- "Tranquila, que yo controlo..."
Cuando te dice ten cuidado. La dices... Tranquila, yo controlo.
Se la clavas y empiezas a empujar.
Piensas que puedes controlar, pero te ha atrapado su coño.
Continúas un buen rato empotrando, hasta que sientes que estás a punto de correrte y haces todo lo posible para aguantar.
Acto seguido, ella empieza a tener un orgasmo, grita y gime como una puta.
Tu pierdes el control, no puedes aguantar más y eyaculas en lo más profundo de su vagina.
Os habéis corrido a la vez.
Cuando sacas la polla, le sale el semen a borbotones.
Tras tocarse la entrepierna y comprobar que está llena, te mira a la cara y te suelta una sonrisa pícara.
En ese momento te das cuenta que desde el principio era ella la quería tenerte así y que se lo echarás dentro.