Morbo en pareja con Mayores de edad

Es una pena que nadie ponga mas fotos, mas que las propias mías de maduros, con esta temática, por que yo no se ni donde ver porno con viejos sin que sean actores porno, lo que quita muchisimo el morbo y claramente no hay ningún viejo viejo son solo actores maduros pero sin que sean viejos de verdad. Si alguien conoce donde ver este tipo de morbos que lo comparta que nosotros somos pez total
Hace unas semanas, en el hilo de videos de Maduros con jovencitas puse un par de videos que creo que encajan en esto que pides:

 
Macho tu vídeo me encanta de verdad, el viejo es perfecto con barrigón, viejo es el modelo de maduro (quizás un poco más viejo mejor) que nos gusta. Nos recuerda mucho a nuestras experiencias, yo quizás soy más participativo por qué la manoseo mientras folla pero por lo demás es idéntico. Os digo que es un morbo indescriptible,

Te felicito por compartir un vídeo, aparentemente amateur que representa un poco lo que se vive en el momento de follar con maduros.

Animo a compartir vídeos de este tipo o webs donde se pueden encontrar tales cosas que nosotros no encontramos y no nos gustan los vídeos con actores comerciales. Nos gusta ver cosas como las nuestras amateurs.

Por ciento este vídeo dio para una buena follada entre yo y Eva, mis felicitaciones
 
Hace unas semanas, en el hilo de videos de Maduros con jovencitas puse un par de videos que creo que encajan en esto que pides:

Me encanta tu vídeo. Representa bien lo que sucede en ese momento íntimo. Gracias 1000 veces por compartir tal vídeo. Me encantaría poder ver más, pero resulta casi imposible. Si sabes de más o de donde ver porfa por privado
 
Resulta frustrante el hacer cosas diferentes y luego buscar por internet y solo encontrar vídeos de actores viejos que no dan ni morbo. Y luego querer encontrar temáticas sobre esto y encontrarse con que estás solo y pareces que lo que se hacemos es algo malo
 
Lo que si os pido que si queréis algo por privado, no pasaros por maduros si sois jovenes que luego, lo único que hacéis es perder el tiempo, que se os tienta el contactar pero nos gusta o maduros o gordos, o juntos o separado. Si queréis algo mas tendréis que enseñarnos el por que queréis conocernos y algo que acredite no simples mensajes por si acaso
Yo maduro de 52 años….me encantaria chatear con vosotros y morbosear
 
Resulta frustrante el hacer cosas diferentes y luego buscar por internet y solo encontrar vídeos de actores viejos que no dan ni morbo. Y luego querer encontrar temáticas sobre esto y encontrarse con que estás solo y pareces que lo que se hacemos es algo malo
hola Soy Hugo 48
En absoluto es malo, haces mal o daño a alguien ?
Cada cual disfruta y hace el sexo, como y con quien le apetece...
Sera un placer conoceros y disfrutar juntos...
Buenas noches
 
Macho tu vídeo me encanta de verdad, el viejo es perfecto con barrigón, viejo es el modelo de maduro (quizás un poco más viejo mejor) que nos gusta. Nos recuerda mucho a nuestras experiencias, yo quizás soy más participativo por qué la manoseo mientras folla pero por lo demás es idéntico. Os digo que es un morbo indescriptible,

Te felicito por compartir un vídeo, aparentemente amateur que representa un poco lo que se vive en el momento de follar con maduros.

Animo a compartir vídeos de este tipo o webs donde se pueden encontrar tales cosas que nosotros no encontramos y no nos gustan los vídeos con actores comerciales. Nos gusta ver cosas como las nuestras amateurs.

Por ciento este vídeo dio para una buena follada entre yo y Eva, mis felicitaciones
Me encanta Eva y su morbo. Yo también soy maduro. Casi 66 años y adoro a chicas viciosas como Eva.
 
Claro es que algunos viejos no follan, no se por que mierda, y por lo menos desnudo a Eva y la abro de piernas para que la vean con el coño abierto, por supuesto me la follo delante de ellos o la masturbo, o les dejo que le hagan un dedo. Pero algunos solo la quieren ver desnuda abierta. Pero aprendi a disfrutar el momento de cuando la desnudo y le saco la ropa delante del viejo y lo que ven antes con ropa toda guapa y cachonda luego ven lo que esta debajo de las bragas y el sujetador
Bufff vaya chica que tienes. La comería el coño con ganas. Yo soy un viejo de 65 años
 
Si alguien es capaz de encontrar videos de parejas donde el novio entrega a su pareja (que esta buena) a un viejo, pero viejo de verdad no actor porno posando, viejo de los normales que vienen con barriga encima de la poya y en la barriga propia, que lo comparta que yo no los encuentro ni para inspirarnos en nuevas cosas ni en nada
Me apunto a ver esos vídeos
 
Bueno, paso a contar esta otra experiencia, que aunque es bastante larga y cuesta escribirla espero que os guste.

Hace un tiempo relaté dentro de "situaciones excitantes en la playa", la primera experiencia vivida con un señor mayor que nos hizo plantearnos que, a veces sin pensarlo, se abren otras posibilidades de salir de la rutina sexual. Nunca hubiéramos pensado en tener estas historias ni por asomo, y dejarnos llevar hasta aquel extremo como búsqueda de nuevas experiencias, mucho menos. Pero algo pasó, que conectó con nosotros para pasar algunos límites. Olga como yo, a partir de aquello, hemos estado atentos a situaciones similares o parecidas para repetirlas si se diera el caso, e incluso provocarlas en distintos entornos o ambientes. Hemos tenido más situaciones más o menos interesantes y morbosas para nosotros, y algunas como está que pasaré a contar, algo mucho más fuerte. De este juego, éramos cómplices los dos, y sabíamos perfectamente cuándo, dónde, y sobre todo con quién llevarlas a cabo. Viajamos bastante, y aprovechando siempre que la situación este controlada y sea segura, ciertos juegos nos hacen sentir bien y por supuesto mantenernos excitados. Ahí es cuando nos planteamos experimentar algún tipo de interacción que pueda sea más profunda. Nada de teléfonos, y con personas que sean ya entrada en años (vamos… mayores), que se supone que te pueden generar menos problemas, y por supuesto el anonimato. Añadir que, Olga siempre está aún más predispuesta e incluso más motivada a realizar alguna travesura, cuando salé con amigas, conmigo etc.., y lógicamente si hay algún traguito por medio, siempre ayuda a desinhibirse un poco más.

Bueno, antes que nada, comentar que, las experiencias que hemos tenido, las podría simplificar en su redacción y evitar el esfuerzo que lleva escribir largos textos. Está claro que más fácil es hacer lo siguiente: fui, llegué, nos metimos mano, y apareció tal y cual, y se acabó. Pero me gusta plasmar y explicar cómo suceden las cosas y que sean un poco más descriptivas, aunque es posible que haya gente que no le guste está forma de contar las situaciones.

Tras esa primera experiencia, de hace dos años, las situaciones más ligeras al ser más cortas, las podré relatar de forma menos extensa. Pero por ser una de las más importantes y fuertes, pasaré a contar primero la ocurrida un año y medio después, es decir el verano pasado con un pescador. Y más adelante y si puedo después de Navidad, contaré lo ocurrido con un señor italiano de 71 años.

Bueno, paso a contar en esta ocasión, la del pescador, que se nos fue bastante de las manos por la elevada excitación a la que llegamos, y que no esperábamos tanto de la situación. Por nosotros por supuesto, y sobre todo el señor, que no se vio en otra en su vida.

