Hola, de nuevo soy Ana
Pasaron unos quince dias, para que Alejandro volviera a llamarme para reclamar otra visita mia en su casa. Yo ya creia que no volvería a llamarme, pensaba que ya me habia utilizado y habia sido suya, que no le interesaba continuar con el juego.
Esta vez me recibió y me indico que fuera a su dormitorio, donde tenia preparado un juego de lenceria de color negro, mas que sensual era como la que pueda utilizar una prostituta en un club; un conjunto muy sexual mas que sensual.
Cuando sali al salon con el conjunto puesto, me dijo que estaba espectacular y que me faltaba algun complemento.
Me puso una diadema con orejitas negras a conjunto y tambien un collar con cadena, diciéndome:
- Ahora ya eres mi perrita, mas bien mi zorra.
- Te falta algo para ser un completa zorra..., date la vuelta
Senti como apartaba el tanga de mi culo hacia un lado y note como con sus dedos me ponia un liquido frio y viscoso, era vaselina; a continuación introdujo un plus anal con cola peludita de color negro y rayas marrón.
- Ya estas preparada.
Añadió un venda a mis ojos y me hizo sentar en su sofa.
Sin verlo, empezo a hablar con alguien, preguntando si estaba conectado; intui que alguien podia verme a través de la pantalla de su TV conectado a su portatil; me estremecí cuando oí con quien hablaba y podia verme.
- Hola Fran (mi marido), puedes vernos i oírnos ?... veo que si. Mira la zorra de tu mujer como esta esperando una polla que no es la tuya.
Solo fue dir eso, cuando note que Alejandro, me ponia su polla en mi boca.
- Vamos perrita, mamamela bien, que vea tu marido, lo puta que eres...... te voy a domar y redimir hasta que no puedas más.
Se corrio en mi boca, despues de follarmela hasta la garganta, provocándome arcadas y hacerme babear cuanto quiso.
Despues me puso a cuatro y volvio a follarme, apartándome la cola a un lado y dándome unos cachetazos sin contemplación en mis nalgas, las que sentía arder.
. Ya ves Fran, a esta putita le tendré que dar caña para domarla, pero te aseguro que te la devolveré sumisa y agotada. No sera hoy, esta guarra necesitara varias sesiones.
- Ya veo Fran, que te gusta lo que ves.... eres un cornudo total.... como te estas pajeando cerdo ! Hasta que no vuelva otra vez conmigo, os mando que no folleis entre vosotros y no hables de lo que estas viendo con ella.
Esa tarde volvi a casa con mi culo enrojecido y marcada por Alejandro con un rotulador negro, por delante encima de mi coño puso en letras grandes "No tocar" y en una de mis nalgas "Puta" y en la otra "Zorra".
Me costo lo mio, conseguir borrar todas esas palabras de mi cuerpo.
Tal como nos mando Alejandro, no hablamos Fran ni yo de lo que paso esa tarde y que vio en directo.