Loquita y su rinconcito💋 [Verificada]

Holaaaaa💋💋💋 venía buscando ese relato...porque entre unas cosas y otras no e podido leer.
Y llegó aquí y no está🥺🥺🥺
Quiero leerlo,me encantaría leerlo, deseando leerlo y hacer que mi mente viaje a ese momento,a ese lugar....
Mi mente quiere jugar,se quiere calentar para hacer que mi mano recorra cada Milímetro de mi piel🤤🤤🤤🤤🤤
Quiero y necesito saber si tus palabras tienen ese poder sobre mi💋💋💋💋
Lo borré
 
Feliz día de reyes💋💋💋nunca dejéis de creer por que aveces lo sueños se hacen realidad 💋💋💋💋💋GridArt_20250112_123345041.jpg
Buscar aquello que tanto queréis...Pero sobretodo no os dejéis de buscar a vosotros mism@s Screenshot_20260106_060949_photo_editor_photoeditor_photoeditorpro_ImageEditActivi.jpg
Mi frase para hoy es: 'pase lo que pase, cueste lo que cueste... siempre hacia adelante: insistir,
persistir, resistir, y nunca desistir.
💋💋💋💋💋💋💋💋💋💋
¡Feliz día! Espero que lo hayas pasado genial. Esas fotos son un regalazo para nosotros. Gracias, preciosa
 
Os cuento...este en mi hilo,pero este rinconcito es para todos.
Este rinconcito quiero que sea de disfrute de todos y todas,reírnos,ponernos calientes,con mucho respetos para todos y todas.
Quién me conocéis sabeis que me encanta que me pidáis cositas y si puedo cumplirlas las tendréis,también me encantan los tributos si alguien le apetece aquí podréis dejarlos.
Me encanta jugar y por supuesto haremos algún juego y el ganador o la ganadora tendrá su premio😊
Se aceptan sugencias y alguna que otra locura que ya nos conocemos😏😏😏
Después de este rollo que os e contado os dejo con una fotito un poquito más provocadora @Lennon FK 😏
Besitos muy muy calientes para todos y todas y una última cosa a disfrutar 💋💋💋💋💋💋💋💋💋💋IMG_20250425_103858.jpg
La que está en mi foto de perfil ( osea, mi polla ) quedaria muy bien dentro de tu coño. Ufff....paja al cánto.
 
Ains mi J ❤️ ❤️ ❤️ que palabras tan bonitas me dices siempre❤️❤️❤️❤️
Ya sabes que para mí eres una de mis personas vitamina de aquí del foro y sabes que eso para mí es súper importante 😍😍😍😍😍
Pero yo sé algo que a ti te gusta algo más de mi y no me refiero a loquita me refiero a T y es..... Esa sonrisa que un día me dijiste que no querías que perdieraIMG_20260105_194724.jpg💋💋💋💋💋💋💋💋💋💋💋
No sabes el bien que me haces con tu sonrisa, ahora que no ando "fino" de la cabeza y el cuerpo. Espero hayas tenido buenos Reyes.

❤️💋
 
Feliz día de reyes💋💋💋nunca dejéis de creer por que aveces lo sueños se hacen realidad 💋💋💋💋💋GridArt_20250112_123345041.jpg
Buscar aquello que tanto queréis...Pero sobretodo no os dejéis de buscar a vosotros mism@s Screenshot_20260106_060949_photo_editor_photoeditor_photoeditorpro_ImageEditActivi.jpg
Mi frase para hoy es: 'pase lo que pase, cueste lo que cueste... siempre hacia adelante: insistir,
persistir, resistir, y nunca desistir.
💋💋💋💋💋💋💋💋💋💋
Entonces tú eres ese sueño.