Era mediados de agosto del año pasado, sobre las 03:30 de la madrugada, hacía, bastante calor. Habíamos llegado en VTC cerca de donde habíamos dejado el coche a las afueras, para no meternos en la ciudad, ya que el hotel lo teníamos en otra localidad. Fuimos andando un trozo casi a un final de un paseo marítimo, sin edificios, con un espigón largo de piedra que se introducía en el mar y un pequeño aparcamiento de tierra cercano donde teníamos aparcado al coche. Como íbamos con un puntazo guapo, después de haber cenado con sus consiguientes bebidas, y rematadas con un par de cocteles, y para no coger el coche, decidimos sentarnos dentro de la playa en una zona de hierba con palmeras. Estas zonas estaban presentes en todo el paseo, por lo que vimos, y relativamente cercanas al murete que se encontraba a ras de playa. Yo me apoyé en una de sus palmeras, Olga se situó entre mis piernas abiertas, apoyando su espalda sobre mi pecho. En esa posición podíamos observar el mar y las estrellas. Iba vestida con una camiseta fina de color gris, falda corta a medio muslo de color blanco, y con abertura en su lado izquierdo, y con sandalias de plataforma. A nuestra espalda teníamos la luz de las farolas que iluminaban en gran medida nuestro espacio, aunque sin llegar a iluminar tanto como en el paseo.

Tras minutos en esa posición y en silenció, empecé a separar la melena de Olga y besar su nuca y su cuello, a la vez que mi mano izquierda acariciaba sus tetas por debajo de su camiseta. El olor a alcohol, nos estaba poniendo más burros, y tras girar su cabeza y besarla en la boca, mi mano derecha recorrió su muslo para terminar con mi mano tocando su coño por encima de un tanga transparente de color blanco. Olga estaba con sus piernas recogidas hacía su pecho, y su falda le impedía abrir sus piernas e incluso estaba molesta por la presión. Así que, apoyándose en la hierba con sus dos manos, levantó su culo y me dijo que le subiera la falda un poco, sin llegar a poner su culo en la hierba. Con todo liberado y con sus piernas abiertas, comencé a tope a besarla mientras mis dedos separando su tanga acariciaban su clítoris. Su vagina estaba totalmente lubricada y mis dedos entraban y salían con facilidad. Cuando más calientes estábamos, apareció en escena un hombre que venía de la zona del paseo y se dirigía hacía el espigón, vimos que llevaba en la mano lo que parecía unas cañas, un cubo, y algún trasto más, así que pensamos que sería algún pescador. Desapareció a lo largo del espigón, por lo que nosotros seguimos a nuestro rollo. Al poco rato, vimos que el hombre debió dejar los trastos en el espigón y volvía con una luz frontal en la cabeza y sin nada en las manos. En vez de ir por donde había accedido, cruzó por la arena con dirección hacía nosotros. Olga me dice:” éste viene hacía nosotros. yo no le hice mucho caso, pero Olga hacía presión suave para cerrar las piernas y le dije “no las cierres, que te vea esa tanguita, y se la casque luego mientras pesca”. Cuando faltaba unos 4, o 5 metros para llegar a nuestra altura, ya vimos que era un señor de más de 70 años de unos 1,70 años cm, fortachón, tirando a gordito. Cosa que a Olga le tranquilizó, porque ya vio que era un “abuelete”. El hombre cuando estaba al lado nuestro, su luz nos dio de frente, así que la visión de Olga con las piernas abiertas, fue una preciosa vista para ese hombre. Nos miramos, nos saludamos con buenas noches y nos pidió perdón por la luz, apagándola en ese momento y diciendo que no se había dado cuenta. Atravesó la hierba y saltando el murete hacía el paseo, hizo unos 50 o 60 metros y desapareció. Supusimos que volvería ya que había dejado sus cosas en el espigón. Con el puntazo que llevábamos, y viendo el perfil del señor, Olga se quedó más tranquila y seguimos a lo nuestro, más calientes si cabe, al saber que el hombre estaba por allí y nos había visto con las manos en la masa. Me apetecía que Olga se calentará, por si el hombre volvía a pasar por el mismo sitio. Así que con más ganas le sobé las tetas y masturbé su clítoris. Pasaron unos 3 o 4 minutos cuando vimos que el hombre se acercaba otra vez por el paseo. Olga estaba caliente, se le notaba que estaba a cien.

Al momento apareció el hombre con una caja en las manos y casi pasando de largo y mirando nuestros movimientos de sobeteo, le dije: “¿qué, a la pesca?” y nos contestó: “sí joder, se me había olvidado la caja de anzuelos”. La excusa de preguntar sobre la pesca era para que se sintiera a gusto y poder conseguir cierta complicidad para retenerlo y cumplir nuestro posible juego.

Interactuamos con una pequeña conversación, un poco nerviosos, ya que la motivación que había detrás, era que de alguna forma no se cohibiera y pudiera entender un poco la jugada, y por nuestra parte no ser muy descarados.

¿Le preguntamos por el tipo de pescado que había allí?, ¿si pescaba mucho?,¿hasta qué hora solía estar? etc., todo esto, a la vez que suavemente, acariciaba las piernas de Olga, e intentaba de forma disimulada abrir un poco más sus piernas, la posición del hombre colocado en nuestro lateral, ofrecía una buena vista de todas las piernas, pero sin llegar a ver bien su tanga apretando su vulva. Vi que el hombre había bebido algo porque se le notaba un punto gracioso. En un momento dado nos dice: “bueno, que sigáis con lo vuestro, que me parece mejor que lo mío, jaja”. Y le contesté: “para nada hombre, tranquilo que no hay problema, estamos haciendo tiempo para coger el coche que le hemos dado un poco al vaso”, y nos dice:” pues ya somos tres, que yo también me he tomado unas cuantas cervezas antes de venir, y tenía miedo por si me veían los “locales” con la moto. Estaba chisposo, y comentó: “venga que sois jóvenes y es lo que hay que hacer, hay que aprovechar, que luego queda esto… (haciendo el gesto de pescar), a la vez que se reía. Yo aprovechando su respuesta, le comenté: “¿bueno, qué edad tiene usted, tampoco es tan mayor?”, y me contestó: ”69, acabo de cumplir hace tres meses, ¿y vosotros?”, a lo que, Olga, contestó: “yo, 37”, y remató el: “madre mía, que envidia me dais, quién pudiera”, e iniciando su marcha. Cuando estaba a un par de metros me vine arriba, y le dije: “hombre, todo el mundo tiene su tiempo, ¿usted también a parte de pescar también hará otras cosas?”. Él hombre al oír esas palabras, se quedó un poco sorprendido, y volviendo de nuevo, comentó: hombre a nadie le amarga un dulce, y añadió: “si yo tuviera tu edad, teniendo una chica tan joven y guapa, pues seguro que no estaba aquí pescando”. de repente y sin pensarlo me salió: “pues hombre, este es otro tipo de pesca jaja, diferente, pero más sencilla, aquí no hace falta caña, mirar tiene menos trabajo”.

