El Fruto Prohibido. ( Continuación - 414 )
Como veinte minutos más tarde se completó el embarque y el personal de a bordo, azafatas y asistentes de vuelo, comenzaron a hacer sus comprobaciones y darnos instrucciones de seguridad. Tras ello nos indicaron que nos fuéramos abrochando los cinturones, a la vez que la nave comenzaba a desplazarse.
Casi de inmediato, por la megafonia nos dieron la bienvenida y nos informaron que ya nos dirigíamos a la pista correspondiente para efectuar el despegue, la duración que tendría el vuelo y que tiempo nos íbamos a encontrar, el cual en un principio no debía suponer ninguna dificultad.
Miré a Carmen y le hice un gesto de complicidad, mientras que ella apretaba los labios y arqueaba sus cejas; sonreí y tras acercarme besé

suavemente el lateral de su frente.
Ella sonrió levemente y tras agarrar su mano fue que le dije:
----- Tranquila que todo va a ir bien.
----- Ya, pero lo paso mal en esta maniobra, me resulta desagradable.
Un poco más tarde la nave se detuvo ante al pista y tras unos segundos de espera, las turbinas de los motores comenzaron a sonar con fuerza a la vez que íbamos ganando velocidad. Yo agarraba con fuerza la mano de Carmen, que se recostaba sobre el respaldo de su asiento, y con los ojos cerrados apretaba los labios.
Fuimos tomando altura, y tras soltar su mano la atraje hacia mi y le dije:
----- Ya estamos en el aire.
----- Uffff...!!!! menos mal. ----- dijo con alivio.
Sonreí y le pregunté:
----- ¿ Quieres mirar por la ventanilla ?
----- Noooo... quita, quita. Prefiero no ver lo alto que vamos.
Acaricié su pelo y le dije:
----- Venga relájate que ya pasó lo peor.
En ese momento se activó de nuevo la megafonia y nos informaron a que altura nos encontrábamos y que también habíamos al.canzado la velocidad de crucero con la íbamos a realizar el trayecto hasta Madrid.
Como todo era en inglés, Carmen no entendía nada y le iba traduciendo...

Poco después se acomodó ladeándose sobre su asiento y no tardó en quedarse dormida; tanto que un poco más tarde ni se enteró cuando desabroché su cinturón.
El vuelo fue transcurriendo sin mayor novedad, y a la hora prevista nos fuimos acercando a Madrid. Carmen seguía dormida a mi lado y con la cabeza apoyada sobre mi hombro; y cuando nuevamente se activó la mefafonia, fue que se despertó.
Se estiró toda, y tras tapar con su mano un bostezo, abrió los ojos y me miró...
Sonreí y ella me preguntó:
----- ¿ Que pasa ?
----- Nada, que ya estamos sobre Madrid...
----- Yaaaaa...
----- Si, y pronto iniciaremos el descenso.
----- Joder, no me he enterado de nada, me he quedado sobada por completo.
Sonreí de nuevo y le dije:
----- Ya lo veo. Pero ha sido mejor así... ¿ no ?
----- Totalmente.
Nuevamente nos indicaron que nos fuéramos abrochando los cinturones porque en breves momentos iniciariamos el descenso para aterrizar en el aeropuerto de Madrid Barajas en la Terminal dos.
La nave comenzó a descender cuando acabábamos de pasar la Sierra del Guadarrama. Carmen agarró mi mano y la apretó:
La miré, y tras besar el lateral de su frente le dije:
----- Tranquila y relájate porque todo va a ir bien y enseguida tomamos tierra.
Con tono un tanto nervioso me respondió:
----- Ya quisiera tener esa seguridad que muestras.
Me reí...



y le dije:
----- Ya son muchos los vuelos que llevo encima.
----- No me gusta esta sensación, igual que al despegar me resulta desagradable.
----- Relájate y piensa en algo que te guste.
Me miró, y acercándose a mi oído me susurró:
----- El polvazo que echamos en el hotel.
Me reí...


y tras hacerle un gesto positivo

le guiñe un ojo

como gesto de complicidad...
Y ella añadió:
----- Le pena es que no podamos repetirlo.
----- Bueno, en estos días nos damos un homenaje.
----- Ya, pero no será en Londres.
----- Habrá más ocasiones... ----- le dije con seguridad ----- Cuando sea posible repetimos este viaje.
----- Tengo ganas de repetirlo, recuerda que fue mi primer polvo británico.
Volví a reírme...


En ese momento tomamos tierra, las ruedas de los trenes de aterrizaje golpearon el asfalto de la pista y la nave al rodar sobre la misma, bajó los alerones de las alas e invirtió el sentido de las turbinas disminuyendo la velocidad. Poco después se fue dirigiendo hacia la terminal, deteniéndose justo en el punto de desembarco que tenía asignado.
Y aquí podía decirse que terminaba nuestro agitado viaje a Londres, al que las circunstancias nos obligaron a adelantar su final...