💋🔥❤️
 
Feliz día de reyes💋💋💋nunca dejéis de creer por que aveces lo sueños se hacen realidad 💋💋💋💋💋GridArt_20250112_123345041.jpg
Buscar aquello que tanto queréis...Pero sobretodo no os dejéis de buscar a vosotros mism@s Screenshot_20260106_060949_photo_editor_photoeditor_photoeditorpro_ImageEditActivi.jpg
Mi frase para hoy es: 'pase lo que pase, cueste lo que cueste... siempre hacia adelante: insistir,
persistir, resistir, y nunca desistir.
💋💋💋💋💋💋💋💋💋💋
Que bien nos hemos portado para que los reyes nos traigan semejante ricura
 
Un regalo que me hicieron hace poco❤️❤️❤️y aunque sea IA pixelo las caras porque salimos igual que al natural 😍😍😍😍
Mi rubia mi diosa del foro💋💋💋💋
@VirginiaXX
Ojalá que está imagen se haga realidad pronto😘😘😘😘
Screenshot_20251224_150353.jpg
Está claro que la foto real sería muchísimo mejor con dos diosas reales como tú y @VirginiaXX Ojalá se haga realidad y lo mejor de todo, que lo podamos ver ☺️☺️
 
Como la tradición manda acabemos el año con algo rojoScreenshot_20251231_180103.jpg
Mis loquit@s muchas gracias por otro año más por este rinconcito.💋💋💋💋
Que os lo paséis genial hoy que salgáis y entréis de puta madre al año.
Millones de besitos para todos 💋💋💋💋💋💋💋💋💋💋💋💋💋Screenshot_20251231_175941_com_hihonor_photos_GalleryMain_edit_435813371533696.jpg
Espero que os guste mi rojo💋💋💋💋
Muchas gracias a ti por ser como eres 😘😘😘
Uuuuuuuuuuuffffff que conjunto más sexy se vislumbrar 😍🔥😍🔥😍🔥😍🔥
 
Vuelvo a subir el relato que le dediqué a nuestra adorable musa @loquita💋

El día que te até.

Y allí estabas tú, con tus manos juntas, desde tu antebrazo, como si estuvieses rezando, observándome, escrutándome con tu mirada, con esa expresión taciturna que no terminaba de convencerse de lo que estaba ocurriendo, y lo que estaba apunto de ocurrir.

Y no era ni más ni menos, que sentías curiosidad, por saber lo que es el sádo…

Pero no un sado duro, esta sería una sesión divertida, vainilla, algo para empezar…

Porque así lo quería yo.

Quería introducirte en el maravilloso mundo del BDSM, pero no quería que tu primera vez fuese duro, o doloroso, o traumático…

Este tipo de juego, tiene que ser algo bonito, divertido y consensuado.

Y para mí era muy importante que esas variables se dieran en nuestra cita.

Minutos antes, habías entrado en aquel extraño caserón, porque yo me había encargado de buscar un lugar que fuese acorde con la importancia de la sesión.

Con la importancia que mereces…

Y lo encontré, era una antigua mazmorra, en un castillo ahora reutilizado para eventos privados.

Y aún recuerdo que el momento en el que entraste, y viste todo tan oscuro, tan misterioso y mágico, solo iluminado por velas. Aquella visión, potenció que entrases en situación mucho más rápido.

Y fue un cruce de miradas, solo eso bastó para que te entregases a mi control.

Y es que suele ocurrir. A veces, una sola mirada puede decirlo todo. Y la tuya me lo dijo.

Me dijo que eres una persona valiente y decidida, te lanzaste al vacío sin dudar. Y eso es lo que te define.

Tras conocernos personalmente, tras conocer el lugar donde disfrutarías de esta sesión, te pedí que confiases en mí, y lógicamente contestaste afirmativamente.

De manera que me coloqué detrás de ti, y comencé despojándote de tu abrigo tres cuartos. Al hacerlo, descubrí que venías maravillosamente vestida para la ocasión.

Jamás imaginé que un conjunto de lencería blanca, podría resaltar tanto en una piel como la tuya.

