Ese osito vale su peso en oro.
He tenido que quitarle el sonido al móvil, así que no sé si hay algún sonido fugaz proveniente de tu garganta (en cuanto pueda lo comprobaré).
Mi perdición es el dulce, en todas sus variedades (chuches, bizcochos, tartas...), por lo que no sabría decirte una chuche en particular (de niño me perdía el regaliz, pero ya no sabe igual). Sí te puedo decir las que menos me gustan, las ácidas.
Te he imaginado frotándote un bombón Lindt, dejando su rastro en tu coño mientras se derrite con el contacto y el calor... Maaaaaadre mía!!!