A partir de esto, la secuencia cambió totalmente, (Domingo que así le llamaremos a partir de ahora), viendo que Olga estaba con las piernas abiertas como una “V”, con mi mano derecha metida entre sus piernas, tocando su pubis y la vulva, y con la izquierda acariciando sus tetas; intuyó o entendió, y se hizo a la idea, de que posiblemente, éramos la típica pareja que no le importaba que la mirasen. Entonces Domingo murmulló un: “madre mía”, y acabo preguntando: “que si no nos importaba si se quedaba allí!, nuestra respuesta: “cada uno es libre de andar y quedarse donde quiera, para nada”. Domingo dejó la caja de anzuelos en el suelo y medio sentado en la hierba de frente a Olga y con una vista única de las piernas y el tanga blanco apretando los labios del coño de Olga, nos pusimos a besarnos mientras la masturbaba por encima de su tanga. A menos de 2 metros, miraba gracias a la luz que llegaba de las farolas del paseo. Masturbada por mis dedos, y apretándolos contra su vagina, la tela del tanga se introducía en su agujero, que ya comenzaba a mojarse. Olga excitadísima, se movía con ganas de que le introdujera los dedos, por lo que separé el tanga, y comencé a meter un dedo que entraba y salía. A Olga ya en ese momento, la presencia del hombre la puso más cachonda, y totalmente desinhibida abrió más sus piernas. Domingo permaneció callado todo ese rato, hasta que explotó: “joder morena que buena estás, eres preciosa”. Palabras que nos pusieron más burros. Después de pasar supongo que unos minutos, el hombre ya totalmente en situación, seguía hablando como para él, pero que se oía perfectamente. “que buenas estás hija, que coñito más bonito tienes, hostia puta”, “enséñame las tetitas por Dios”. Olga, excitadísima no sé si le oyó, pero fui yo quien le dije al oído que se subiera la camiseta un poco y le enseñara las tetas. Olga, se subió la camiseta y sin quitarse el sujetador, se liberó las dos cazuelas, quedando por encima de sus tetas redondas, que como un resorte aparecieron a la visión de Domingo, que estaba loco por acercarse, y tocar ese manjar que se le aparecía ante sus ojos.

Estaba nervioso, se le notaba porque se movía en la hierba y no se atrevía a dar el paso por sí le decíamos algo. Con esos movimientos y sentado, de forma disimulada estaba comiendo terreno a la distancia que él tenía con nosotros. Nos dábamos cuenta que estaba más cerca de nuestros pies. Jugando con un palito y enredando en la hierba empezó a tocar de forma suave los dedos del pie de Olga cuyas uñas pintadas de rojo eran acariciadas por él. Como no decíamos nada, él iba tocando un poco más, el empeine y dando masajitos suaves arriba y abajo. Yo mientras acariciaba con una mano sus tetas y con la otra seguía masturbando. Olga estaba ya muy cachonda, y quería follar. Me dijo: “para!, que estoy para correrme”. De repente se empezó a mover y se puso de pie, se giró y ofreciendo la visión a Domingo de su tanga, introducido entre las dos nalgas, esperó a que yo me bajará y me soltará el pantalón para sacarme la polla. Olga se puso a horcajadas sobre mis piernas dándole su espalda al hombre. Su vagina entró en contacto con mí polla, sin introducirla. Los movimientos de rozamiento, hicieron que cada vez estaba más empalmado. A su vez Domingo, al cambiar Olga de postura, éste acariciaba los talones y la parte baja de los gemelos, al final llegó a preguntar, si podía acariciar o tocar más. Ante esa pregunta, Olga y yo al oído, lo hablamos, y me dijo que sí, pero, que no se pasara. Olga se inclinó sobre mí, y acercándose a su bolsito, me dijo, que sacará las toallitas unisex que solemos llevar para viajar por el tema de los baños, ya que suelen estar a veces asquerosos, son para zonas íntimas, pero bueno. Le dije a Domingo lo que me había dicho Olga, y le entregué un sobre. Tras, limpiarse, tardó poco en empezar a tocar con sus manos su cuerpo y acariciar sus muslos. La camiseta bajada y su falda recogida por encima de sus nalgas y ajustada a la cintura, dejaba a la vista toda la parte inferior de su cuerpo. Cuando separé su tanga para introducir mi polla en su vagina y comenzando a empujar, Olga excitadísima me susurraba por donde la sobaba.

Domingo, iba muy rápido, se había sacado su polla fuera del pantalón y yo no me había dado cuenta, porque en parte, había desconectado del sentido visual y estaba sólo al sentido auditivo, de jadeos y palabras de Olga. Él se acercó un poco hacía mí y se colocó en mi lado derecho de rodillas, y su polla se tocaba con el muslo de Olga y con mi antebrazo. La metió mano por todo donde pudo y quería.Tenía una polla la verdad, muy, muy gorda, no muy larga, pero gorda de cojones, parecía un vaso de tubo, y luego muy oscura, morena, bueno cómo el hombre, y muchos pelos ya canosos. Mis manos que agarraban las nalgas de Olga, las aparté de su culo, y le subí la camiseta para que Domingo tuviera un mejor acceso también a su espalda. Estaba mojadisima, y parece que le molestaba el tanga, por lo que se levantó de las horcajadas, y pasando una pierna al centro de mis piernas, se sacó él tanga y lo dejó sobre las piernas de Domingo. Aquí casi exploto, tuve que sacar la polla de su vagina y agarrármela, apretarla y fijar otro pensamiento, porque me corría. Domingo cogió el tanga, se lo acercó a su nariz, y pasó su lengua por toda la zona de contacto de su coño, que imagino, que estaría lleno de fluidos. Ahora sin tanga y con su espalda al aire, tenía una continuación de su cuerpo más desnudo para los ojos de este hombre, que le sacaba 32 años de edad diferencia, teniendo acceso a dicho cuerpo sin problema. Eso es lo que realmente le ponía a Olga, bueno y nos pone, por poder ofrecer a un señor mayor, unas posibilidades que sabe que es algo que no puede alcanzar a no ser que sea pagando.

Domingo metió su mano entre mi pecho y el de Olga, con la intención de alcanzar su teta y pezón, a lo que Olga, separándose y girándose para que tuviera espacio, lo facilitaba en una pérdida ya de todo pudor y reparos. Sobando su pezón, preguntó si podía chuparlo, a lo que Olga no puso inconveniente. Nunca había visto a Olga tan cachonda y gozando. Domingo, hasta ese momento sólo tocaba y magreaba y comenzó a meterse el pezón en la boca, jugando con su lengua, Olga estaba muy excitada, aprovechando que ya estaba vulnerable, quiso darle un beso cerca de la boca, a lo que Olga no quiso, apartando un poco su cara.

Él también estaba caliente, como un conejo, en su mente suponemos que quería follársela, pero ya eran palabras mayores, tema de enfermedades, etc.., y ante falta de condones, que no teníamos, no creo que llegáramos a ese extremo. Es lo que tienen estas historias, que hay que tener cuidado, y a veces en el calor de la batalla, dices que controlas, pero se te va de las manos, y luego se come uno la cabeza. Lo que hicimos al final, también nos quedó un poco pensativos después, por el tema de enfermedades venéreas, por Olga, claro está.

Bueno, volviendo donde estábamos…, después que se pasó un rato chupando el pezón besando su teta, Olga echando su espalda para atrás un poco más, y más girada, puso la otra teta para que la chupara también, ahí dejamos de follar, aunque mi polla seguía en su vagina. Domingo iba como loco de una teta a otra, dando lengüetazos en sus pezones. En un momento, dejó el tanga sobre las piernas de Olga, se incorporó y puesto de pie, abrió otro sobre con la toallita, y se limpió la polla. Yo pensé, este cabrón va a por todas, y nos va a trastocar un poco el juego de exhibirse, tocar, correrse, que es lo que entraba dentro del límite que teníamos más o menos en nuestras cabezas. Pero bueno, podíamos marcar nosotros hasta donde quisiéramos llevar este juego. Así que seguimos con el juego, para ver hasta donde llegábamos después de ver esa imagen limpiándose su polla.