Pero ahí estabas tú, con ese fabuloso, conjunto de lencería blanco, con bordados y transparencias, ese maravilloso y Sensual liguero que presionaba esas medias blancas. Y yo que iba con la intención de desnudarte poco a poco, comprendí que contigo, no jugaría con ventaja.

Tu, tenías buenas cartas, pero yo llevaba el As.

De manera que lentamente, comencé a hablarte desde detrás, susurrándote, al oído, acercando mis labios a tu cuello, respirando en el para acercar mi aroma a colonia Brumel de hombre maduro.

De repente, de susurré al oído.

-Mi loquita… ¿Estás dispuesta a entrar en un nuevo mundo?-

Justo en el momento en el que te susurre esas palabras, comencé a darte pequeños, cálidos, y dulces besitos en el cuello, sentía que te derretías con las caricias de mis labios en tu cuello.

De manera que, con las yemas de mis dedos, comencé a acariciar tus hombros, tus brazos, tus antebrazos, hasta llegar a tus manos… Tú habías apoyado tu cuello hacia atrás contra mi clavícula.

Y cuando pensabas que comenzarían las caricias, te despoje del sujetador, liberando tus preciosos pechos naturales. A continuación, volví a agarrar tus muñecas y las elevé hacia arriba, colocándote esas muñequeras de cuero con cadena que tanto me gustan.

No te habías fijado, pero arriba, había una cadena, la cual enganché mediante un candado a tus muñequeras, dejando tus brazos elevados hacia arriba, y por consiguiente, dejándote completamente a mi merced.

Era como si en todo ese tiempo, lo hubieses visto todo, desde un segundo plano, desde un segundo término, y ahora, que estabas desprovista de cualquier acto de movimiento, todo había cambiado.

Al momento, vi que la cosa marchaba como tenía planeada. Puesto que mi intención era limitar al máximo tus sentidos primarios, de manera que saqué de mi bolsillo, un pañuelo de raso negro.

En el momento en el que viste el pañuelo, una expresión de miedo y duda, te atenazó.

-Shhhhhhh… no dudes, mi preciosa flor…

En este arte, la privación sensorial, es un recurso muy utilizado, cuando anulas algunos sentidos, los otros se potencian. Por eso, he decidido coartar tu libertad de movimiento, y también privar tu visión.

La mirada que me lanzaste, me encantó. Porque había una mezcla de miedo, duda, y sobre todo una extraña sensación de excitación. Tu respiración se hacía patente, tu pecho se agitaba de arriba abajo, y a mí eso me parecía súper excitante.

Lo último que viste fue acercarse pañuelo a tu frente, colocarlo estratégicamente para coartar por completo tu visión.

A partir de entonces, ya era todo oscuro, todo aún más negro.

Y comenzaste a sentir y, por fin, cada caricia, cada pellizco, cada cachetada, cada apretón, se magnificaba…

Finalmente, no sabías dónde estaba, no sabías por dónde me movía, estabas completamente perdida, expectante.

Sentías como delante de ti, mis dos manos acariciaban tus pechos, jugaban en círculos con tus oscuras Areolas, hasta llegar a esos pronunciados y endurecidos pezones, los cuales comencé a apretar, imprimiendo un poquito de tensión.

Advertí, como levantabas un poco tu cabecita y abrías levemente los labios.

De repente, sentiste como una cachetada en tus pechos te sorprendía, y un dolor cálido, y sonoro, empezó a recorrer tu cuerpo, esa cachetada, había activado tu sistema nervioso, obligándolo a mantenerlo alerta. Pero en vez de volver a sentir una nueva torta, volviste a notar mis caricias, sobre tus senos, sobre tus pezones, y volviste a estremecerte.

