Luna & Alex: confesiones calientes y preguntas sin vergüenza

Me parece una historia genial, y bravo por Luna que fue capaz de llegar donde de partida no esperaba. GENIAL

Creo tenéis una vida lleva y muy satisfactoria y podráis llegar donde queráis a estos respectos

Feliz Segundo de Pascua!!!!
 
Me parece una historia genial, y bravo por Luna que fue capaz de llegar donde de partida no esperaba. GENIAL

Creo tenéis una vida lleva y muy satisfactoria y podráis llegar donde queráis a estos respectos

Feliz Segundo de Pascua!!!!
💙 La verdad es que lo pasamos bien, disfrutamos y hay mucha confianza entre nosotros para ir avanzando.

Saludos!!
 
💙 Hoy me toca a mi contaros una historia con Luna una vez más como protagonista. Todo ocurrió en uno de nuestros viajes a Marruecos y creo que jamás he visto a Luna tan cachonda, con tantas ganas de follar. Por supuesto, cuando estamos follando está supercachonda, pero esa vez fue muy distinto, vino a mi con unas ganas de polla que nunca había visto nunca antes, ya que otra persona la había puesto a mil.

El asunto fue que en uno de nuestros viajes a Marruecos, después de una larga jornada de coche llegamos a un riad en el norte que era muy acogedor, muy tranquilo. Habría unas ocho o diez habitaciones que conectaban con un encantador patio interior de estilo árabe. Cuando llegamos, la señora de la recepción nos mostró el riad, ya que era un poco laberíntico. Al subir a nuestra habitación pasamos por una pequeña estancia con una camilla de masaje en su interior.

La persona que nos guiaba nos dijo que ofrecían servicios de masaje y Luna, que le encantan, decidió reservar un masaje relajante para esa misma tarde. Nos mostró la habitación, nos instalamos y nos pusimos cómodos, básicamente nos pusimos en ropa interior, ya que era agosto y hacía un calor tremendo.

Tras descansar un rato llegó la hora del masaje de Luna, así que se quitó el sujetador dejando libres sus grandes tetas y se puso un vestido suelto para ir a la sesión de masaje. Yo confieso que me quedé traspuesto en la cama de la habitación de lo cansado que estaba.

Pasada algo más de una hora, Luna llegó a la habitación. Estaba ruborizada, como roja del calor supuse, con aspecto de estar muy relajada. De inmediato se quitó el vestido y se quedó totalmente desnuda a excepción del tanga que escasamente cubría su coñito. Se acostó a mi lado y me dijo ¿quieres saber lo que me ha pasado?, con una cara de vicio que no os podéis ni imaginar.

Por supuesto, le dije que sí, y Luna empezó a contarme con todo detalle lo que le había pasado en su sesión de masaje. La masajista al parecer no trabajaba directamente en el riad, era una chica del pueblo a la que los distintos riad llamaban cuando algún cliente requería sus servicios. Era una chica joven, de unos veintipocos años, delgada, bastante guapa.

Cuando llegó Luna se quedó desnuda y se tumbó boca abajo en la camilla. La masajista encendió algo de incienso y empezó a masajear lentamente el cuerpo de mi mujer con aceites típicos marroquíes, desde el cuello hasta los pies, dedicando bastante tiempo a las piernas y a sus pies.

Pasado un buen rato la masajista le dijo a Luna que se diera la vuelta para masajear la parte delantera del cuerpo. Al principio Luna se sorprendió un poco, ya que normalmente cuando le dan masajes en nuestro lugar de residencia le tapan sus tetazas con una toalla para que se sienta más cómoda, pero este no fue el caso.

Empezó por los pies, piernas, abdomen... hasta que finalmente la masajista se puso delante de la cabeza de mi esposa y empezó primero a hacerle un masaje en la cabeza, en las sienes, cara, cuello... luego cuando Luna estaba totalmente relajada empezó a masajear la parte alta de su pecho, a la altura de las clavículas, hasta que finalmente sucedió algo que no tenía previsto... La masajista, como si fuera lo más normal del mundo (era algo que debía hacer habitualmente con todas sus clientas), empezó a masajear las tetas :tetas2: de Luna de forma increíble. Primero empezó a bajar con ambas manos por el centro, por el canalillo entre ambas tetas. Esto en principio ya empezó a poner cachonda a Luna, pero la cosa no se quedó allí.

Tras varias pasadas entre ambas tetas, la masajista abrió sus manos y empezó a ampliar sus movimientos. Las manos de la chica se posaron con firmeza y suavidad a la vez sobre los pechos de Luna, trabajando con movimientos lentos, circulares, profundos. Los pulgares trazaban caminos lentos mientras el resto de los dedos sostenían y presionaban con calma los pechos de Luna, haciendo que el calor se concentrara ahí, que su respiración se volviera agitada.

Tras unos minutos trabajando los pechos de Luna el masaje finalizó en ese punto, y el relato que me brindó también. Como me gusta morbosear sobremanera mi pregunta se hizo evidente: ¿si la masajista te hubiera empezado a tocar el coño, a masturbarte, te habrías dejado?, a lo que Luna me respondió que era muy posible que sí, que estaba muy excitada... vamos que lo que en realidad quería decirme era que claramente si, que habría dejado que esa masajista le hubiera masturbado hasta correrse. Yo, a la vista de lo cachonda que vino Luna no tengo duda, se habría dejado si o si... Es más, si el. masajista hubiera sido un tío creo que también se habría dejado masturbar.

Tras contarme lo sucedido os podéis imaginar como tenía yo la polla, dura como una piedra y dispuesta a darle gusto a Luna en todo lo que quisiera. Recuerdo una cosa que fue una pasada, cuando me contaba la historia le toqué el coño a Luna, le metí varios dedos y lo que encontré fue una auténtica delicia... no recuerdo haber visto nunca el coño de mi mujer tan mojado, era una auténtica locura, estaba chorreando de la excitación... estaba tan dilatada y mojada que podría haberse metido sin problema cualquier polla independientemente de su tamaño y grosor :polla2:

Y la actitud sexual de Luna estaba a la altura de lo mojado de su coño. Estaba como una auténtica perra. Lo primero que me dijo es que quería que la grabara mientras me la follaba, cosa que no es muy habitual en ella, yo soy más de grabarnos follando que Luna.