A pocos centímetros de mi cara y de la de Olga, Domingo colocó su polla, y me entraron ganas de meterla en la boca, y ver que se sentía como experiencia con semejante trabuco en la boca. Cuando estás caliente no se sabe que puede pasar. Tras sacar mi polla, Olga se sentó un poco más atrás de mis piernas para dejar que una de mis manos comenzará a masturbar su clítoris. Después de unos minutos, Olga entró en excitación máxima, Domingo no perdió la oportunidad y aprovechando, fue a por todas, y forzó un poco más la situación. Si salía bien, eso que se llevaba. Quien cojones pensaría salir de madrugada a pescar y vayas encontrar esta bola. Domingo arrimaba su polla cerca de la cara de Olga, mientras acariciaba su pelo y su espalda. Mi polla estaba de bajón, morcillona, se me había bajado un poco el empalme. Estaba muy pendiente de él, y no quería perderme nada, estaba como un perfecto voyeur de su pareja, pero en este caso, a unos pocos centímetros. Hasta ahora Domingo había sido muy correcto en lo que respecta al lenguaje en lo poco que había hablado, pero este hombre no se vería en otra como ésta, y ya le salió la vena de guarrillo, como a todos. Frases que recordamos, del pelo de: “morena, venga joder, chúpamela un poquito, sólo un poco, no me dejes así, hostia un poco”, mientras arrimaba la polla a su pelo, empujando con suavidad, buscando su boca. Olga miraba buscando mí “no”, o mi “si”, ya que, era la primera vez que se nos daba una situación así. Era ya otro límite, que el juego de la playa, e incluso éste, hasta el momento, eran bastante controlables, ahora, era pasar otro escalón más.

Ante la insistencia y la máxima excitación de Olga, él, jugó su baza, el cabrón a pesar de la edad, con su polla y glande gordísimo que parecía que iban a reventar, acercó su polla en el momento justo cuando apartaba parte de su melena, y se encontraba la boca de Olga entreabierta por el clímax y apunto de correrse. La punta de su glande que rozaba los labios superior e inferior comenzó a introducirse en el pequeño hueco de su boca, por lo que Olga, ante el empuje de Domingo y el apretón de su cabeza contra él, se tragó el enorme grosor de su polla. Las embestidas y el mete saca en la boca de Olga, hacía que yo a su vez también hacía movimientos más rápidos en su clítoris, que hacían que chupara con más ganas apretando más su boca. De forma inesperada, el cabrón de él, comenzó hacer ruidos, y le dije que no se corriera dentro, pero fue tarde, y Olga también con el jadeo de él, acelero su corrida poco segundos después. Dio la impresión que habían estado sincronizados en todo momento. A Olga no le dio tiempo a sacar la polla y la primera venida de semen y la más grande se quedó dentro de la boca de Olga, que se tragó, quedando restos en los labios por donde le escurría hacía la barbilla. Las siguientes sacudidas, fuera de su boca salpicaron su pelo y algo cayó en mí cara. Domingo nos pidió disculpas y perdón por no haber podido controlarlo. Yo al final me quedé con las ganas, debido al rollo de correrse en la boca. Pero bueno, vi a Olga que con ese orgasmo muy pocas veces la he visto tanto disfrutar.
Mientras nos limpiábamos, estuvimos hablando un rato, nos dio de corazón muchas veces las gracias y que le habíamos hecho pasar un rato que no olvidaría. Que si volvíamos por allí, y nos apetecía pasar otro rato, él estaba dispuesto, nos dio su teléfono, pero nosotros le dijimos que no le dábamos el nuestro, ya que nos gustaba tener anonimato. Aparte de todo esto, nos quedamos un poco temerosos de que tuviera algún tipo de ETS. Le preguntamos y nos aseguró y se reafirmó, que la última relación que había tenido sexual fue con la amiga que tuvo hace 6 años, que no iba de putas, y añadió que le habían puesto una prótesis de cadera hace dos años y medio, y que todo tipo de analíticas fueron bien, y que no había tenido ningún tipo de infección en todos estos años en los controles que se hacía de forma rutinaria. Bueno, nos quedamos algo más tranquilos, pero Olga se hizo analíticas específicas días y meses después. Y no tuvimos ningún problema. A partir de aquí, y aún pensando que es un poco arriesgado, nos pone está forma de sexo, muy de vez en cuando. Luego recordando y reviviendo esos momentos, no tiene precio cuando follamos. Si es cierto que, a raíz de esta situación, nos preocupamos de llevar algún tipo de gel íntimo y condones por supuesto.
Ya ha pasado tiempo de esto, y si volvemos que solemos ir bastante, igual nos acercamos a esa zona por si está pescando. Llamar no, porque igual luego se pone pesado y es un rollo. Las personas se enganchan y es una putada.
 
Bueno, paso a contar esta otra experiencia, que aunque es bastante larga y cuesta escribirla espero que os guste.

Hace un tiempo relaté dentro de "situaciones excitantes en la playa", la primera experiencia vivida con un señor mayor que nos hizo plantearnos que, a veces sin pensarlo, se abren otras posibilidades de salir de la rutina sexual. Nunca hubiéramos pensado en tener estas historias ni por asomo, y dejarnos llevar hasta aquel extremo como búsqueda de nuevas experiencias, mucho menos. Pero algo pasó, que conectó con nosotros para pasar algunos límites. Olga como yo, a partir de aquello, hemos estado atentos a situaciones similares o parecidas para repetirlas si se diera el caso, e incluso provocarlas en distintos entornos o ambientes. Hemos tenido más situaciones más o menos interesantes y morbosas para nosotros, y algunas como está que pasaré a contar, algo mucho más fuerte. De este juego, éramos cómplices los dos, y sabíamos perfectamente cuándo, dónde, y sobre todo con quién llevarlas a cabo. Viajamos bastante, y aprovechando siempre que la situación este controlada y sea segura, ciertos juegos nos hacen sentir bien y por supuesto mantenernos excitados. Ahí es cuando nos planteamos experimentar algún tipo de interacción que pueda sea más profunda. Nada de teléfonos, y con personas que sean ya entrada en años (vamos… mayores), que se supone que te pueden generar menos problemas, y por supuesto el anonimato. Añadir que, Olga siempre está aún más predispuesta e incluso más motivada a realizar alguna travesura, cuando salé con amigas, conmigo etc.., y lógicamente si hay algún traguito por medio, siempre ayuda a desinhibirse un poco más.

Bueno, antes que nada, comentar que, las experiencias que hemos tenido, las podría simplificar en su redacción y evitar el esfuerzo que lleva escribir largos textos. Está claro que más fácil es hacer lo siguiente: fui, llegué, nos metimos mano, y apareció tal y cual, y se acabó. Pero me gusta plasmar y explicar cómo suceden las cosas y que sean un poco más descriptivas, aunque es posible que haya gente que no le guste está forma de contar las situaciones.

Tras esa primera experiencia, de hace dos años, las situaciones más ligeras al ser más cortas, las podré relatar de forma menos extensa. Pero por ser una de las más importantes y fuertes, pasaré a contar primero la ocurrida un año y medio después, es decir el verano pasado con un pescador. Y más adelante y si puedo después de Navidad, contaré lo ocurrido con un señor italiano de 71 años.

