Tengo una fantasía con dos hombres por los que me siento atraída y estoy enamorada: con cierto político sudamericano muy polémico especialmente desde principios de este año (me sabe fatal y me da mucha angustia lo que está viviendo por muchas cosas mal que haya hecho

, apoyo a muerte su libertad) e imaginando que no está casado (como es el caso) ni tiene tan sólo pareja y también con un hombre anónimo de cierta ideología política extremista aquí en España que veo en fotos y videos de actos, manifas y movidas.
Me imagino que soy monja (soy una mujer sencilla, modesta, recatada, autista, tímida y virgen en la vida real), que es de noche y estoy en mi recámara en un monasterio antiguo, oscuro y frío, se me aparece uno de los dos, nos abrazamos teniendo en cuenta nuestra diferencia de altura ya que es un hombre muy alto, con gordura bien proporcionada y corpulento (tanto el uno como el otro) y nos besamos intensamente. Mientras yo le acaricio la espalda y él a mí la cintura, voy sintiendo crecer su protuberancia y me excito más y más. Estamos así hasta que en un momento dado, él se sienta en un banco de piedra y yo me agacho ante él entre sus piernas, se baja los pantalones y los calzoncillos bóxers y le hago un oral, sintiendo cada milímetro de su grande y precioso miembro rozando mis carnosos labios y dentro de mi boca creciendo más y más, yo bien tapada con el hábito y el velo, sin quitarme ni una pieza de ropa, mientras él me acaricia el cabello por encima y por debajo del velo y respira y gime cada vez más fuerte mientras yo escucho su respiración de macho ibérico o mestizo, cosa que me excita y me moja más y más hasta que llega al clímax y termina dentro de mí sintiendo su esencia de macho cabrío en mi boca y en mi garganta y yo también llego al clímax sin necesidad de tocarme ni nada. Aunque la cosa no termina aquí: después nos besamos y abrazamos de nuevo, me toma en brazos, me lleva hacia el baño, me quita el hábito delicadamente dejándome desnuda, me meto en la ducha, él acaricia suavemente toda mi delgada figura y mi delicada y blanca piel enjabonándome con sus manazas toscas y masculinas y diciéndome emocionado que soy hermosa, que mujeres como yo ya no quedan y que me ama y yo le digo que le amo y otras cosas sentimentales con la voz rota de llorar de la emoción. Una vez fuera, me cubre con una toalla bien grande, me abraza y me besa de nuevo y una vez seca me pongo un camisón fino y él se quita la ropa quedándose en calzoncillos bóxers marcando bien su miembro y los dos nos metemos en la cama abrazándonos, emocionados diciéndonos que nos amamos, acariciándonos y besándonos hasta que nos dormimos y al despertar por la mañana una escena romántica entre los dos. Sin necesidad de hacer nada sexual más. La misma fantasía sea con uno o con el otro.


