Como decía, creo que es cosa de dos. El sumiso casado tiene mucho que perder por su situación (casado, hijos, trabajos...) y debe cuidarse muy mucho de las sospechas que puede generar en casa. Hay momentos en los que se levantan sospechas: mucho tiempo con el móvil, movimientos extraños para hacer fotos, grabaciones, etc. Posibilidad de que te cojan el móvil tu mujer o hijos... Y en preciso parar en algunos momentos o temporadas.
Además de las anteriores que comenté, se baja en interés por ambas partes, etc.