Bueno, paso a contar en esta ocasión, la del pescador, que se nos fue bastante de las manos por la elevada excitación a la que llegamos, y que no esperábamos tanto de la situación. Por nosotros por supuesto, y sobre todo el señor, que no se vio en otra en su vida.

Era mediados de agosto del año pasado, sobre las 03:30 de la madrugada, hacía, bastante calor. Habíamos llegado en VTC cerca de donde habíamos dejado el coche a las afueras, para no meternos en la ciudad, ya que el hotel lo teníamos en otra localidad. Fuimos andando un trozo casi a un final de un paseo marítimo, sin edificios, con un espigón largo de piedra que se introducía en el mar y un pequeño aparcamiento de tierra cercano donde teníamos aparcado al coche. Como íbamos con un puntazo guapo, después de haber cenado con sus consiguientes bebidas, y rematadas con un par de cocteles, y para no coger el coche, decidimos sentarnos dentro de la playa en una zona de hierba con palmeras. Estas zonas estaban presentes en todo el paseo, por lo que vimos, y relativamente cercanas al murete que se encontraba a ras de playa. Yo me apoyé en una de sus palmeras, Olga se situó entre mis piernas abiertas, apoyando su espalda sobre mi pecho. En esa posición podíamos observar el mar y las estrellas. Iba vestida con una camiseta fina de color gris, falda corta a medio muslo de color blanco, y con abertura en su lado izquierdo, y con sandalias de plataforma. A nuestra espalda teníamos la luz de las farolas que iluminaban en gran medida nuestro espacio, aunque sin llegar a iluminar tanto como en el paseo.

Tras minutos en esa posición y en silenció, empecé a separar la melena de Olga y besar su nuca y su cuello, a la vez que mi mano izquierda acariciaba sus tetas por debajo de su camiseta. El olor a alcohol, nos estaba poniendo más burros, y tras girar su cabeza y besarla en la boca, mi mano derecha recorrió su muslo para terminar con mi mano tocando su coño por encima de un tanga transparente de color blanco. Olga estaba con sus piernas recogidas hacía su pecho, y su falda le impedía abrir sus piernas e incluso estaba molesta por la presión. Así que, apoyándose en la hierba con sus dos manos, levantó su culo y me dijo que le subiera la falda un poco, sin llegar a poner su culo en la hierba. Con todo liberado y con sus piernas abiertas, comencé a tope a besarla mientras mis dedos separando su tanga acariciaban su clítoris. Su vagina estaba totalmente lubricada y mis dedos entraban y salían con facilidad. Cuando más calientes estábamos, apareció en escena un hombre que venía de la zona del paseo y se dirigía hacía el espigón, vimos que llevaba en la mano lo que parecía unas cañas, un cubo, y algún trasto más, así que pensamos que sería algún pescador. Desapareció a lo largo del espigón, por lo que nosotros seguimos a nuestro rollo. Al poco rato, vimos que el hombre debió dejar los trastos en el espigón y volvía con una luz frontal en la cabeza y sin nada en las manos. En vez de ir por donde había accedido, cruzó por la arena con dirección hacía nosotros. Olga me dice:” éste viene hacía nosotros. yo no le hice mucho caso, pero Olga hacía presión suave para cerrar las piernas y le dije “no las cierres, que te vea esa tanguita, y se la casque luego mientras pesca”. Cuando faltaba unos 4, o 5 metros para llegar a nuestra altura, ya vimos que era un señor de más de 70 años de unos 1,70 años cm, fortachón, tirando a gordito. Cosa que a Olga le tranquilizó, porque ya vio que era un “abuelete”. El hombre cuando estaba al lado nuestro, su luz nos dio de frente, así que la visión de Olga con las piernas abiertas, fue una preciosa vista para ese hombre. Nos miramos, nos saludamos con buenas noches y nos pidió perdón por la luz, apagándola en ese momento y diciendo que no se había dado cuenta. Atravesó la hierba y saltando el murete hacía el paseo, hizo unos 50 o 60 metros y desapareció. Supusimos que volvería ya que había dejado sus cosas en el espigón. Con el puntazo que llevábamos, y viendo el perfil del señor, Olga se quedó más tranquila y seguimos a lo nuestro, más calientes si cabe, al saber que el hombre estaba por allí y nos había visto con las manos en la masa. Me apetecía que Olga se calentará, por si el hombre volvía a pasar por el mismo sitio. Así que con más ganas le sobé las tetas y masturbé su clítoris. Pasaron unos 3 o 4 minutos cuando vimos que el hombre se acercaba otra vez por el paseo. Olga estaba caliente, se le notaba que estaba a cien.

Al momento apareció el hombre con una caja en las manos y casi pasando de largo y mirando nuestros movimientos de sobeteo, le dije: “¿qué, a la pesca?” y nos contestó: “sí joder, se me había olvidado la caja de anzuelos”. La excusa de preguntar sobre la pesca era para que se sintiera a gusto y poder conseguir cierta complicidad para retenerlo y cumplir nuestro posible juego.

Interactuamos con una pequeña conversación, un poco nerviosos, ya que la motivación que había detrás, era que de alguna forma no se cohibiera y pudiera entender un poco la jugada, y por nuestra parte no ser muy descarados.

¿Le preguntamos por el tipo de pescado que había allí?, ¿si pescaba mucho?,¿hasta qué hora solía estar? etc., todo esto, a la vez que suavemente, acariciaba las piernas de Olga, e intentaba de forma disimulada abrir un poco más sus piernas, la posición del hombre colocado en nuestro lateral, ofrecía una buena vista de todas las piernas, pero sin llegar a ver bien su tanga apretando su vulva. Vi que el hombre había bebido algo porque se le notaba un punto gracioso. En un momento dado nos dice: “bueno, que sigáis con lo vuestro, que me parece mejor que lo mío, jaja”. Y le contesté: “para nada hombre, tranquilo que no hay problema, estamos haciendo tiempo para coger el coche que le hemos dado un poco al vaso”, y nos dice:” pues ya somos tres, que yo también me he tomado unas cuantas cervezas antes de venir, y tenía miedo por si me veían los “locales” con la moto. Estaba chisposo, y comentó: “venga que sois jóvenes y es lo que hay que hacer, hay que aprovechar, que luego queda esto… (haciendo el gesto de pescar), a la vez que se reía. Yo aprovechando su respuesta, le comenté: “¿bueno, qué edad tiene usted, tampoco es tan mayor?”, y me contestó: ”69, acabo de cumplir hace tres meses, ¿y vosotros?”, a lo que, Olga, contestó: “yo, 37”, y remató el: “madre mía, que envidia me dais, quién pudiera”, e iniciando su marcha. Cuando estaba a un par de metros me vine arriba, y le dije: “hombre, todo el mundo tiene su tiempo, ¿usted también a parte de pescar también hará otras cosas?”. Él hombre al oír esas palabras, se quedó un poco sorprendido, y volviendo de nuevo, comentó: hombre a nadie le amarga un dulce, y añadió: “si yo tuviera tu edad, teniendo una chica tan joven y guapa, pues seguro que no estaba aquí pescando”. de repente y sin pensarlo me salió: “pues hombre, este es otro tipo de pesca jaja, diferente, pero más sencilla, aquí no hace falta caña, mirar tiene menos trabajo”.

