El Fruto Prohibido ( Continuación - 412 )
Allí abrazado a ella trataba de darle y transmitirle todo el consuelo del que era capaz, con mis caricias y besos

mientras que con una mano le secaba sus lágrimas...



y con la otra le daba suaves palmadas en la espalda.
Ella entre sollozos se lamentaba de no haber estado más con su padre ni de haberle prestado más atención. Y yo le respondía indicándole que no tenía nada que reprocharse, porque siempre había hecho lo que buenamente había podido. y así me fue relatando lo que su hermana le había contado; que había fallecido durante la noche mientras dormía, y que había tenido una muerte calmada en la que no se había enterado de nada; mientras que yo continuaba tratando de calmarla, pero ella no paraba de lamentarse diciendo: Ay mi padre, que debí haber estado más con él... Que ya había intuido que estas iban a ser las ultimas navidades que pasarían con él.
Yo la entendía, porque unos meses atrás viví la muerte de mi madre.
Y después de un rato, me puse en pié y tomé las riendas de la situación.
Miré a Carmen, y poniendo mi mano sobre su mejille le dije:
----- Voy a intentar hablar con la Agencia de Viajes, a ver si nos encuentran un vuelo para hoy en el que podamos regresar.
Ella asintió con un gesto y me dijo:
----- Si cariño si. Como te lo agradezco porque dependo de ti totalmente.
Y tras torcer el gesto le dije:
.----- La putada es que hoy estamos a sábado y estará complicado. Pero a ver si consigo hablar con Sonia y que remueva por donde sea, pero que nos consiga un vuelo.
Me miró con una expresión de extrañeza y me dijo:
----- ¿ Sonia ? ¿ Quien es Sonia ?
Entonces esbocé una sonrisa y le pregunté:
----- ¿ No te acuerdas de ella ?
----- No, no me acuerdo.
Y le aclaré:
----- Es aquella amiga de Inma que vino a la fiesta donde pillé mi última gran melopea.
Su expresión cambió y dijo:
----- Ah si, ya me acuerdo. Es aquella rubia tan guapa.
----- Si, si... aquella.
----- Pues no sabía que fue con ella que negociaste este viaje.
Y haciendo gestos afirmativos, agarré mi móvil y le dije:
----- A ver si consigo hablar con ella.
Marqué su número; y tras dos intentos conseguí hablar con ella.
Le expuse la situación y me dijo que no me preocupase, que ella misma se encargaba personalmente de encontrarnos un vuelo en el que pudiésemos regresar; que iba a hablar con la compañía aérea y movería todos los hilos que pudiera mover. También me dijo que iba a hablar con su contraparte en Londres y que le explicaría la situación. Yo le iba agradeciendo todo, pero ella me decía que la cosa iba a ser complicada, pero que movería todo lo que pudiera mover para conseguirlo.
Tras agradecerle nuevamente su atención, ella me dijo que me avisaba en cuanto tuviese algo.
A continuación le fui explicando todo a Carmen y tras ello le dije:
----- Vamos preparando los equipajes por si acaso.
Ella sintió con un gesto, y a eso nos pusimos.
Unos minutos más tarde, cuando ya tuvimos todo listo, le dije de bajar a la cafetería a tomar algo; pues la hora del desayuno ya había pasado y estábamos con el estómago vacío. Ella asintió con un gesto, y tras apretarla entre mis brazos y besar el lateral de su frente, salimos del cuarto agarrados de la mano y nos dirigimos a los ascensores.
Poco después, ya en la cafetería, nos sentamos en una mesa que estaba libre; tras ello y después de hablarlo, me fui a la barra y pedí un English Breakfast para mi, y un par de sandwiches vegetales


para Carmen. Y ya cuando nos sirvieron, le ofrecí parte de mi desayuno, como una rodaja de tomate

a la plancha, champiñones y alubias, las cuales fuimos compartiendo.
Desayunamos de manera tranquila y relajada, mientras que ella me iba contando anécdotas con su padre; como fue la relación que siempre tuvo con él, el bajón que tuvo cuando su madre se quitó de en medio, etc... Más tarde y para ir amenizando aquella triste conversación de recuerdos y nostalgias con la que Carmen se iba desahogando, fue que pedí una buena pinta de cerveza...