Pusimos el teléfono móvil a grabar desde un lateral de la cama, desde una mesilla que habíamos movido, y primero empezó a chuparme la polla. No estuvo mucho rato, ya que ella los preliminares ya los había disfrutado.

Tras mamarme la polla un rato me dijo que me la follara a lo perrito, a cuatro patas, pero me dijo como quería que me la follara exactamente para que se viera luego en la grabación. Primero me pidió que me la follara rápido, lo más rápido que pudiera, así que me la follé todo lo rápido que pude durante un rato, como un pequeño conejo follador.

Luego me dijo que siguiera en esa posición, pero que en lugar de follarla rápido lo hiciera lento, follándola a golpes secos, con toda mi fuerza, hasta el fondo, como si quisiera reventarla a pollazos con un golpeteo rítmico. Por supuesto, cumplí sus órdenes a rajatabla. Hacíamos mucho ruido. Seguramente que otros clientes del riad nos escucharon, ya que era muy tranquilo y no se escuchaba nada, salvo mi cuerpo golpeando contra el suyo.

Tras un rato empotrándola todo lo fuerte que pude yo estaba a punto de correrme, por lo que le dije que se pusiera boca arriba para descansar yo un poco y evitar correrme ya y empecé a comerle el coño, que os podéis imaginar como estaba de encharcado. Me da la impresión que si en ese momento hubiera entrado otro tío a la habitación y yo se lo hubiera pedido, se lo habría follado sin miramientos. Así estaba Luna... :love::love::love:

No duró mucho el asunto. Al cabo de un par de minutos Luna me dijo que se quería correr y se puso encima de mi a cabalgarme. Yo ya no estaba como para aguantar mucho sin correrme, pero por suerte Luna tampoco. Empezó a cabalgarme a saco, frotando su coño contra mi como a ella le gusta, y al cabo de un par de minutos se corrió entre gritos entrecortados.

Mi estratagema de comerle el coño había surtido su efecto y retrasó mi eyaculación, por lo que Luna tras correrse se sacó la polla y me dijo que me le corriera en su cara, en plan cerda total. Me chupó y pajeó la polla, y tras unos instantes me corrí en su cara y sus tetas, ante la atenta mirada de la cámara. Luego le pedí que no se limpiara mi semen y nos tumbamos en la cama a besarnos y acariciarnos.

Por supuesto, esa noche follamos otra vez y el recuerdo de ese magreo de tetas nos ha dado muy buenas sesiones de folleteo.

¿Qué os parece?¿Cómo os habríais follado vosotros a Luna? ¿Creéis que con el calentón habría hecho un trío?
Uffffffff q morbazoooooo 😈😈s. Me encantaria q le hicieran un masaje a sin a mi mujer uffffffffff
 
💙 Hoy me toca a mi contaros una historia con Luna una vez más como protagonista. Todo ocurrió en uno de nuestros viajes a Marruecos y creo que jamás he visto a Luna tan cachonda, con tantas ganas de follar. Por supuesto, cuando estamos follando está supercachonda, pero esa vez fue muy distinto, vino a mi con unas ganas de polla que nunca había visto nunca antes, ya que otra persona la había puesto a mil.

El asunto fue que en uno de nuestros viajes a Marruecos, después de una larga jornada de coche llegamos a un riad en el norte que era muy acogedor, muy tranquilo. Habría unas ocho o diez habitaciones que conectaban con un encantador patio interior de estilo árabe. Cuando llegamos, la señora de la recepción nos mostró el riad, ya que era un poco laberíntico. Al subir a nuestra habitación pasamos por una pequeña estancia con una camilla de masaje en su interior.

La persona que nos guiaba nos dijo que ofrecían servicios de masaje y Luna, que le encantan, decidió reservar un masaje relajante para esa misma tarde. Nos mostró la habitación, nos instalamos y nos pusimos cómodos, básicamente nos pusimos en ropa interior, ya que era agosto y hacía un calor tremendo.

Tras descansar un rato llegó la hora del masaje de Luna, así que se quitó el sujetador dejando libres sus grandes tetas y se puso un vestido suelto para ir a la sesión de masaje. Yo confieso que me quedé traspuesto en la cama de la habitación de lo cansado que estaba.

Pasada algo más de una hora, Luna llegó a la habitación. Estaba ruborizada, como roja del calor supuse, con aspecto de estar muy relajada. De inmediato se quitó el vestido y se quedó totalmente desnuda a excepción del tanga que escasamente cubría su coñito. Se acostó a mi lado y me dijo ¿quieres saber lo que me ha pasado?, con una cara de vicio que no os podéis ni imaginar.

Por supuesto, le dije que sí, y Luna empezó a contarme con todo detalle lo que le había pasado en su sesión de masaje. La masajista al parecer no trabajaba directamente en el riad, era una chica del pueblo a la que los distintos riad llamaban cuando algún cliente requería sus servicios. Era una chica joven, de unos veintipocos años, delgada, bastante guapa.

Cuando llegó Luna se quedó desnuda y se tumbó boca abajo en la camilla. La masajista encendió algo de incienso y empezó a masajear lentamente el cuerpo de mi mujer con aceites típicos marroquíes, desde el cuello hasta los pies, dedicando bastante tiempo a las piernas y a sus pies.

Pasado un buen rato la masajista le dijo a Luna que se diera la vuelta para masajear la parte delantera del cuerpo. Al principio Luna se sorprendió un poco, ya que normalmente cuando le dan masajes en nuestro lugar de residencia le tapan sus tetazas con una toalla para que se sienta más cómoda, pero este no fue el caso.

