Delgada, cuerpo fibrado, tetas proporcionadas a su tamaño. Y de cara muy bonita, con un aire a Pocahontas. El caso es que a base de encuentros descubrí que le gustaba ser atada, algo que yo nunca había hecho, ósea era inexperto. Pero busque’ por la web, compre’ cordino similar al de escalada pero de 6 mm y como he practicado el alpinismo y escalada, me aventuré a atarla a las cuatro patas de la cama… o sus muñecas.
Y ella cuando la voy a ver con mi bolso de viaje me pregunta que’ cosas he traído esta vez. Y me dice que mis visitas las espera con deseo…
Y es preciosa.