Bien, dicho… la bajada de la mujer, a los infiernos del morbo y la depravación…
Ese tipo de sensaciones, cuando se sabe plasmar en condiciones, puede llegar a mucha gente, y puede convertirse en un verdadero acicate de placer lector…
No voy a ser yo el que se meta discernir o intentar diseccionar el cerebro femenino, que es un auténtico y maravilloso universo…
Pero, a veces, cuando la mujer, que intenta casi de serie, organizar todo a su alrededor, entra en el caos de la sumisión,
El caos de la privación de los sentidos, cuando la mujer entra en esa dinámica y se deja llevar. En su mundo, comisionan, dos formas, diametralmente, opuestas de ver el mundo… Y en esa supernova, es donde nuestra amiga Móstoles más le gustaría estar en este momento