Empezó por los pies, piernas, abdomen... hasta que finalmente la masajista se puso delante de la cabeza de mi esposa y empezó primero a hacerle un masaje en la cabeza, en las sienes, cara, cuello... luego cuando Luna estaba totalmente relajada empezó a masajear la parte alta de su pecho, a la altura de las clavículas, hasta que finalmente sucedió algo que no tenía previsto... La masajista, como si fuera lo más normal del mundo (era algo que debía hacer habitualmente con todas sus clientas), empezó a masajear las tetas :tetas2: de Luna de forma increíble. Primero empezó a bajar con ambas manos por el centro, por el canalillo entre ambas tetas. Esto en principio ya empezó a poner cachonda a Luna, pero la cosa no se quedó allí.

Tras varias pasadas entre ambas tetas, la masajista abrió sus manos y empezó a ampliar sus movimientos. Las manos de la chica se posaron con firmeza y suavidad a la vez sobre los pechos de Luna, trabajando con movimientos lentos, circulares, profundos. Los pulgares trazaban caminos lentos mientras el resto de los dedos sostenían y presionaban con calma los pechos de Luna, haciendo que el calor se concentrara ahí, que su respiración se volviera agitada.

Tras unos minutos trabajando los pechos de Luna el masaje finalizó en ese punto, y el relato que me brindó también. Como me gusta morbosear sobremanera mi pregunta se hizo evidente: ¿si la masajista te hubiera empezado a tocar el coño, a masturbarte, te habrías dejado?, a lo que Luna me respondió que era muy posible que sí, que estaba muy excitada... vamos que lo que en realidad quería decirme era que claramente si, que habría dejado que esa masajista le hubiera masturbado hasta correrse. Yo, a la vista de lo cachonda que vino Luna no tengo duda, se habría dejado si o si... Es más, si el. masajista hubiera sido un tío creo que también se habría dejado masturbar.

Tras contarme lo sucedido os podéis imaginar como tenía yo la polla, dura como una piedra y dispuesta a darle gusto a Luna en todo lo que quisiera. Recuerdo una cosa que fue una pasada, cuando me contaba la historia le toqué el coño a Luna, le metí varios dedos y lo que encontré fue una auténtica delicia... no recuerdo haber visto nunca el coño de mi mujer tan mojado, era una auténtica locura, estaba chorreando de la excitación... estaba tan dilatada y mojada que podría haberse metido sin problema cualquier polla independientemente de su tamaño y grosor :polla2:

Y la actitud sexual de Luna estaba a la altura de lo mojado de su coño. Estaba como una auténtica perra. Lo primero que me dijo es que quería que la grabara mientras me la follaba, cosa que no es muy habitual en ella, yo soy más de grabarnos follando que Luna.

Pusimos el teléfono móvil a grabar desde un lateral de la cama, desde una mesilla que habíamos movido, y primero empezó a chuparme la polla. No estuvo mucho rato, ya que ella los preliminares ya los había disfrutado.

Tras mamarme la polla un rato me dijo que me la follara a lo perrito, a cuatro patas, pero me dijo como quería que me la follara exactamente para que se viera luego en la grabación. Primero me pidió que me la follara rápido, lo más rápido que pudiera, así que me la follé todo lo rápido que pude durante un rato, como un pequeño conejo follador.

Luego me dijo que siguiera en esa posición, pero que en lugar de follarla rápido lo hiciera lento, follándola a golpes secos, con toda mi fuerza, hasta el fondo, como si quisiera reventarla a pollazos con un golpeteo rítmico. Por supuesto, cumplí sus órdenes a rajatabla. Hacíamos mucho ruido. Seguramente que otros clientes del riad nos escucharon, ya que era muy tranquilo y no se escuchaba nada, salvo mi cuerpo golpeando contra el suyo.

Tras un rato empotrándola todo lo fuerte que pude yo estaba a punto de correrme, por lo que le dije que se pusiera boca arriba para descansar yo un poco y evitar correrme ya y empecé a comerle el coño, que os podéis imaginar como estaba de encharcado. Me da la impresión que si en ese momento hubiera entrado otro tío a la habitación y yo se lo hubiera pedido, se lo habría follado sin miramientos. Así estaba Luna... :love::love::love:

No duró mucho el asunto. Al cabo de un par de minutos Luna me dijo que se quería correr y se puso encima de mi a cabalgarme. Yo ya no estaba como para aguantar mucho sin correrme, pero por suerte Luna tampoco. Empezó a cabalgarme a saco, frotando su coño contra mi como a ella le gusta, y al cabo de un par de minutos se corrió entre gritos entrecortados.

Mi estratagema de comerle el coño había surtido su efecto y retrasó mi eyaculación, por lo que Luna tras correrse se sacó la polla y me dijo que me le corriera en su cara, en plan cerda total. Me chupó y pajeó la polla, y tras unos instantes me corrí en su cara y sus tetas, ante la atenta mirada de la cámara. Luego le pedí que no se limpiara mi semen y nos tumbamos en la cama a besarnos y acariciarnos.

Por supuesto, esa noche follamos otra vez y el recuerdo de ese magreo de tetas nos ha dado muy buenas sesiones de folleteo.

¿Qué os parece?¿Cómo os habríais follado vosotros a Luna? ¿Creéis que con el calentón habría hecho un trío?

Lo que yo me pregunto es, ¿y si Luna le hubiera propuesto a la masajista seguir hasta el final? No he podido evitar imaginármelas disfrutando como dos golfas en celo.
 
Lo que yo me pregunto es, ¿y si Luna le hubiera propuesto a la masajista seguir hasta el final? No he podido evitar imaginármelas disfrutando como dos golfas en celo.
💙 Buff, a mi me pasa igual, me imagino a la masajista comiéndole el coño a Luna hasta correrse y me pongo a mil... No creo que Luna se hubiera atrevido a llevar la iniciativa (ojalá 😍), pero que se habría dejado llevar lo tengo clarísimo, la vi demasiado cachonda para negarse... Tendríais que ver como estaba de mojada!!! Mi polla entraba y salía de su coño como si nada!!!
 