mientras que ella optó por un gin tonic...
Pasaba ya del medio día cuando sonó mi móvil. Al mirar la pantalla vi que era Sonia y respondí casi instantáneamente. Y así Sonia me informó que había posibilidades de encajarnos en un vuelo que partía de Heathrow a Las Palmas de Gran Canaria, pero que hacía una escala en Madrid; que en una media hora esperaba poder confirmarlo, y que estuviésemos preparados por si acaso.
----- ¿ Era la de la agencia ? ----- me preguntó Carmen.
Y tras asentir con un gesto le respondí:
----- Si, era Sonia.
----- ¿ Que te ha dicho ?
----- Que está tratando de encajarnos en un vuelo que sale para Canarias, pero que hace escala en Madrid.
----- Uffff... a ver si tenemos suerte.
Afirmé con un gesto cómplice y le respondí:
----- Crucemos los dedos....

Carmen bajó la mirada; apreté su mano con las mías; y fue que ella me contó:
----- Esta nochebuena pasada ya le vi muy apagado y se lo comenté a mi hermana.
----- ¿ Y que te dijo ?
----- Que si, que también le veía apagado, pero que eso era efecto de la medicación que tomaba. Yo le dije que tal vez podía ser eso, pero que me daba la impresión de que pronto nos iba a dejar. Entonces se cabreó conmigo y me dijo que parecía desear que se fuese.
----- Joder... Que cabrona tu hermana... ¿ no ?
Ella hizo un gesto encogiéndose de hombros; a continuación puse de nuevo mi mano sobre su mejilla, y tras acariciarselale dije:
----- Estuviste con él que es lo importante.
Y según le caía una lágrima por la mejilla, ella me respondió:
----- Si, pero debí haber ido más a visitarle en la residencia.
----- Pero si me contaste que no se enteraba de nada.
----- Nooooo.... pero también tenía sus momentos de lucidez, te agarraba la mano y la apretaba suavemente.
La atraje hacia mi y la abracé con ternura mientras apoyaba la cabeza en mi hombro y soltaba en silencio sus lágrimas, mientras que yo iba acariciando sus espalda y le transmitía todo el consuelo que era capaz.
De pronto sonó de nuevo mi móvil; suavemente la aparté y de mi bolsillo saqué el teléfono; tras mirar la pantalla vi que era Sonia de nuevo.
----- Dime. ----- respondí.
----- ¿ Danny ?
----- Si, dime.
----- Oye que lo he conseguido.
Hice un gesto de victoria...



y tras sonreír con alivio le dije:
----- Eres una crack....
----- Oye, el vuelo sale a las cuatro y media de Londres.
----- Ok... ¿ En Heathrow ?
----- Si, en Heathrow; ya estáis en la lista de pasaje, y el vuelo sale de la Terminal dos. Pero tenéis que daros prisa porque con todo ya listo.
----- Si descuida, que salimos ya mismo.
Y a continuación le dije:
----- Eres una crack.
Ella se rió

y me respondió:
----- Tranquilo que no me debes nada que para eso estamos, es nuestro trabajo.
----- De todas maneras te estoy muy agradecido
----- Nada hombre, solo lamento que tengáis que regresar por un motivo tan triste.
----- Es así y hay que asumirlo.
Nos despedimos cordialmente y quedan en vernos por Madrid.
Corté el móvil, y mientras miraba a Carmen con una expresión medio cómplice y le dije:
----- Conseguido, tenemos vuelo.
Ella puso una expresión de relax, mientras que yo añadía:
----- Tenemos que movernos ya.
Continuará...........................................................................