Navegando por los foros de piscinas, playas nudistas y demás, me entra la melancolia de saber lo lejos que está el verano y la vuelta a las playas.
Ahora con el pijama de invierno puesto me vienen mucos recuerdo e imagenes flash del paso de este verano por las palyas que he visitado.
Recuerdo esa mañana que mientras escuchaba música y tomaba mi cervecita en la silla de playa, llegaban tres mujeres, una madura de unos sesenta años, su hija cuerentona, y la nieta y sobrina de las anteriores, rozando los veinte años o así. Las tres tenian su buen ver. Montaron la sombrilla, desplegaron las hamacas y las tres se despojaron de toda la ropa. Ya era un espectáculo verlas poniéndose crema, la mayor un cuerpo que se conservaba muy bien a pesar de los años, tetas grandes, algo de barriguilla, y caderas anchas, y entre las piernas un coño rasurado, la hija delgada, con tetas firmes no de gran tamaño y pezones rosaditos, coño totalmente depilado y culo perfecto, y la sobrina delgadita, tetas redondas y firmes, un buen culo redondo y me llamó la atención que el coño lo tenia solo un poco recortado, llamando bien la atención su negrura sobre la piel blanca de ella. Al terminar de ponerse bien la crema bronceadora entre ambas, la mas joven sacó las palas de playa y lllamó a su tia para jugar, y uuufff, ya os podéis imaginar lo que fue eso, tetas botando, culos en pompa agachándose a por la pelotita y dejando a la vista los labios del coño desde atrás... Mi mujer al lado - Te estás poniedo ciego, y no de cerveza precisamente.