Por la megafonia nos informaron que habíamos tomado tierra y que terminaba el vuelo, agradeciendo también el que hubiésemos elegido esta compañía; y a continuación nos indicaron que ya podíamos desabrochar nuestros cinturones e ir recogiendo nuestros equipajes de mano.
Como carmen estaba en mejor posición, ya que su asiento estaba al lado del pasillo, se puso en pié y tras abrir el compartimento agarró mi macuto y me lo entregó.
----- Gracias... ----- le dije.
A continuación agarró el suyo y me preguntó:
----- ¿ Y ahora que hacemos ?
----- Esperar sentados hasta que nos indiquen que podemos salir. ----- le respondí.
Un par de minutos más tarde sentimos como abrían la compuerta de acceso y nos pidieron que en orden fuésemos saliendo de la nave, y que antes comprobásemos que no dejábamos olvidada ninguna pertenencia.
Miré a Carmen y le dije:
----- Aún tardaremos un poco; estamos al final del todo.
Poco después, al ver que la fila de gente avanzaba, le indiqué que ya podíamos salir. Así fuimos avanzando siendo los últimos de la fila, hasta que llegamos a la salida, donde todas sonrientes y con amabilidad nos despidieron dos azafatas, a quienes agradecí su trato y atenciones durante el vuelo.
Según abandonamos la nave y ya en el pasillo de la rampa, agarré a Carmen de la mano a la vez que le decía:
----- Vamos al pasillo por el que tenemos que pasar el control.
Después le pedí que llevara el pasaporte en la mano por si nos lo pedían; así tomamos un pasillo donde indicaba ciudadanos de la Unión Europea. Allí con nuestros pasaportes en la mano, el agente de servicio nos indicó que siguiéramos.
Tras ello, Carmen me miró y me dijo:
----- ¿ Nunca te miran el pasaporte ?
----- Si vienes de otro país de la Unión Europea es raro que te lo pidan.
Siguiendo las indicaciones no tardamos en acceder a la sala de recogida de equipajes; en las pantallas identifiqué por que cinta iban a salir los de nuestros vuelo.
----- Nos toca la cinta nueve.
Ella sonrió, y agarrando mi mano fue que me dijo:
----- Me admira como controlas todo, porque yo ahora estoy perdidísima.
Sonreí y la apreté contra mi...
Una vez que identificamos la cinta nueve nos posicionamos al lado de la misma. Entonces miré a Carmen y le indiqué unos asientos que estaban libres y que esperase allí sentada, que la me encargaba yo de todo, puesto que la cinta aún estaba parada y el equipaje todavía tardaría en salir nuestros trolleys.
Según se alejó y se sentó pude observar como sacaba su móvil y lo ponía en conexión; poco después pude ver que hablaba por el mismo...

Entonces yo también agarré mi móvil, y tras ponerlo en conexión y comprobar que tenía línea y cobertura, fue que envié un SMS a David informándole que nos encontrábamos en Madrid y el motivo por el que habíamos adelantado nuestro regreso.
Unos segundos más tarde recibí su llamada.
----- Dime... ----- le respondí.
----- Vaya putada, no...
----- Pues si, es lo que hay.
----- ¿ Donde estáis ?
----- En el aeropuerto, aún estamos a la espera de que salgan nuestros equipajes.
----- ¿ Me acerco a buscaros ?
----- No gracias, no te molestes. Entre que sales y llegas tomamos un taxi y acabamos antes.
----- Bien, como quieras. ¿ Y Carmen ?
----- Está esperando sentada en un sitio que le indiqué.
----- ¿ Como se encuentra ?
----- Pues imagínate con este golpe tan repentino.
----- Dale nuestras condolencias.
----- Si, descuida que ahora se las doy.
----- ¿ A que tanatorio lo han llevado ?
----- Aún no lo se, pero no te preocupes que te informo en cuanto los sepa.
----- Si por favor, porque queremos pasarnos por allí. Ahora mismo le digo a Celia que encargue una corona de flores en nombre de todo el equipo.
----- Gracias.
----- Venga, hablamos.
Y nos despedimos sin más, justo cuando la cinta se ponía en marcha y yo me mantenía vigilante en aquel punto estratégico al lado de la misma, a la espera de que fueran saliendo los equipajes. Como diez minutos más tarde salieron por fin nuestros trolleys; nada más sacarlos de la cinta los inspeccioné visualmente para comprobar que no tenían daño alguno.
Una vez comprobado, fui tirando de ambos y me acerqué a donde estaba Carmen que aún continuaba hablando por el móvil.
Según llegué a su altura le oí decir:
----- Ya está aquí Danny con los equipajes, así que te dejo... Si, si... voy para ahí lo antes posible.
Tras cortar y se ponía en pié le acerqué el suyo.
----- Hablaba con mi hermana. ----- me aclaró.
----- Ah... ¿ Y que dice ?
----- Que lo han llevado al Tanatorio de la M-30.
----- ¿ El que está al lado de la mezquita ?
----- Si, ese mismo. ¿ Vamos para allí ?
Hice un gesto torciendo la boca, y tras apretar los labios, le respondí:
----- Como quieras, pero creo que sería mejor ir antes a mi casa, dejar allí los equipajes y tomamos el coche.
----- Si, tienes razón. ----- me respondió.
Sin más, nos agarramos de la mano y cada uno tirando de su trolley salimos al vestíbulo por la puerta correspondiente.
Una vez en la calle, nos pusimos en una fila para tomar un taxi; y tras indicar la dirección al taxista dimos inicio al trayecto. nada más ponernos en marcha agarré elñ móvil y me puse a teclear un nuevo mensaje a David.
Al verme, Carmen me preguntó:
----- ¿ Que haces ?
----- Envío un mensaje a David; mientras esperaba la salida de los equipajes estuve hablando con él y le conté todo. Te envía sus condolencia junto con Celia.
----- Que majos que son.
----- También me dijo que iban a enviar una corona de flores; así que dame los datos.
Y según me los daba los iba escribiendo en el texto del mensaje.
----- Si es que son un encanto los dos. ----- me dijo
Asentí con un gesto mientras enviaba el mensaje, que casi de inmediato David lo respondió con un OK...
Continuará................................................................