Verónica Sanz

Se gira la muy cabrona en el momento de empezar a caminar hacia la pantalla y se niega a enseñarnos ese pandero maravilloso. Verónica, zorrita, si lees esto, déjate ver bien esos cuarto traseros tan gloriosos, que sabremos agradecértelo con amor y cariño, y leche de la que a ti más te gusta.
Antes lo mostraba de vez en cuando, de un tiempo hasta aquí parece que hayamos retrocedido medio siglo.
 
Atrás
Top Abajo