Hoy quiero contar una historia que creo que les puede gustar; fue cuando era una cría, en una noche de auténtico desfase. La verdad es que puede parecerles una historia exagerada, pero les juro que fue así. Es más, creo que esa noche estuve con más chicos de los que voy a contar, pero no logro acordarme debido a lo que bebí. Recuerdo que al día siguiente pensé: joder Luna, te has pasado!!! A Álex es una de las historias que más cachondo le ponen de todas las que le he contado :ROFLMAO::ROFLMAO:.

Entonces todavía estaba con el novio con el que había follado la primera vez, ese del que ya he hablado en otras ocasiones, buena polla y buen follador, disfruté mucho del sexo con él. Eso sí, era casi al final de esa relación y yo me había enterado de unas cuantas infidelidades que él había tenido, incluyendo alguna prostituta. La verdad es que tras enterarme de todo esto, yo también me había follado un par de veces a un compañero de la universidad.

El caso es que los compañeros de la universidad decidimos ir a pasar la noche del sábado a disfrutar dela fiesta en el sur de la isla. Fuimos unos quince chicos y chicas a un hotel que está bastante cerca de la zona de discotecas, y entre los chicos se encontraba el que me había follado un par de veces. Si digo la verdad no es que me gustara mucho y tenía la polla larga pero muy fina, no tenía nada que ver con la de mi novio.

Cuando cogimos los coches para ir al sur ya salí con la intención de emborracharme y disfrutar como una loca de la fiesta y, por supuesto, de todos los tíos que se me pusieran a tiro, quería disfrutar y olvidarme del cerdo de la polla gorda...

Una vez llegamos al sur nos distribuimos en las distintas habitaciones del hotel, compartiendo yo habitación con una de mis mejores amigas. Tras instalarnos nos reunimos en una de las habitaciones más grandes y empezamos a tomar las bebidas alcohólicas que habíamos comprado en el supermercado...éramos jóvenes y teníamos poca pasta!!

Tras un buen rato bebiendo y ya con un buen pedo nos fuimos a las habitaciones a cambiarnos para salir. Me maquillé como una auténtica zorra y me vestí toda de negro, zapatos de tacón alto, minifalda y un top negro sin sujetador que me había prestado mi compañera de habitación y que marcaba todas las tetas.

Cenamos y nos fuimos a la discoteca de moda que acostumbrábamos a salir cuando íbamos al sur. Cuando entré en la discoteca, ya bastante borracha, supe que esa noche iba a disfrutar a tope, estaba muy cachonda y con ganas de ajustar cuentas con el de la polla gorda.

Seguimos bebiendo y yo cada vez estaba más cómoda, disfrutando de la música y del ambientazo de la discoteca. Yo sabía que gustaba, notaba como los chicos me miraban, como disfrutaban de la vista de mis pezones tras el top que me había prestado mi amiga. Me sentía libre, excitada y con ganas de dejarme llevar por la lujuria.

Al cabo de un rato en la disco vi a Sergio, un personaje con cara de chulo, pero que estaba buenísimo. Ya lo conocía de otras ocasiones y la gente me había advertido que era un tío problemático que tuviera cuidado con él. Además tenía una amiga que había follado con él y la cosa no acabó bien. El problema era que cada vez que se acercaba sentía como se me humedecían las bragas. Su comportamiento chulesco era odioso, pero tenía algo que embaucaba, un sentimiento de amor – odio. Por un lado me causaba rechazo, pero por otro estaba deseando enrollarme con él.

Yo estaba en medio de la pista de baile y Sergio me abordó desde atrás. Me agarró la cadera y pegó su cuerpo junto al mío. Empezó a moverse al ritmo de la música, y su polla empezó a empalmarse al frotarse contra mi culo. Me giré haciendo como que me molestaba, pero estaba muy caliente. Empecé a bailar más provocativa, sabía que yo estaba cachonda, pero Sergio también lo estaba.

Poco después me cogió el culo con descaro, y me dijo que tenía un culo que lo estaba volviendo loco. No me extraña, siempre tuve un buen culazo que gustaba mucho a los hombres... 🍑

El caso es que al tocarme el culo yo me hice la interesante y le llamé gilipollas, respondiéndome él que yo era una zorra.

En medio de este tira y afloja totalmente escenificado (porque yo estaba cachonda aunque me hacía la interesante) a Sergio no se le ocurrió otra cosa de cogerme de la mano y sacarme de la pista medio arrastras. La gente miraba flipando, algunos se reían, otros silbaban... pero yo me dejé hacer entre sorprendida y excitada.

Me llevó fuera de la discoteca, a un callejón que estaba junto al aparcamiento. Me empujó suave contra la pared y me besó sin avisar. Yo respondí con furia, besándole, mordiéndole la boca, enredando nuestras lenguas como si fuera la primera vez que nos enrollábamos con otra persona.

Recuerdo que él no podía dejar de tocarme el culo sin parar, estaba totalmente obsesionado apretando mis nalgas con fuerza, notaba que eso le ponía cachondísimo.

Yo estaba totalmente empapada, pero no quería que él se creciera, me hacía la interesante aunque mi coño se estaba deshaciendo.

Tras un rato de magreo bestial Sergio me dijo que nos fuéramos al coche, que tenía apartado muy cerca. Era un Seat León negro. Nos metimos en el asiento trasero, primero yo y luego él. Me tumbé y él se puso sobre mí, besándome con rabia. Él me subió la falda y empezó a tocarme el coño por encima de las bragas, al tiempo que apretaba mis tetas con tanta fuerza que me hacía algo de daño, pero siempre me ha gustado que los hombres me traten duro.

Yo respondí tocándole su polla por encima del pantalón, sintiendo como se ponía dura como la piedra. Sergio estaba a punto de reventar de la excitación y me dijo que me quería follar ya. El problema es que no llevaba condón y yo me negué en rotundo a que me follara a pelo, ya que en ese momento yo estaba muy preocupada por las enfermedades de transmisión sexual y no estaba dispuesta a arriesgarme.

