SmaugZ
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Desde hace algún tiempo me apetece ir contando las experiencias que he vivido en este mundo tan morboso.
Para empezar, tengo que decir que soy de Sevilla. No tengo un cuerpo espectacular; más bien soy gordito, aunque guapo de cara, según me han dicho muchas mujeres, y además estoy bien dotado. A lo largo de mi vida he tenido experiencias muy buenas y muy morbosas, siempre con gente igual de dispuesta.
Algunas de esas experiencias llegaron de forma completamente inesperada, como la primera que voy a contar. Otras, en cambio, fueron buscadas conscientemente, con la intención de experimentar y descubrir qué se siente al vivirlas.
Yo casi siempre he tenido pareja y nunca me han faltado las relaciones sexuales. Sin embargo, una tarde, por simple curiosidad, me dio por meterme en un chat, charlar un rato y ver qué se cocía allí. Tras varios intentos de conversación que no llevaron a nada, empezó a hablarme un hombre casado del Aljarafe.
A él le gustaba hablar de su mujer y, después de un rato charlando, me hizo una propuesta completamente inesperada: me preguntó si quería ver fotos de su mujer en persona. En ese momento, llevado por el calentón que tenía, le dije que sí.
Intercambiamos los datos y, al cabo de unos treinta minutos, estaba en su casa, en la habitación donde tenía el ordenador. Allí me enseñaba fotos y vídeos de su mujer en la pantalla mientras hablábamos de ella.
Irremediablemente me excité y me empalmé. Él, con toda la naturalidad del mundo, me dijo que si quería podía masturbarme allí mismo, que no le molestaba. Así que me saqué el rabo y empecé a masturbarme mientras miraba el material de su mujer en la pantalla.
En un momento dado, y de forma totalmente inesperada, me preguntó si me importaba… y cuando quise darme cuenta tenía mi rabo en sus manos y me estaba haciendo una paja mientras seguíamos hablando y viendo a su mujer.
Exploté en una corrida espectacular; normalmente soy bastante lechero. Pensé que me sentiría cortado o incómodo, pero fue todo lo contrario. Aquello me excitó de una forma brutal y se convirtió en la puerta de entrada a muchas más experiencias.
Para empezar, tengo que decir que soy de Sevilla. No tengo un cuerpo espectacular; más bien soy gordito, aunque guapo de cara, según me han dicho muchas mujeres, y además estoy bien dotado. A lo largo de mi vida he tenido experiencias muy buenas y muy morbosas, siempre con gente igual de dispuesta.
Algunas de esas experiencias llegaron de forma completamente inesperada, como la primera que voy a contar. Otras, en cambio, fueron buscadas conscientemente, con la intención de experimentar y descubrir qué se siente al vivirlas.
Yo casi siempre he tenido pareja y nunca me han faltado las relaciones sexuales. Sin embargo, una tarde, por simple curiosidad, me dio por meterme en un chat, charlar un rato y ver qué se cocía allí. Tras varios intentos de conversación que no llevaron a nada, empezó a hablarme un hombre casado del Aljarafe.
A él le gustaba hablar de su mujer y, después de un rato charlando, me hizo una propuesta completamente inesperada: me preguntó si quería ver fotos de su mujer en persona. En ese momento, llevado por el calentón que tenía, le dije que sí.
Intercambiamos los datos y, al cabo de unos treinta minutos, estaba en su casa, en la habitación donde tenía el ordenador. Allí me enseñaba fotos y vídeos de su mujer en la pantalla mientras hablábamos de ella.
Irremediablemente me excité y me empalmé. Él, con toda la naturalidad del mundo, me dijo que si quería podía masturbarme allí mismo, que no le molestaba. Así que me saqué el rabo y empecé a masturbarme mientras miraba el material de su mujer en la pantalla.
En un momento dado, y de forma totalmente inesperada, me preguntó si me importaba… y cuando quise darme cuenta tenía mi rabo en sus manos y me estaba haciendo una paja mientras seguíamos hablando y viendo a su mujer.
Exploté en una corrida espectacular; normalmente soy bastante lechero. Pensé que me sentiría cortado o incómodo, pero fue todo lo contrario. Aquello me excitó de una forma brutal y se convirtió en la puerta de entrada a muchas más experiencias.