Al alejar mis manos, volvió a activarse tu tu sistema nervioso, volviendo a colocarte en alerta. A continuación, notaste, como mis manos, acariciaban tu espalda, con las temas de mis dedos, abriéndose hasta llegar a tus costados, y finalmente, llegar hasta tus braguitas blancas, las cual bajé hasta las rodillas, dejando tu precioso y generoso trasero a mi vista.

Mi mano izquierda, desde atrás, acaricia tu pecho, mientras mi mano derecha, acariciaba tus glúteos, e introducía la mano entre las piernas, hasta llegar al lugar donde se juntan.

Justo en el instante en que comenzaste a sentir, como mis dedos, hurgaban con tus labios vaginales, empezaste a contraer involuntariamente las piernas.

A lo cual, yo respondí, abriendo tus piernas, y atándolas, mediante una cuerda a unos extremos en las paredes, obligándote a mantener las piernas abiertas.

Una vez atadas, comencé a acariciar esas piernas, fuertes y bonitas enfundadas en aquellas medias blancas,

La visión de aquel liguero, con transparencias y bordados, a juego con tus bragas, era poderosamente, Sensual. Cada caricia que yo imprimí sobre el interior de tus piernas, hacía que movieses las caderas hacia delante y hacia atrás.

Finalmente, confluyeron mis caricias en tu precioso sexo depilado, y tú, generosamente respondías a mis caricias a base de gemidos.

Mis dedos acariciaban tu precioso coño humedeciéndolo, haciendo brotar ese sabroso néctar que desprendes cuando te humedeces.

En ese momento, comencé a acariciar con más rapidez, y comencé a masturbarte de arriba hacia abajo, arriba y abajo, arriba y abajo…

Y luego introducía un dedo, y seguía masturbándote, y luego introducía otro dedo, mientras te masturbaba… Y tú movías tus caderas frenéticamente, con tu respiración, cada vez más agitada, con tus labios, completamente abiertos, como pidiendo algo, como buscando algo, como si hubiese algo que debería tapar esos labios

De repente, todo paró, te quedaste a medias, no se oía ruido, algo estaba tramando a aquel individuo que tenía alguno de tus sentidos, completamente coartados.

Y volviste a escuchar unas suaves palabras.

-Confía en mí.-

Y no dijiste nada, pero de repente, comenzaste a sentir como pequeños pinchazos en tus pechos, se oía como pequeños sonidos que cortaban el viento caían en tus pechos, y de repente sentías picor, un escozor. No era algo doloroso, no era desagradable, era extraño, pero no dejaba de ser excitante. Mientras sentías aquellos pinchazos, aquellos picos de escozor en tus pechos, una mano comenzó a acariciar tus pezones, para luego pellizcarlo, y luego el otro pecho, y la misma operación, finalmente, te quité la venda, y viste la vela, miraste tus pechos, y los viste completamente llenos de marcas de cera caliente. Te había estado rociando con cera caliente en tus senos, y ahora veías como caía la cera en tus pezones, y te excitaba aún más, porque mi mano izquierda había abandonado ya tu pecho, y volvía a masturbar tu coño… Y mientras sentías como aquella cera que amaba tus pezones, movías tus caderas hacia delante y hacia atrás, porque no podías aguantar el placer que te estaba generando mi mano. Y a la vez, el dolor que te generaba la vela. Por un momento paré, y me acerqué a tus labios, y te besé apasionadamente, te besé con fuerza, con furia, con lujuria… Y tú respondiste a mi beso de la misma manera, como si no quisieses echarte atrás, como si aquel desafío, fuese aceptado por ti nuevamente.

Y volví a retirarme, para quemar tus pechos nuevamente, mientras mi mano acariciaba tu coño, y continuaba masturbándolo, jugando con tu clítoris, con tus labios vaginales, y aquí néctar que brotaba de aquellos labios, servía como lubricante para potenciar esa sensación, que iba increscendo…

Crecía exponencialmente, hasta que, finalmente, aquella sensación, derivó en una eclosión de sensaciones.