Al principio Sergio se quedó medio en shock, ya que ya se estaba viendo con su polla dentro de mi coño, pero tras unos segundos sonrió y dijo que él no se iba a quedar así después de ese calentón. Se incorporó un poco y se sacó la polla, era una polla bastante gruesa, venosa y estaba brillando por el líquido preseminal de tanta excitación. Puso su polla a la altura de mi vientre y empezó a hacerse una paja, con su mirada clavada en mis ojos, jadeando.

Yo lo miraba absorta, sin decir nada, con el coño empapado y el pecho subiendo y bajando al compás de la respiración. Él se pajeaba con fuerza, salvaje, con violencia, pasando de mí y concentrado solo en su placer. No llevaba ni medio minuto haciéndose la paja cuando empezó a gritar ¡Me corro, me corro, joder...! y se corrió a lo bestia de una forma increíble. Un primer chorro grueso de semen espeso salió disparado, caliente y directo al top que me había prestado mi amiga. Luego otro chorro. Y otro. Y otro más. Toda la carga de sus huevos manchó la tela ajustada que cubría mis pechos. Yo veía la mancha crecer en mi top con una mezcla de asco, placer y morbo.

Sergio me dijo que vaya corrida, que vaya gustazo, y tras unos segundos en silencio nos incorporamos, nos subimos la ropa como pudimos, sin molestarme en limpiarme la corrida sobre mi pecho y nos fuimos dentro de la discoteca. El hizo honor a su fama y se piró solo a tomarse una copa. Tampoco me importó mucho, la noche estaba empezando y volví a la pista a bailar y a continuar bebiendo.

Yo estaba bastante desfasada bailando en el centro de la pista, dejándome llevar por la música y las copas que llevaba. En esa situación dos chicos un poco más mayores que yo se pusieron a bailar conmigo y viendo que estaba receptiva me empezaron a besar, cosa que yo disfruté mucho, la sensación de besarme con dos tíos a la vez y sentirme deseada de esa forma me encantó. La verdad es que para una mujer con deseo y ganas de disfrutar sin esconderse es bastante fácil ligar, y esa noche lo dejó claro.

Pero estando enrollándome con esos dos desconocidos vi a uno de los hombres más guapos que he visto en mi vida. Era alto, imponente, rapado, sonriente y con mucha confianza.No lo dudé y me fui hacia el, dejando a los otros dos chicos con las ganas de más.

Cruzamos miradas y empezamos a bailar, no mucho, la verdad, prácticamente ni hablamos. Unos minutos después estábamos apoyados contra un muro en la parte trasera de la discoteca, a oscuras, besándonos desesperadamente. Sus manos recorrían mi espalda, mi cintura, mi culo... hasta que deslizó una de ellas entre mis piernas. Yo no dije nada, solo abrí un poco más mis piernas dejándole hacer, dejándole explorar... Y el sabía bien lo que hacía, me bajó un poco la ropa interior y me metió los dedos entre los labios mojados de mi coño, suave al principio yl uego más profundo y rápido. El pulgar rozaba mi clítoris y yo solo podía jadear y temblar.

El me besaba, me lamía, me mordía y no paraba de mover los dedos dentro de mi, jugando con los ángulos y encontrando el ritmo perfecto. Estuvo así un buen rato hasta que me estremecí y me corrí a lo bestia. Por supuesto, recompensé ese orgasmo bajándole la bragueta, sacándole la polla y haciéndole una paja. Recuerdo que su polla era bastante normalita, pero daba igual, era un encanto de chico. La tenía muy mojada y tras unos minutos pajeándole se corrió, echando la lefa al suelo, junto a mí. Nos besamos un rato más... ya he dicho que era un encanto? Luego volvimos a la discoteca, yo a seguir con lo mío...

Como no podía ser de otra manera, yo continué disfrutando, sentía un calor que crecía dentro de mí y estaba desatada. Fijé un nuevo objetivo, no se quién era, no recuerdo su nombre, pero paso lo que yo quise que pasara. Tras un rato besándonos dentro de la discoteca salimos fuera y caminamos un poco más lejos que las otras ocasiones en las que ya había salido anteriormente. El chico me guió hasta una calle poco iluminada, hasta el borde de una obra en construcción. Una pared de ladrillos medio levantada nos ofrecía una sombra discreta, y ahí nos detuvimos a darle al asunto...

El chico se apoyó contra la pared y yo me coloqué frente a él, metiendo mis manos por dentro de su camiseta para disfrutar de su cuerpo. Nos besamos como si lleváramos días sin tocar a nadie, aunque eso, al menos por mi parte, era rigurosamente falso. Nuestras lenguas chocaban hambrientas y nuestros cuerpos se frotaban de forma que no podéis imaginar.

Minutos después el me rodeó la cintura con fuerza, apretando su pelvis contra la mía. Por supuesto, podía notar su polla dura, a reventar, marcándose a través del pantalón con cada roce. Yo empecé a moverme con toda la intención, frotándome contra él, llevando el ritmo con las caderas, provocándolo a propósito.

Sus manos se perdieron debajo de mi top, ya manchado por una corrida anterior de otro hombre, buscando mi piel, mis tetas, buscando el contacto directo. Yo jadeaba contra su cuello, mientras él suspiraba de forma entrecortada. El ritmo era cada vez más rápido, más desesperado. Los dos sabíamos donde nos estaba llevando aquello, estábamos muy cachondos.

Y de repente, él detuvo el movimiento, con la respiración rota, diciéndome “Espera... para, para...”. Yo me quedé quieta, confusa mirándole sin entender qué estaba pasando, pero al bajar la vista la respuesta fue evidente: una mancha húmeda, oscura y muy visible se extendía por su pantalón, marcando con claridad la forma abultada de su polla recién liberada. El pobre acababa de correrse ahí mismo, sin que ninguno de los dos lo hubiera planeado.

