Yo trabajaba de turno de noche y me dijo que cuando acabara podía ir a su casa y tomar el sol un par de horas, y eso hice le llame cuando llegue a su portal y me dio la combinación de la puerta y subí al ático, allí estaba ella con la puerta abierta y con una bata transparente esperándome, me dio dos besos casi tocando mis labios y me dijo, ven vamos a la ducha que vendrás sudado, entramos en el cuarto de baño y empezó a desnudarme y hablándome a los labios, lo más sexy que nunca me habían hecho, entonces entramos en la ducha y empezó a enjabonarse y me dijo voy a ser tú esponja y te voy a frotar, sus tetas se apegaban a mi espalda, mientras ella me enjabonaba con sus manos por delante, cuando estaba lleno de jabón por delante, soy bastante peludo, se puso delante de mi y me dijo que la enjabonara a ella, y bueno el roce era total y yo con mis dedos no dudé en acariciar sus pezones y después tocar su clitoris mientras le mordía la oreja. Cuando el agua aclaró todo el jabón, me agarro mi pene y me dijo ven a ponerme crema, total que me llevo a la terraza que estaba acristaladla pero los cristales no eran tintados, y podíamos ser vistos por los vecinos, pero a ella por lo visto le encantaba, así que se tumbó en una hamaca y empecé a ponerle crema por sus tetas, sus pezones y posteriormente en su clitoris, masajeando su chochito , el roce de mis dedos, la crema y sus jugos era una combinación explosiva, yo estaba de rodillas al lado de ella, y empezó a acariciar mis huevos y apretar mi pene fuertemente, yo ya le había comido los pezones, y el coño, me encantan cuando salen los chorros, el líquido que emana me encanta,ella me copio del cuello y empezó a comerme la boca y decirme, llevo 2 días pensando en ti, y se abalanzó sobre mi y subió encima de mi poniéndome las tetas en la boca, y me dice que prefieres teta o coño, le digo coño y empezó a hacerme un 69, todo su coño chorreaba y ella me comía los huevos y ponía mi pene en sus tetas, no se como se llamara, pero era un 69 con una cubana, ya no sabía en qué concentrarme, en su chocho, en su chupada de huevos o en la follada de sus tetas, pero ella parecía una leona salvaje, no paraba ni un instante, me hizo correrme en sus tetas y me dijo, que descansáramos un rato en la tumbona, y así lo hicimos, yo me quedé dormido, menudo tute me dio