Un Big Bang de descargas sensitivas que recorriendo cada color de tu piel, por oleadas, erizando esa preciosa piel que tienes, haciendo que tus piernas temblasen y casi perdieran el equilibrio, y yo, con mi mano, aún acariciando tu sexo, aunque más lentamente, solté la vela, agarré tu cintura, y comencé a besar tu cuello, tus mejillas, tus labios, mientras te decía al oído, lo preciosa que me parecías… Finalmente, caíste rendida ante aquel orgasmo potenciado por el dolor, y la privación. Desate tus cuerdas, tus muñequeras, y te llevé a una especie de lecho con sábanas de raso negras, donde dejé caer tu precioso cuerpo y allí, entre el negro, me mirabas, al igual que yo a ti. Y sabíamos lo que continuaría…
 
Vuelvo a subir el relato que le dediqué a nuestra adorable musa @loquita💋

El día que te até.

Y allí estabas tú, con tus manos juntas, desde tu antebrazo, como si estuvieses rezando, observándome, escrutándome con tu mirada, con esa expresión taciturna que no terminaba de convencerse de lo que estaba ocurriendo, y lo que estaba apunto de ocurrir.

Y no era ni más ni menos, que sentías curiosidad, por saber lo que es el sádo…

Pero no un sado duro, esta sería una sesión divertida, vainilla, algo para empezar…

Porque así lo quería yo.

Quería introducirte en el maravilloso mundo del BDSM, pero no quería que tu primera vez fuese duro, o doloroso, o traumático…

Este tipo de juego, tiene que ser algo bonito, divertido y consensuado.

Y para mí era muy importante que esas variables se dieran en nuestra cita.

Minutos antes, habías entrado en aquel extraño caserón, porque yo me había encargado de buscar un lugar que fuese acorde con la importancia de la sesión.

Con la importancia que mereces…

Y lo encontré, era una antigua mazmorra, en un castillo ahora reutilizado para eventos privados.

Y aún recuerdo que el momento en el que entraste, y viste todo tan oscuro, tan misterioso y mágico, solo iluminado por velas. Aquella visión, potenció que entrases en situación mucho más rápido.

Y fue un cruce de miradas, solo eso bastó para que te entregases a mi control.

Y es que suele ocurrir. A veces, una sola mirada puede decirlo todo. Y la tuya me lo dijo.

Me dijo que eres una persona valiente y decidida, te lanzaste al vacío sin dudar. Y eso es lo que te define.

Tras conocernos personalmente, tras conocer el lugar donde disfrutarías de esta sesión, te pedí que confiases en mí, y lógicamente contestaste afirmativamente.

De manera que me coloqué detrás de ti, y comencé despojándote de tu abrigo tres cuartos. Al hacerlo, descubrí que venías maravillosamente vestida para la ocasión.

Jamás imaginé que un conjunto de lencería blanca, podría resaltar tanto en una piel como la tuya.

Pero ahí estabas tú, con ese fabuloso, conjunto de lencería blanco, con bordados y transparencias, ese maravilloso y Sensual liguero que presionaba esas medias blancas. Y yo que iba con la intención de desnudarte poco a poco, comprendí que contigo, no jugaría con ventaja.

Tu, tenías buenas cartas, pero yo llevaba el As.

De manera que lentamente, comencé a hablarte desde detrás, susurrándote, al oído, acercando mis labios a tu cuello, respirando en el para acercar mi aroma a colonia Brumel de hombre maduro.

De repente, de susurré al oído.

-Mi loquita… ¿Estás dispuesta a entrar en un nuevo mundo?-

Justo en el momento en el que te susurre esas palabras, comencé a darte pequeños, cálidos, y dulces besitos en el cuello, sentía que te derretías con las caricias de mis labios en tu cuello.