Él bajo la cabeza, algo avergonzado, y yo lo consolé diciéndole que era normal, que no pasaba nada, respondiendo el chaval con una risa nerviosa. Después empezamos a vacilar, recuerdo que yo le decía que pensaba que iba a necesitar más trabajo. Nos reímos, al fin y al cabo lo habíamos pasado bien (él más que yo...). Luego volvimos caminando a la discoteca y yo seguí a lo mío, disfrutando de la noche.

Después de haber disfrutado de aquellos momentos salvajes con varios chicos la discoteca cerraba, pero mis ganas de fiesta seguían a tope. Cuando llegué caminando al hotel donde nos hospedábamos fui directamente al cuarto de Jairo, el chico con el que había puesto los cuernos a mi novio en un par de ocasiones. La habitación de Jairo también era compartida, pero sus compañeros no habían llegado todavía, supongo que estarían intentando follarse desesperadamente a alguna tía de los garitos que cerraban más tarde.

Lo reconozco, aunque no me gustaba especialmente, utilice a Jairo para satisfacer el calentón que llevaba después de esa noche de locos que había disfrutado. Toqué a la puerta y el me abrió medio dormido. El, que había visto parte de mis aventuras en la discoteca me dijo ¿ya te has cansado de follarte a todos los tíos que se te han cruzado en la discoteca? Yo le dije que se callara, le di la mano y lo llevé a su cama. Le bajé sus calzoncillos boxer despacio y allí estaba su polla, larga, delgada, torcida hacia la izquierda, completamente diferente a la de mi novio y justo por eso me daba morbo.

Envolví su polla con mi mano sin pedir permiso, apretando fuerte desde la base. No estaba totalmente empalmada, pero enseguida respondió al contacto de mi mano poniéndose dura como una estaca. La empecé a masturbar con ritmo rápido, con rabia contenida, iba a pagar con esa polla lo cachonda que estaba...

Él cogió un condón, me lo dio y yo lo deslice sobre su polla. No tuve contemplaciones, estaba cachonda y me puse sobre él, metiéndome su polla hasta el fondo de un solo envite. Empecé a moverme rápido, frotando mi clítoris con su pubis, ya que tenía su polla encajada hasta el fondo, hasta los mismos huevos. No tarde en correrme, siempre he tenido facilidad para llegar al orgasmo en esa posición, así que me corrí acostándome sobre su pecho.

Él había bebido bastante, por lo que el alcohol hacía de retardante e impedía que se corriera con un coño totalmente mojado y abierto, así que tuve que desmontarlo y comencé a pajearle a lo bestia. Le quité el condón para que sintiera más. Desde la base mi puño subía y bajaba con fuerza. No era una caricia. Era una paja dura, aunque bien lubricada con el líquido preseminal. Yo lo masturbaba con ritmo firme, mi muñeca trabajando sin pausa, cada movimiento apretando justo al borde del dolor. No me importaba. Quería verlo rendido.

Jairo gimió, cerrando los ojos y dejándose llevar. Yo no dejaba de mirarle a los ojos, ni de apretar ni de acelerar. Tuve que cambiar varias veces de mano ya que se me cansaba. Tardó mucho en correrse, las copas hacían que Jairo aguantara mucho sin correrse, pero yo no paraba, le estaba regalando la mejor paja de su vida.

Pasaron cinco, seis, siete minutos... y Jairo no acababa. Con la mano izquierda le acariciaba los huevos, mientras que con la derecha continuaba el sube y baja de forma frenética. Le hablaba en susurros cosas sucias, le pedía que se corriera ya, hasta que al final note como los músculos de sus piernas se endurecían. Entones empecé a darle todavía más rápido, hasta que por fin llegó el orgasmo. Cuando Jairo por fin se corrió fue como si algo explotara: un chorro denso, caliente, brotando en el aire, salpicando mi mano y deslizándose entre mis dedos, por mi muñeca, por sus huevos. Luego vinieron otros chorros más, menos potentes pero igual de densos. No recuerdo haber visto nunca una corrida tan abundante (lo siento Álex, las tuyas tampoco...:love:).

Después de la corrida me limpié la mano llena de semen caliente directamente en sus huevos y en el vello de la base de su polla, como quien deja orgullosamente una firma. Me acerqué y le di un beso con lengua, dándole las buenas noches y marchándome a mi habitación, sin más.

Recuerdo que fue muy divertido el momento de despertarme, con la garganta seca y con una resaca de escándalo. Me acordé de todos los tíos con los que me había enrollado (ahora creo que he olvidado alguno) y pensé: joder, se me ha ido la bola. Pero nunca me he arrepentido de nada, quizás de no follarme a alguno de ellos.

El top prestado estaba tirado al lado de mi cama, con la mancha blanca y seca en el centro, justo en el espacio de mis tetas y vientre. La tela rígida por el semen sexo, no había forma de disimularlo. Me duche, metí el top en una bolsa y selos devolví a su propietaria, mi compañera de habitación. No tenía ninguna intención de fingir nada, simplemente se lo devolví en la bolsa, diciéndole que estaba manchado de corrida. Ella se empezó a reír, ya que tampoco era una santa y había toreado en muchas plazas también. Eso sí me preguntó cómo había sido y yo le dije la verdad: era de un tío que se corrió encima de mi en su coche, que no lo había dejado follarme porque no tenía condones y había acabado pajeándose encima de mí... Ella no paraba de reírse, abrió la bolsa y lo inspeccionó y terminó diciendo que si todo eso era suyo, que vaya corrida, que se había quedado a gusto... :ROFLMAO::ROFLMAO::ROFLMAO::ROFLMAO::ROFLMAO::ROFLMAO::ROFLMAO::ROFLMAO::ROFLMAO:

Lo pasé muy bien esa noche, la verdad.