A partir de esto, la secuencia cambió totalmente, (Domingo que así le llamaremos a partir de ahora), viendo que Olga estaba con las piernas abiertas como una “V”, con mi mano derecha metida entre sus piernas, tocando su pubis y la vulva, y con la izquierda acariciando sus tetas; intuyó o entendió, y se hizo a la idea, de que posiblemente, éramos la típica pareja que no le importaba que la mirasen. Entonces Domingo murmulló un: “madre mía”, y acabo preguntando: “que si no nos importaba si se quedaba allí!, nuestra respuesta: “cada uno es libre de andar y quedarse donde quiera, para nada”. Domingo dejó la caja de anzuelos en el suelo y medio sentado en la hierba de frente a Olga y con una vista única de las piernas y el tanga blanco apretando los labios del coño de Olga, nos pusimos a besarnos mientras la masturbaba por encima de su tanga. A menos de 2 metros, miraba gracias a la luz que llegaba de las farolas del paseo. Masturbada por mis dedos, y apretándolos contra su vagina, la tela del tanga se introducía en su agujero, que ya comenzaba a mojarse. Olga excitadísima, se movía con ganas de que le introdujera los dedos, por lo que separé el tanga, y comencé a meter un dedo que entraba y salía. A Olga ya en ese momento, la presencia del hombre la puso más cachonda, y totalmente desinhibida abrió más sus piernas. Domingo permaneció callado todo ese rato, hasta que explotó: “joder morena que buena estás, eres preciosa”. Palabras que nos pusieron más burros. Después de pasar supongo que unos minutos, el hombre ya totalmente en situación, seguía hablando como para él, pero que se oía perfectamente. “que buenas estás hija, que coñito más bonito tienes, hostia puta”, “enséñame las tetitas por Dios”. Olga, excitadísima no sé si le oyó, pero fui yo quien le dije al oído que se subiera la camiseta un poco y le enseñara las tetas. Olga, se subió la camiseta y sin quitarse el sujetador, se liberó las dos cazuelas, quedando por encima de sus tetas redondas, que como un resorte aparecieron a la visión de Domingo, que estaba loco por acercarse, y tocar ese manjar que se le aparecía ante sus ojos.

Estaba nervioso, se le notaba porque se movía en la hierba y no se atrevía a dar el paso por sí le decíamos algo. Con esos movimientos y sentado, de forma disimulada estaba comiendo terreno a la distancia que él tenía con nosotros. Nos dábamos cuenta que estaba más cerca de nuestros pies. Jugando con un palito y enredando en la hierba empezó a tocar de forma suave los dedos del pie de Olga cuyas uñas pintadas de rojo eran acariciadas por él. Como no decíamos nada, él iba tocando un poco más, el empeine y dando masajitos suaves arriba y abajo. Yo mientras acariciaba con una mano sus tetas y con la otra seguía masturbando. Olga estaba ya muy cachonda, y quería follar. Me dijo: “para!, que estoy para correrme”. De repente se empezó a mover y se puso de pie, se giró y ofreciendo la visión a Domingo de su tanga, introducido entre las dos nalgas, esperó a que yo me bajará y me soltará el pantalón para sacarme la polla. Olga se puso a horcajadas sobre mis piernas dándole su espalda al hombre. Su vagina entró en contacto con mí polla, sin introducirla. Los movimientos de rozamiento, hicieron que cada vez estaba más empalmado. A su vez Domingo, al cambiar Olga de postura, éste acariciaba los talones y la parte baja de los gemelos, al final llegó a preguntar, si podía acariciar o tocar más. Ante esa pregunta, Olga y yo al oído, lo hablamos, y me dijo que sí, pero, que no se pasara. Olga se inclinó sobre mí, y acercándose a su bolsito, me dijo, que sacará las toallitas unisex que solemos llevar para viajar por el tema de los baños, ya que suelen estar a veces asquerosos, son para zonas íntimas, pero bueno. Le dije a Domingo lo que me había dicho Olga, y le entregué un sobre. Tras, limpiarse, tardó poco en empezar a tocar con sus manos su cuerpo y acariciar sus muslos. La camiseta bajada y su falda recogida por encima de sus nalgas y ajustada a la cintura, dejaba a la vista toda la parte inferior de su cuerpo. Cuando separé su tanga para introducir mi polla en su vagina y comenzando a empujar, Olga excitadísima me susurraba por donde la sobaba.

Domingo, iba muy rápido, se había sacado su polla fuera del pantalón y yo no me había dado cuenta, porque en parte, había desconectado del sentido visual y estaba sólo al sentido auditivo, de jadeos y palabras de Olga. Él se acercó un poco hacía mí y se colocó en mi lado derecho de rodillas, y su polla se tocaba con el muslo de Olga y con mi antebrazo. La metió mano por todo donde pudo y quería.Tenía una polla la verdad, muy, muy gorda, no muy larga, pero gorda de cojones, parecía un vaso de tubo, y luego muy oscura, morena, bueno cómo el hombre, y muchos pelos ya canosos. Mis manos que agarraban las nalgas de Olga, las aparté de su culo, y le subí la camiseta para que Domingo tuviera un mejor acceso también a su espalda. Estaba mojadisima, y parece que le molestaba el tanga, por lo que se levantó de las horcajadas, y pasando una pierna al centro de mis piernas, se sacó él tanga y lo dejó sobre las piernas de Domingo. Aquí casi exploto, tuve que sacar la polla de su vagina y agarrármela, apretarla y fijar otro pensamiento, porque me corría. Domingo cogió el tanga, se lo acercó a su nariz, y pasó su lengua por toda la zona de contacto de su coño, que imagino, que estaría lleno de fluidos. Ahora sin tanga y con su espalda al aire, tenía una continuación de su cuerpo más desnudo para los ojos de este hombre, que le sacaba 32 años de edad diferencia, teniendo acceso a dicho cuerpo sin problema. Eso es lo que realmente le ponía a Olga, bueno y nos pone, por poder ofrecer a un señor mayor, unas posibilidades que sabe que es algo que no puede alcanzar a no ser que sea pagando.

Domingo metió su mano entre mi pecho y el de Olga, con la intención de alcanzar su teta y pezón, a lo que Olga, separándose y girándose para que tuviera espacio, lo facilitaba en una pérdida ya de todo pudor y reparos. Sobando su pezón, preguntó si podía chuparlo, a lo que Olga no puso inconveniente. Nunca había visto a Olga tan cachonda y gozando. Domingo, hasta ese momento sólo tocaba y magreaba y comenzó a meterse el pezón en la boca, jugando con su lengua, Olga estaba muy excitada, aprovechando que ya estaba vulnerable, quiso darle un beso cerca de la boca, a lo que Olga no quiso, apartando un poco su cara.

Él también estaba caliente, como un conejo, en su mente suponemos que quería follársela, pero ya eran palabras mayores, tema de enfermedades, etc.., y ante falta de condones, que no teníamos, no creo que llegáramos a ese extremo. Es lo que tienen estas historias, que hay que tener cuidado, y a veces en el calor de la batalla, dices que controlas, pero se te va de las manos, y luego se come uno la cabeza. Lo que hicimos al final, también nos quedó un poco pensativos después, por el tema de enfermedades venéreas, por Olga, claro está.

Bueno, volviendo donde estábamos…, después que se pasó un rato chupando el pezón besando su teta, Olga echando su espalda para atrás un poco más, y más girada, puso la otra teta para que la chupara también, ahí dejamos de follar, aunque mi polla seguía en su vagina. Domingo iba como loco de una teta a otra, dando lengüetazos en sus pezones. En un momento, dejó el tanga sobre las piernas de Olga, se incorporó y puesto de pie, abrió otro sobre con la toallita, y se limpió la polla. Yo pensé, este cabrón va a por todas, y nos va a trastocar un poco el juego de exhibirse, tocar, correrse, que es lo que entraba dentro del límite que teníamos más o menos en nuestras cabezas. Pero bueno, podíamos marcar nosotros hasta donde quisiéramos llevar este juego. Así que seguimos con el juego, para ver hasta donde llegábamos después de ver esa imagen limpiándose su polla.