De manera que, con las yemas de mis dedos, comencé a acariciar tus hombros, tus brazos, tus antebrazos, hasta llegar a tus manos… Tú habías apoyado tu cuello hacia atrás contra mi clavícula.

Y cuando pensabas que comenzarían las caricias, te despoje del sujetador, liberando tus preciosos pechos naturales. A continuación, volví a agarrar tus muñecas y las elevé hacia arriba, colocándote esas muñequeras de cuero con cadena que tanto me gustan.

No te habías fijado, pero arriba, había una cadena, la cual enganché mediante un candado a tus muñequeras, dejando tus brazos elevados hacia arriba, y por consiguiente, dejándote completamente a mi merced.

Era como si en todo ese tiempo, lo hubieses visto todo, desde un segundo plano, desde un segundo término, y ahora, que estabas desprovista de cualquier acto de movimiento, todo había cambiado.

Al momento, vi que la cosa marchaba como tenía planeada. Puesto que mi intención era limitar al máximo tus sentidos primarios, de manera que saqué de mi bolsillo, un pañuelo de raso negro.

En el momento en el que viste el pañuelo, una expresión de miedo y duda, te atenazó.

-Shhhhhhh… no dudes, mi preciosa flor…

En este arte, la privación sensorial, es un recurso muy utilizado, cuando anulas algunos sentidos, los otros se potencian. Por eso, he decidido coartar tu libertad de movimiento, y también privar tu visión.

La mirada que me lanzaste, me encantó. Porque había una mezcla de miedo, duda, y sobre todo una extraña sensación de excitación. Tu respiración se hacía patente, tu pecho se agitaba de arriba abajo, y a mí eso me parecía súper excitante.

Lo último que viste fue acercarse pañuelo a tu frente, colocarlo estratégicamente para coartar por completo tu visión.

A partir de entonces, ya era todo oscuro, todo aún más negro.

Y comenzaste a sentir y, por fin, cada caricia, cada pellizco, cada cachetada, cada apretón, se magnificaba…

Finalmente, no sabías dónde estaba, no sabías por dónde me movía, estabas completamente perdida, expectante.

Sentías como delante de ti, mis dos manos acariciaban tus pechos, jugaban en círculos con tus oscuras Areolas, hasta llegar a esos pronunciados y endurecidos pezones, los cuales comencé a apretar, imprimiendo un poquito de tensión.

Advertí, como levantabas un poco tu cabecita y abrías levemente los labios.

De repente, sentiste como una cachetada en tus pechos te sorprendía, y un dolor cálido, y sonoro, empezó a recorrer tu cuerpo, esa cachetada, había activado tu sistema nervioso, obligándolo a mantenerlo alerta. Pero en vez de volver a sentir una nueva torta, volviste a notar mis caricias, sobre tus senos, sobre tus pezones, y volviste a estremecerte.

Al alejar mis manos, volvió a activarse tu tu sistema nervioso, volviendo a colocarte en alerta. A continuación, notaste, como mis manos, acariciaban tu espalda, con las temas de mis dedos, abriéndose hasta llegar a tus costados, y finalmente, llegar hasta tus braguitas blancas, las cual bajé hasta las rodillas, dejando tu precioso y generoso trasero a mi vista.

Mi mano izquierda, desde atrás, acaricia tu pecho, mientras mi mano derecha, acariciaba tus glúteos, e introducía la mano entre las piernas, hasta llegar al lugar donde se juntan.

Justo en el instante en que comenzaste a sentir, como mis dedos, hurgaban con tus labios vaginales, empezaste a contraer involuntariamente las piernas.

A lo cual, yo respondí, abriendo tus piernas, y atándolas, mediante una cuerda a unos extremos en las paredes, obligándote a mantener las piernas abiertas.

Una vez atadas, comencé a acariciar esas piernas, fuertes y bonitas enfundadas en aquellas medias blancas,

La visión de aquel liguero, con transparencias y bordados, a juego con tus bragas, era poderosamente, Sensual. Cada caricia que yo imprimí sobre el interior de tus piernas, hacía que movieses las caderas hacia delante y hacia atrás.

