Pedromiguel
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La situación en mi casa con mi mujer era cada vez peor. Todo lo que había intentado para cambiar fracasaba.
Y fracasaba por mi culpa.
Mi sumisión y mi debilidad hacia ella era tal que no podía oponerme a nada de lo que ella hiciera. A nada. Follaba con quien quería, sin excusas. No necesitaba mentirme.
Todo yo lo aceptaba. Salidas a cualquier hora, fines de semana de “novios” con sus amantes, llamadas, etc.
Por ejemplo, un día llego a casa y estaba un amigo de ella en la sala, bebiendo mi whisky, esperándola. Cuando llega ella me dice que duerma en el cuarto de huéspedes que Carlos, - o como se llamara, no recuerdo bien, se quedaba a dormir con ella!
Y allá fui yo, dejando a ese tío mi lugar en mi cama!
Y saben que hice? Me hice la paja!
En contrapartida, la casa estaba impecable, tenía mi ropa limpia y planchada, había buena comida en la mesa siempre y, a veces, me dejaba follarla.
Si no la molestaba, era amable y cordial.
Pero no podía discutir nada! Si lo hacía, era un caos todo! Me insultaba, y hasta me llegó a pegar. Se descontrolaba a ese extremo.
Era esa la situación , pero pese a todo, yo no lograba dejarla.
Harto al extremo me iba de casa.
Me instalaba en un hotel, pero no duraba. Me llamaba, llorando, pidiendo perdón arrepentida. Follabamos sensacional dos o tres días y me excitaba contándome con quien y como la habían follado . Luego volvíamos de a poco a lo de antes.
Cuernos y palos! Esto lo hice varias veces, prometiéndome no ceder y no volver. Pero siempre lo hacía.
Me gustaría eso? Algo debía estar mal en mi mente que no me defendía.
Hablando de esto con una amiga psicóloga me aconsejó una terapia, con una Psiquiatra conocida de ella, especialista en problemas similares.
Y asi empecé mi terapia.
Y fracasaba por mi culpa.
Mi sumisión y mi debilidad hacia ella era tal que no podía oponerme a nada de lo que ella hiciera. A nada. Follaba con quien quería, sin excusas. No necesitaba mentirme.
Todo yo lo aceptaba. Salidas a cualquier hora, fines de semana de “novios” con sus amantes, llamadas, etc.
Por ejemplo, un día llego a casa y estaba un amigo de ella en la sala, bebiendo mi whisky, esperándola. Cuando llega ella me dice que duerma en el cuarto de huéspedes que Carlos, - o como se llamara, no recuerdo bien, se quedaba a dormir con ella!
Y allá fui yo, dejando a ese tío mi lugar en mi cama!
Y saben que hice? Me hice la paja!
En contrapartida, la casa estaba impecable, tenía mi ropa limpia y planchada, había buena comida en la mesa siempre y, a veces, me dejaba follarla.
Si no la molestaba, era amable y cordial.
Pero no podía discutir nada! Si lo hacía, era un caos todo! Me insultaba, y hasta me llegó a pegar. Se descontrolaba a ese extremo.
Era esa la situación , pero pese a todo, yo no lograba dejarla.
Harto al extremo me iba de casa.
Me instalaba en un hotel, pero no duraba. Me llamaba, llorando, pidiendo perdón arrepentida. Follabamos sensacional dos o tres días y me excitaba contándome con quien y como la habían follado . Luego volvíamos de a poco a lo de antes.
Cuernos y palos! Esto lo hice varias veces, prometiéndome no ceder y no volver. Pero siempre lo hacía.
Me gustaría eso? Algo debía estar mal en mi mente que no me defendía.
Hablando de esto con una amiga psicóloga me aconsejó una terapia, con una Psiquiatra conocida de ella, especialista en problemas similares.
Y asi empecé mi terapia.