El problema de la gran mayoria de los corneadores es que ellos se creen los amos de la situacion, pero no comprenden que ellos son el invitado de la pareja o matrimonio y que en cualquier momento puede ser sustituido por otro jugador, es el tercero en discordia y es sustituible, es algo que siempre he tenido tan claro que cuando he estado con un matrimonio siempre he ido a disfrutarlo a tope y hacer que ellos disfrutasen a su forma, de echo, no me gusta el termino cornudo aunque a ellos les de mucho placer serlo y que se les llame asi en la intimidad, pero siempre he respetado a esos hombres con el coraje y la valentia de ceder a sus esposas a un tercero porque asi es como les gusta disfrutar a ellos y hay que ser muy fuertes mentalmente para saber llevarlo adelante.
Ni todos los hombres valen para ser corneadores aunque asi se crean ni tampoco todos los hombres valen para ser cornudos, aunque muchos los sean y no lo sepan.