Pues mira, no lo sabía pero tras esos 4 puntos, me queda bastante claro. Una yegua?? Si es que no te puedes estar callada!


¿Un animal salvaje quiere ser amansado? Porque yo dudo que quiera. Al amansar no se pierden solo los colmillos, se pierde la intención de morder cuando hace falta...
Y el domador... creo que también pierde. Esa excitación de lo desconocido, el riesgo, la tensión de no saber si habrá control o incendio.
Quizá no se trate de someter a la fiera, sino de aprender a mirarla sin jaula.
Domar completamente es perder, yo prefiero lo salvaje.