A pocos centímetros de mi cara y de la de Olga, Domingo colocó su polla, y me entraron ganas de meterla en la boca, y ver que se sentía como experiencia con semejante trabuco en la boca. Cuando estás caliente no se sabe que puede pasar. Tras sacar mi polla, Olga se sentó un poco más atrás de mis piernas para dejar que una de mis manos comenzará a masturbar su clítoris. Después de unos minutos, Olga entró en excitación máxima, Domingo no perdió la oportunidad y aprovechando, fue a por todas, y forzó un poco más la situación. Si salía bien, eso que se llevaba. Quien cojones pensaría salir de madrugada a pescar y vayas encontrar esta bola. Domingo arrimaba su polla cerca de la cara de Olga, mientras acariciaba su pelo y su espalda. Mi polla estaba de bajón, morcillona, se me había bajado un poco el empalme. Estaba muy pendiente de él, y no quería perderme nada, estaba como un perfecto voyeur de su pareja, pero en este caso, a unos pocos centímetros. Hasta ahora Domingo había sido muy correcto en lo que respecta al lenguaje en lo poco que había hablado, pero este hombre no se vería en otra como ésta, y ya le salió la vena de guarrillo, como a todos. Frases que recordamos, del pelo de: “morena, venga joder, chúpamela un poquito, sólo un poco, no me dejes así, hostia un poco”, mientras arrimaba la polla a su pelo, empujando con suavidad, buscando su boca. Olga miraba buscando mí “no”, o mi “si”, ya que, era la primera vez que se nos daba una situación así. Era ya otro límite, que el juego de la playa, e incluso éste, hasta el momento, eran bastante controlables, ahora, era pasar otro escalón más.

Ante la insistencia y la máxima excitación de Olga, él, jugó su baza, el cabrón a pesar de la edad, con su polla y glande gordísimo que parecía que iban a reventar, acercó su polla en el momento justo cuando apartaba parte de su melena, y se encontraba la boca de Olga entreabierta por el clímax y apunto de correrse. La punta de su glande que rozaba los labios superior e inferior comenzó a introducirse en el pequeño hueco de su boca, por lo que Olga, ante el empuje de Domingo y el apretón de su cabeza contra él, se tragó el enorme grosor de su polla. Las embestidas y el mete saca en la boca de Olga, hacía que yo a su vez también hacía movimientos más rápidos en su clítoris, que hacían que chupara con más ganas apretando más su boca. De forma inesperada, el cabrón de él, comenzó hacer ruidos, y le dije que no se corriera dentro, pero fue tarde, y Olga también con el jadeo de él, acelero su corrida poco segundos después. Dio la impresión que habían estado sincronizados en todo momento. A Olga no le dio tiempo a sacar la polla y la primera venida de semen y la más grande se quedó dentro de la boca de Olga, que se tragó, quedando restos en los labios por donde le escurría hacía la barbilla. Las siguientes sacudidas, fuera de su boca salpicaron su pelo y algo cayó en mí cara. Domingo nos pidió disculpas y perdón por no haber podido controlarlo. Yo al final me quedé con las ganas, debido al rollo de correrse en la boca. Pero bueno, vi a Olga que con ese orgasmo muy pocas veces la he visto tanto disfrutar.
Mientras nos limpiábamos, estuvimos hablando un rato, nos dio de corazón muchas veces las gracias y que le habíamos hecho pasar un rato que no olvidaría. Que si volvíamos por allí, y nos apetecía pasar otro rato, él estaba dispuesto, nos dio su teléfono, pero nosotros le dijimos que no le dábamos el nuestro, ya que nos gustaba tener anonimato. Aparte de todo esto, nos quedamos un poco temerosos de que tuviera algún tipo de ETS. Le preguntamos y nos aseguró y se reafirmó, que la última relación que había tenido sexual fue con la amiga que tuvo hace 6 años, que no iba de putas, y añadió que le habían puesto una prótesis de cadera hace dos años y medio, y que todo tipo de analíticas fueron bien, y que no había tenido ningún tipo de infección en todos estos años en los controles que se hacía de forma rutinaria. Bueno, nos quedamos algo más tranquilos, pero Olga se hizo analíticas específicas días y meses después. Y no tuvimos ningún problema. A partir de aquí, y aún pensando que es un poco arriesgado, nos pone está forma de sexo, muy de vez en cuando. Luego recordando y reviviendo esos momentos, no tiene precio cuando follamos. Si es cierto que, a raíz de esta situación, nos preocupamos de llevar algún tipo de gel íntimo y condones por supuesto.
Ya ha pasado tiempo de esto, y si volvemos que solemos ir bastante, igual nos acercamos a esa zona por si está pescando. Llamar no, porque igual luego se pone pesado y es un rollo. Las personas se enganchan y es una putada.
Joder tremendo mi enhorabuena, cachonda y dejando verse para un maduro que da un morbo tremendo. Ya te digo que los maduros ni follan ni tienen muchas enfermedades más que la impotencia. Los móviles ya sabes que nada y la honradez es mejor que la de los jóvenes. Como leí tu chica se excitó con el viejo y es algo mucho más normal que con un chico joven y es más caliente por el choque de edades o por el morbo y de verdad felicidades por vivirlo por que es algo único y maravilloso
 
correrse los viejos no suelen correrse en la cara suelen correrse en el condon, o en la boca. por el culo ya te digo qu elos maduros no les gusta mucho
Pues sinceramente, no lo entiendo, pq yo con 61 años, no creo que exista mejor lugar para correrse que en su boca o en su culo, está impresionante.
 
A veces fantaseo con tener una pareja que se vista provocativa y llevarla a una zona donde haya "cariñosas" y le pare un cliente y se ponga a hablar con ella, aunque luego no haga nada con el. De hecho hay un video en internet de una pareja liberal que lo hace, en teoría si se va con el cliente, pero ahí se corta el video. Otra fantasía que tengo es ir a un sitio de dogging en coche y dejar que la vean desnuda dentro del coche, y si ella se atreve, dejarse tocar. De esto hay mas videos por ahí. Como algo mas light, pues irse a un parque, no se si vivís en Madrid, pero en el Retiro hay mogollón de sitios donde ella se puede poner con una minifalda insinuando un poco, seguro que alguno se le acerca. O si os gusta bailar, sobre todo bachata o algo así, seguro que verla bailar con alguno pegado sería una situación bastante morbosa. Supongo que ahora que llega el buen tiempo iréis a la playa, ahí hay muchas posibilidades de que haya algún mirón o incluso alguien mas atrevido que se la acerque.
He abierto este hilo.. https://foroporno.com/threads/fotos-en-lenceria-en-público.19451/
 
Me gusta la idea, aquí tenéis mis propuestas:
1- No se si ya lo habéis hecho pero la situación sería ir a un probador de esos que entran hombres y mujeres y que tienen los boxes uno enfrente del otro con cortinas y probar a que tu chica se cambie ropa con la cortina entreabierta.
2- Otra, ir a una terraza de bar con un vestido de falda corta pero sin ropa interior, y que al pedir al camarero ella esté mas separada de la mesa y descruce las piernas dejando que se vea algo mientras toma nota el camarero. Incluso llamarle varias veces para pedirle varias cosas y no solo la vea una vez.
3- Visitar una tienda tradicional donde suelen atender hombres mayores, y ella podría probarse medias, fajas o ropa interior antigua delante de ellos, pidiendo su opinión de forma inocente mientras se muestra. O si no dejan probarse ropa, enseñarle el sujetador para pedirle opinion sobre la talla, o sobre las medias.
4- La tipica recibiendo al pizzero con poca ropa, o ropa sugerente y pedirle al chaval un favor diciendo que quiere hacerse unas fotos para su marido y que si se las puede hacer él en un momento. Se pondría de forma sugerente en el sofa, enseñando algo si se atreve.

