso rojo como un tomate, yo seguí -Ya me he fijado que también la disfrutas cuando esta en el baño-
Seguía sin contestar, rojo y creo que no sabía ni que hacer, entonces le solté -No sé como te puede gustar tu madre teniendo el pibón que tienes por novia-
Aquello creo que le despertó y me contestó -Papaaa no digas burradas-
-Joe que me he dado cuenta de como la miras y donde, no pasa nada es normal a tu edad-
Teníais que haber visto la cara de flipar que tenía, no solo no me había enfadado ni le había regañado, sino que le estaba justificando. Ya no estaba rojo pero seguía con cara de asombro, yo no pensaba perder una ocasión, que ni en mis mejores sueños se me habría ocurrido y seguí
-Lo mejor es que a tu madre no le molesta, lo mismo hasta la gusta, porque no hace nada por taparse-
Hacía un par de años que había tenido la primera "charla sexual" padre-hijo, pero fue lo típico de ten cuidado, usa protección, asegúrate no sea que te metas en un problema.... Vamos la típica charla, pero esa noche lo estaba disfrutando, el no sabía que decir, callado, pero tampoco me rebatía nada, yo seguía como si hablando como si fuera nomás normal del mundo, hasta que al no contestar ya le tuve que preguntar -¿No tienes nada que decir?-
-Es que no se que decir ¿Desde cuando te había dado cuenta?-
-Un año- Mentí, al ver que el no decía nada le pregunte -¿Cuanto llevas en realidad?-
-Desde los 13 años más o menos, no se que me pasa, pero es que fue la primera mujer que vi desnuda-
Me sorprendió muchísimo su confesión, jode que momento, como lo estaba disfrutando, estaba tan excitado que me empalmé casi sin darme cuenta, yo seguí con el interrogatorio. -¿Y en que piensas cuando la ves desnuda?-
Se quedó callado, no supo o no quiso contestarme, entonces como vi que había sido demasiado directo intente suavizar. -Bueno es normal, a tu edad con las hormonas y ademas somos tíos-
Os repito que ni en mis mejores sueños se me hubiera ocurrido algo como lo que estaba pasando -Ademas creo que a tu madre la gusta, si no ya te habría echado la bronca-
Como estaba disfrutando, empezaba a sentir el líquido preseminal en mis calzoncillos, jode que cachondo me estaba poniendo, entonces me preguntó -¿Tu a tu madre también la veías desnuda?-
Me reí, le dije -Yo es que era más de tías, que estaban muy buenas jeje-
El se rió por primera vez, la verdad es que no quería forzar más la situación y le dije que nos fuéramos a la cama que ya era tarde, el asintió. Esa noche intenté follarme a la parienta y como ya os imaginareis, me soltó un bufido al despertarla que no me quedó más remedio que hacerme una paja.
Deseando saber como evoluciona la situación
 
No me imaginé que fuera tan fácil establecer una relación de confianza así con mi hijo, empezaron las miradas y las sonrisas complices, cuando mi mujer iba al baño o se iba a quitar la ropa, a veces le hacía una señal con la vista y el iba corriendo a mirar. Lo que más me gustaba era aprovechar cuando se iba a duchar, me encantaba ver como mi hijo observaba a su madre mientras se duchaba.
Todo esto hizo que tuviéramos una relación casi más de colegas que de padre-hijo, a veces hacíamos bromas y un día le pregunte -¿Hata donde llegarías con tu madre? Si te dejara-
-Buffff, pues no se, la verdad es que no lo había pensado- Me contestó.
Al poco tiempo ya habíamos metido a mi hija, su hermana, en las charlas morbosas, y tenía la misma opinión que yo, estaba buenísima. El me llamaba viejo verde y yo a el saladillo o pervertido, así que cada vez teníamos una relación más cercana, tan cercana que un día se atrevió a preguntarme que si me hacía pajas pensando en su hermana, le dije que si. -Yo se que tu también con tu madre-
Se me quedó mirando y me pregunto -¿Me has visto alguna vez?- Si le contesté -¿Y que te pareció?
La verdad es que me quedé sin palabras, y le contesté -Bien- Creo que a el no le convencionalistas la respuesta y siguió. -¿Pero te gusto?-
-¿El que?- Le respondí. -Verme haciéndome la paja-
-Si-. Me salió del alma contesté sin casi pensar. mi hijo me sonrió y no dijo nada, pero eso fue peor que si me hubiera contestado ¿Que estaría pensando?.
Pasaron unos días y mi salidez estaba al nivel más alto desde hacía muchísimo tiempo, las conversaciones con mi hijo empeoraban la situación. Una tarde de fin de semana nos quedamos los dos solos, mi mujer y mi hija habían ido a un centro comercial y volverían tarde, subimos de la piscina y una vez en casa nos quitamos el bañador, mi hijo me miró a la polla sin disimular y yo le empece a mirar la suya, jode no se como pero se me empezó a poner morcillona y el se dio cuenta.
Sin decir nada se fue a la ducha, yo no sabía bien que hacer pero al final le seguí, ya estaba metido en la ducha, me puse enfrente de el, comienzo a ducharse y me di cuenta que empezó a lavarse la polla, enseguida se le empezó a empalmar, jode yo también me estaba empalmando. Al final nos empezamos a pajear el fuera y yo dentro de la ducha, pero lo más morboso es que no dejábamos de mirarnos. El eyaculó enseguida, jode que lefazo, yo tarde algunos minutos más y el en vez de parar siguió pareándose, al final me corrí y al poco tiempo el se volvió a correr.
Estábamos los dos separados por la mampara, pero joder que morbazo, ninguno de los dos dijo nada, así que como no sabía que decir me fui a ducharme al otro baño.
 
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