Breste
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No es en la calle, pero me he acordado de una anécdota que puede encajar en este hilo al leer una historia parecida, pero no sobre meadas, en otro tema de este foro.
Hace ya unos cuantos años, más de 10, estuve de fiesta en un pub de ambiente muy moderno y un tanto alternativo. Estaba con una amiga y fuimos para el baño, pero había cola y allí nos quedamos esperando. El caso es que, no sé si por el tipo de bar que era o por qué, los baños consistían simplemente en un cubículo con retrete para chicos y otro para chicas, simplemente separados del resto de la estancia por una puerta de cristal translúcido, como el de muchas mamparas de ducha. El cristal no dejaba ver claramente, eso es obvio, pero sí se podía ver con cierto detalle la silueta de la persona que estaba dentro y cómo se movía, si se bajaba los pantalones, su piel, etc.
En el rato que estuve ahí pude ver a mi amiga (con la que me lié meses más tarde, por cierto) cómo se bajaba los pantalones y se quedaba sentada en el retrete. El morbo fue tremendo. También recuerdo que mientras esperábamos entró una chica al cubículo y, como era verano, llevaba una especie de peto de los que se tienen que bajar del todo hasta los tobillos para mear. No lo recuerdo con detalle, pero diría que no llevaba nada debajo, ni siquiera sujetador, porque pude notar el color de piel a la altura de los pechos.
Puro morbo, la verdad.
Hace ya unos cuantos años, más de 10, estuve de fiesta en un pub de ambiente muy moderno y un tanto alternativo. Estaba con una amiga y fuimos para el baño, pero había cola y allí nos quedamos esperando. El caso es que, no sé si por el tipo de bar que era o por qué, los baños consistían simplemente en un cubículo con retrete para chicos y otro para chicas, simplemente separados del resto de la estancia por una puerta de cristal translúcido, como el de muchas mamparas de ducha. El cristal no dejaba ver claramente, eso es obvio, pero sí se podía ver con cierto detalle la silueta de la persona que estaba dentro y cómo se movía, si se bajaba los pantalones, su piel, etc.
En el rato que estuve ahí pude ver a mi amiga (con la que me lié meses más tarde, por cierto) cómo se bajaba los pantalones y se quedaba sentada en el retrete. El morbo fue tremendo. También recuerdo que mientras esperábamos entró una chica al cubículo y, como era verano, llevaba una especie de peto de los que se tienen que bajar del todo hasta los tobillos para mear. No lo recuerdo con detalle, pero diría que no llevaba nada debajo, ni siquiera sujetador, porque pude notar el color de piel a la altura de los pechos.
Puro morbo, la verdad.