Finalmente, confluyeron mis caricias en tu precioso sexo depilado, y tú, generosamente respondías a mis caricias a base de gemidos.

Mis dedos acariciaban tu precioso coño humedeciéndolo, haciendo brotar ese sabroso néctar que desprendes cuando te humedeces.

En ese momento, comencé a acariciar con más rapidez, y comencé a masturbarte de arriba hacia abajo, arriba y abajo, arriba y abajo…

Y luego introducía un dedo, y seguía masturbándote, y luego introducía otro dedo, mientras te masturbaba… Y tú movías tus caderas frenéticamente, con tu respiración, cada vez más agitada, con tus labios, completamente abiertos, como pidiendo algo, como buscando algo, como si hubiese algo que debería tapar esos labios

De repente, todo paró, te quedaste a medias, no se oía ruido, algo estaba tramando a aquel individuo que tenía alguno de tus sentidos, completamente coartados.

Y volviste a escuchar unas suaves palabras.

-Confía en mí.-

Y no dijiste nada, pero de repente, comenzaste a sentir como pequeños pinchazos en tus pechos, se oía como pequeños sonidos que cortaban el viento caían en tus pechos, y de repente sentías picor, un escozor. No era algo doloroso, no era desagradable, era extraño, pero no dejaba de ser excitante. Mientras sentías aquellos pinchazos, aquellos picos de escozor en tus pechos, una mano comenzó a acariciar tus pezones, para luego pellizcarlo, y luego el otro pecho, y la misma operación, finalmente, te quité la venda, y viste la vela, miraste tus pechos, y los viste completamente llenos de marcas de cera caliente. Te había estado rociando con cera caliente en tus senos, y ahora veías como caía la cera en tus pezones, y te excitaba aún más, porque mi mano izquierda había abandonado ya tu pecho, y volvía a masturbar tu coño… Y mientras sentías como aquella cera que amaba tus pezones, movías tus caderas hacia delante y hacia atrás, porque no podías aguantar el placer que te estaba generando mi mano. Y a la vez, el dolor que te generaba la vela. Por un momento paré, y me acerqué a tus labios, y te besé apasionadamente, te besé con fuerza, con furia, con lujuria… Y tú respondiste a mi beso de la misma manera, como si no quisieses echarte atrás, como si aquel desafío, fuese aceptado por ti nuevamente.

Y volví a retirarme, para quemar tus pechos nuevamente, mientras mi mano acariciaba tu coño, y continuaba masturbándolo, jugando con tu clítoris, con tus labios vaginales, y aquí néctar que brotaba de aquellos labios, servía como lubricante para potenciar esa sensación, que iba increscendo…

Crecía exponencialmente, hasta que, finalmente, aquella sensación, derivó en una eclosión de sensaciones.

Un Big Bang de descargas sensitivas que recorriendo cada color de tu piel, por oleadas, erizando esa preciosa piel que tienes, haciendo que tus piernas temblasen y casi perdieran el equilibrio, y yo, con mi mano, aún acariciando tu sexo, aunque más lentamente, solté la vela, agarré tu cintura, y comencé a besar tu cuello, tus mejillas, tus labios, mientras te decía al oído, lo preciosa que me parecías… Finalmente, caíste rendida ante aquel orgasmo potenciado por el dolor, y la privación. Desate tus cuerdas, tus muñequeras, y te llevé a una especie de lecho con sábanas de raso negras, donde dejé caer tu precioso cuerpo y allí, entre el negro, me mirabas, al igual que yo a ti. Y sabíamos lo que continuaría…
Muchas gracias por hacer que vuelva a su rinconcito 🤤🤤🤤🤤🤤
Y deseando que sigas🤭🤭🤭
 
Atrás
Top Abajo