Eso sí, al regresar del fin de semana hubo problemas en el paraíso, ya que mi novio, el pollón, se había enterado de lo que había pasado. No sé exactamente cómo, pero está claro que alguna de mis compañeras se había ido de la lengua, quizás con un propósito oscuro... vamos que quería quitarme de en medio para poder follárselo ella.

Pero eso lo contaré en la segunda parte de esta historia... Besos!! 💋💋💋

Álex... ¿te gusta que te recuerde cómo me follaron esa noche? :love::love:
ESPECTACULAR
 
💙 Hoy me toca a mi contaros una historia con Luna una vez más como protagonista. Todo ocurrió en uno de nuestros viajes a Marruecos y creo que jamás he visto a Luna tan cachonda, con tantas ganas de follar. Por supuesto, cuando estamos follando está supercachonda, pero esa vez fue muy distinto, vino a mi con unas ganas de polla que nunca había visto nunca antes, ya que otra persona la había puesto a mil.

El asunto fue que en uno de nuestros viajes a Marruecos, después de una larga jornada de coche llegamos a un riad en el norte que era muy acogedor, muy tranquilo. Habría unas ocho o diez habitaciones que conectaban con un encantador patio interior de estilo árabe. Cuando llegamos, la señora de la recepción nos mostró el riad, ya que era un poco laberíntico. Al subir a nuestra habitación pasamos por una pequeña estancia con una camilla de masaje en su interior.

La persona que nos guiaba nos dijo que ofrecían servicios de masaje y Luna, que le encantan, decidió reservar un masaje relajante para esa misma tarde. Nos mostró la habitación, nos instalamos y nos pusimos cómodos, básicamente nos pusimos en ropa interior, ya que era agosto y hacía un calor tremendo.

Tras descansar un rato llegó la hora del masaje de Luna, así que se quitó el sujetador dejando libres sus grandes tetas y se puso un vestido suelto para ir a la sesión de masaje. Yo confieso que me quedé traspuesto en la cama de la habitación de lo cansado que estaba.

Pasada algo más de una hora, Luna llegó a la habitación. Estaba ruborizada, como roja del calor supuse, con aspecto de estar muy relajada. De inmediato se quitó el vestido y se quedó totalmente desnuda a excepción del tanga que escasamente cubría su coñito. Se acostó a mi lado y me dijo ¿quieres saber lo que me ha pasado?, con una cara de vicio que no os podéis ni imaginar.

Por supuesto, le dije que sí, y Luna empezó a contarme con todo detalle lo que le había pasado en su sesión de masaje. La masajista al parecer no trabajaba directamente en el riad, era una chica del pueblo a la que los distintos riad llamaban cuando algún cliente requería sus servicios. Era una chica joven, de unos veintipocos años, delgada, bastante guapa.

Cuando llegó Luna se quedó desnuda y se tumbó boca abajo en la camilla. La masajista encendió algo de incienso y empezó a masajear lentamente el cuerpo de mi mujer con aceites típicos marroquíes, desde el cuello hasta los pies, dedicando bastante tiempo a las piernas y a sus pies.

Pasado un buen rato la masajista le dijo a Luna que se diera la vuelta para masajear la parte delantera del cuerpo. Al principio Luna se sorprendió un poco, ya que normalmente cuando le dan masajes en nuestro lugar de residencia le tapan sus tetazas con una toalla para que se sienta más cómoda, pero este no fue el caso.

Empezó por los pies, piernas, abdomen... hasta que finalmente la masajista se puso delante de la cabeza de mi esposa y empezó primero a hacerle un masaje en la cabeza, en las sienes, cara, cuello... luego cuando Luna estaba totalmente relajada empezó a masajear la parte alta de su pecho, a la altura de las clavículas, hasta que finalmente sucedió algo que no tenía previsto... La masajista, como si fuera lo más normal del mundo (era algo que debía hacer habitualmente con todas sus clientas), empezó a masajear las tetas :tetas2: de Luna de forma increíble. Primero empezó a bajar con ambas manos por el centro, por el canalillo entre ambas tetas. Esto en principio ya empezó a poner cachonda a Luna, pero la cosa no se quedó allí.

Tras varias pasadas entre ambas tetas, la masajista abrió sus manos y empezó a ampliar sus movimientos. Las manos de la chica se posaron con firmeza y suavidad a la vez sobre los pechos de Luna, trabajando con movimientos lentos, circulares, profundos. Los pulgares trazaban caminos lentos mientras el resto de los dedos sostenían y presionaban con calma los pechos de Luna, haciendo que el calor se concentrara ahí, que su respiración se volviera agitada.

Tras unos minutos trabajando los pechos de Luna el masaje finalizó en ese punto, y el relato que me brindó también. Como me gusta morbosear sobremanera mi pregunta se hizo evidente: ¿si la masajista te hubiera empezado a tocar el coño, a masturbarte, te habrías dejado?, a lo que Luna me respondió que era muy posible que sí, que estaba muy excitada... vamos que lo que en realidad quería decirme era que claramente si, que habría dejado que esa masajista le hubiera masturbado hasta correrse. Yo, a la vista de lo cachonda que vino Luna no tengo duda, se habría dejado si o si... Es más, si el. masajista hubiera sido un tío creo que también se habría dejado masturbar.

Tras contarme lo sucedido os podéis imaginar como tenía yo la polla, dura como una piedra y dispuesta a darle gusto a Luna en todo lo que quisiera. Recuerdo una cosa que fue una pasada, cuando me contaba la historia le toqué el coño a Luna, le metí varios dedos y lo que encontré fue una auténtica delicia... no recuerdo haber visto nunca el coño de mi mujer tan mojado, era una auténtica locura, estaba chorreando de la excitación... estaba tan dilatada y mojada que podría haberse metido sin problema cualquier polla independientemente de su tamaño y grosor :polla2:

Y la actitud sexual de Luna estaba a la altura de lo mojado de su coño. Estaba como una auténtica perra. Lo primero que me dijo es que quería que la grabara mientras me la follaba, cosa que no es muy habitual en ella, yo soy más de grabarnos follando que Luna.