Yo solo pensarlo me pongo ya burro
 
Muy buenas hoy voy a contar algo nuevo que me dio morbo de una pareja que conocimos por medio de este foro pero por cosas de la vida realmente lo acabe conociendo en una playa nudista. No fue por mi propio post donde publico sino por uno de nudistas. nos conocimos en una playa nudista primero por supuesto nos vio y nos vimos sin ropa, solo puedo decir que es una pareja de andaluces, muy salados y con muchas ganas de probar cosas nuevas. Por supuesto nos conocimos y en el mismo dia nos seducimos, yo deje enteramente a Eva a disposición del Alex que la vio de arriba a bajo, al ser morena le llamo mucho la atención, yo a Sonia le hice lo mismo pero era un poco mas tímida, pero muy agradable, Eva se fue con el a bañarse juntos yo con ella solo me quede viéndola tumbada y luego jugando a las cartas con las piernas cruzadas pero dejándose ver el coño medio abiertito que lo hacia a propósito, (posteriormente confirmado por ella) Alex no tuvo tanta suerte con Eva que solo se miraron pero nada mas asta que nos vieron que estábamos jugando y yo perdiendo todo el rato a las cartas por raciones naturales. que Eva medio se pico e hizo lo mismo que Sonia y ya nos ves a los dos chicos sin ocultarlo empalmados jugando a las cartas y riéndonos por como estábamos los 4. Por supuesto y como es conocido, nos fuimos a un motel y hicimos cambio de pareja y follamos todo lo que es posible uno con el otro y las ideas que surgían las fuimos agotando. Quedamos muchas mas veces pero como ya nos conocíamos invertíamos menos dinero en moteles y buscábamos descampados o lugares públicos recogidos para follar los 4 intercambio por supuesto de coche en coche íbamos. A Alex le gustaba poco exhibirse follando pero como soy como soy fui eligiendo sitios mas comprometidos sin suerte ninguna asta que una vez coincidimos con un mirón maduro. El señor educado vio por la ventanilla del coche como me follaba a Sonia y le decía déjate verte mejor, y Sonia que tenia mi miembro dentro de sus partes se reía pero no escuchaba a Alex que estaba follando a Eva en mi coche. Creo que fue ese día que sembré la semilla en su cabeza, le dije déjate ver un poco para el mirón, y cuando vio que estaba en la ventana asomando la cabeza empezó a moverse mas rápido y a exhalar mas rápido el aire la retumbe sobre el asiento mas aparatándola de mi dejándole ver al señor las tetas de Sonia y un poco el coño como estaba recostada sobre el asiento trasero y yo estaba fallándola puertas a dentro ella miro para la ventanilla que estaba entre abierta para que no se empañaran los cristales el señor asomo un poco la cabeza y yo como soy un cabrón baje un poco la ventanilla dejándole entrar al cabeza al miron y Sonia cuando lo vio no se si fue por miedo a que la tocaran se agarro las tetas y empezó a tocárselas mirando para el señor y pocos segundos después se corrio agarrándose a mi yo le dije al oido si le gusto el viejo y ella me llamo cabrón salido. se quedo abrazada a mi y le dije al señor que fuera al coche de al lado que tenia una chica que le gustaba ser vista por mirones, pero cuando vi para mi coche las ventanas estaban todas empañadas y no pudo ver a Eva follando con Alex. Me gustaría que el señor viera a Eva penetrada por otro pero no pudo ser. Bueno pues esta situación nos llevo un año despues a otra situación que voy a contar en el siguiente post
 
Por supuesto Alex y Sonia y Eva no son nombres reales por si queréis indagar.

El tema viene por que a raíz de esa situación les contamos nuestros fetiches que aun no los conocían por que este post de follar a maduros no lo tenia creado (por aquel entonces). Alex solo nos conoció por el otro foro, por publicaciones de nudistas que hacia. Pero fui como la hormiguita contándole lo increíble que era hacer sexo con maduros. Como sé que puede leer esta publicación, voy a andar con ojo siendo sincero, fui camelándome a Alex que era muy reacio a estas situaciones que: "ni le gustaban ni le daban morbo", todo lo contrario me decía que estaba rebajando a Eva haciendo el trabajo de (chica de servicio) para un viejo que solo follaba si pagaba.

La verdad que siempre le di la razón (que puede parecer eso) pero que despertaba un morbo fuera de lo común y siempre me dijo que el jamás realizarían nada parecido que solo con jóvenes. Pero llego un día que tuvieron un problemita con un chico en una situación de sexo, que los aterrorizo, y casi se dejan como pareja y volvimos a establecer otra relación entre las 2 parejas pero esta vez mas intimas. Le volví a repetir que con hombres mas mayores cosas así no pasaban, y bueno un día vino a ver como Eva era follada por un viejo, elegí uno de confianza y quedamos, para mi fue cojonuda la experiencia, Iba a ver a Eva siendo follada por un viejo con panza y la iba a conocer en momentos íntimos donde se corre muchísimo mas que cuando es follada por Alex o por mi. Vio como Pedro fue desnudando a Eva y la fue chupando y yo le iba ayudando al maduro abriendo piernas y facilitándole las cosas y a los pocos segundos Alex ya tenia polla en mano, y cuando lo vi deje a Eva siendo follada por Pedro y me senté alado de Alex. Le dije que hoy no quería dejarle follar a Eva, que solo quería que viese lo que pasaba. Como ya lo sabia, Eva se corrió muchísimo y Alex no se lo esperaba, por que Eva cuando se corre mucho deja todo mojado y se queda rendida encima de la cama. Alex cuando lo vio, miro para mi, con cara de "no me lo puedo creer". Luego hablamos los 4 con Eva desnuda y Eva le explico la experiencia un poco mas desde sus adentros y nada quedo esa semilla dentro de Alex que fui regándola poco a poco asta que en estas navidades nos volvimos a ver y Alex me comento que ya probara con un maduro no muy maduro pero de 55 años y que le gusto muchisimo por todo y decidimos quedar para un dia jugar juntos.
 
Fueron es estas navidades quedamos en un motel y follamos los 4 otra vez y después nos confesaron que querían que los iniciáramos, en el sexo con maduros de confianza que tanto el como ella quería y si que les daba mucho morbo que ya lo probaran pero que no sabían como elegir al candidato indicado y que solo lo hicieron con 3 maduros mas. Como yo comento en este foro que les cuesta horrores encontrar a alguno y mucho menos de 65 para arriba que, como dije yo, mucho jijijiji jajajajaj que follo, que hago, que reviento el coño de tu pareja y que todo y a la hora de la verdad se acojonan todos, o solo quieren misionero y una meda de menos de 10 minutos y para casa como si fueran unos conejos y que les daba morbo pero que no les duraba ninguno.
 
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