Pusimos el teléfono móvil a grabar desde un lateral de la cama, desde una mesilla que habíamos movido, y primero empezó a chuparme la polla. No estuvo mucho rato, ya que ella los preliminares ya los había disfrutado.

Tras mamarme la polla un rato me dijo que me la follara a lo perrito, a cuatro patas, pero me dijo como quería que me la follara exactamente para que se viera luego en la grabación. Primero me pidió que me la follara rápido, lo más rápido que pudiera, así que me la follé todo lo rápido que pude durante un rato, como un pequeño conejo follador.

Luego me dijo que siguiera en esa posición, pero que en lugar de follarla rápido lo hiciera lento, follándola a golpes secos, con toda mi fuerza, hasta el fondo, como si quisiera reventarla a pollazos con un golpeteo rítmico. Por supuesto, cumplí sus órdenes a rajatabla. Hacíamos mucho ruido. Seguramente que otros clientes del riad nos escucharon, ya que era muy tranquilo y no se escuchaba nada, salvo mi cuerpo golpeando contra el suyo.

Tras un rato empotrándola todo lo fuerte que pude yo estaba a punto de correrme, por lo que le dije que se pusiera boca arriba para descansar yo un poco y evitar correrme ya y empecé a comerle el coño, que os podéis imaginar como estaba de encharcado. Me da la impresión que si en ese momento hubiera entrado otro tío a la habitación y yo se lo hubiera pedido, se lo habría follado sin miramientos. Así estaba Luna... :love::love::love:

No duró mucho el asunto. Al cabo de un par de minutos Luna me dijo que se quería correr y se puso encima de mi a cabalgarme. Yo ya no estaba como para aguantar mucho sin correrme, pero por suerte Luna tampoco. Empezó a cabalgarme a saco, frotando su coño contra mi como a ella le gusta, y al cabo de un par de minutos se corrió entre gritos entrecortados.

Mi estratagema de comerle el coño había surtido su efecto y retrasó mi eyaculación, por lo que Luna tras correrse se sacó la polla y me dijo que me le corriera en su cara, en plan cerda total. Me chupó y pajeó la polla, y tras unos instantes me corrí en su cara y sus tetas, ante la atenta mirada de la cámara. Luego le pedí que no se limpiara mi semen y nos tumbamos en la cama a besarnos y acariciarnos.

Por supuesto, esa noche follamos otra vez y el recuerdo de ese magreo de tetas nos ha dado muy buenas sesiones de folleteo.

¿Qué os parece?¿Cómo os habríais follado vosotros a Luna? ¿Creéis que con el calentón habría hecho un trío?
guauuuuuuuu jaja, como tú, creo que lo hiciste de maravilla.
Y lo del trío... ojalá, y fuese yo el tercero
 
Este último día del año, una pregunta para Luna. Dejando aparte lo que hayas hecho con tu marido, cuéntanos los detalles de la última vez que has mojado tus bragas (puede ser un sueño, fantasía, situación vivida...).
 
Guauuuuuuuu me encanta el hilo. Súper morboso.
Mi pregunta... dónde te gusta recibir la leche?
🩷 Pues la verdad que la sensación de que se corran encima de mi me encanta, de recibir la lechita, me pone supercachonda :love::love::love: En cuanto al lugar, pues la verdad que muchos: el culo, el coño, las tetas, la cara... pero si tuviera que elegir un solo sitio, el lugar que más me gusta para recibir la leche es el culo, y si la corrida es muy grande notar como resbala hacia el coño es una sensación indescriptible... 😋😋
 
Este último día del año, una pregunta para Luna. Dejando aparte lo que hayas hecho con tu marido, cuéntanos los detalles de la última vez que has mojado tus bragas (puede ser un sueño, fantasía, situación vivida...).
🩷 A Álex y a mi nos encanta que nos hagáis todo tipo de preguntas!!

La última vez fue hace muy poco, menos de un mes. Álex estaba fuera por un viaje de trabajo durante una semana y, una de esas noches en las que la casa se siente demasiado silenciosa, me fui a la cama con un libro erótico de M... M.... Los que hayáis leído algo sobre ella ya sabéis cómo escribe: escenas intensas, mucha tensión, miradas, sexo explícito descrito con todo lujo de detalles… :love::love::love:

Poco a poco me fui metiendo en la historia, dejándome llevar por lo que leía y por mi propia imaginación. Notaba cómo el cuerpo reaccionaba solo, cómo la lectura despertaba sensaciones que aumentaban directamente la humedad de mi coño. Al final cerré el libro, apagué la luz y dejé que esas sensaciones siguieran su curso, masturbándome muy despacio y corriéndome varias veces... Digamos que mis bragas acabaron siendo la prueba de lo mucho que me había excitado esa lectura... 😘
 
🩷 Por cierto, esta noche tengo previsto inaugurar mi cuenta de polvos de este nuevo año, me pienso follar a Álex de la forma más cerda posible... y mañana les cuento todo con todo lujo de detalles (me pone muy cachonda hacerlo...) 😘
Uffffffff q morbazo 😈😈s mmmmmm, es una buena noche para empezar el año muy muy morboso
 
🩷 Por cierto, esta noche tengo previsto inaugurar mi cuenta de polvos de este nuevo año, me pienso follar a Álex de la forma más cerda posible... y mañana les cuento todo con todo lujo de detalles (me pone muy cachonda hacerlo...) 😘

O estás follando todavía o has terminado reventada, porque a estas horas todavía no nos has contado nada.
 
🩷 Por cierto, esta noche tengo previsto inaugurar mi cuenta de polvos de este nuevo año, me pienso follar a Álex de la forma más cerda posible... y mañana les cuento todo con todo lujo de detalles (me pone muy cachonda hacerlo...) 😘
Jijij podemos hacer una porra a ver quién adivina cuantos echáis al final del año.

Por cierto, gracias por responder a mi pregunta
 
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